Lavrenti Pavlovitch Beria (Lavrenti Pavles dze Beria géorgien : ლავრენტი პავლეს ძე ბერია) ; Lavrentiï Pavlovitch Beria (ruso : Лавре́нтий Па́влович Бе́рия) (Merkheoul 29 de marzo 1899 - Moscú 23 de diciembre 1953) es un militante comunista devenido una de las figuras claves del poder soviético de 1938 a 1953. Ha sido el jefe del NKVD, órgano que, por la continuación, ha dado nacimiento al MGB, después al KGB. Fue miembro del Politburo de 1946 a 1953 .
Stalin lo presentó como « nuestro Himmler » al presidente de Estados Unidos Franklin Roosevelt durante la conferencia de Yalta. Una remarca que chocó Churchill e hirió Beria, que lo había sentido[1].
Su rol ha sido primordial en el accession de los Soviéticos en el estatus de potencia nuclear.
1953, mientras que Stalin había programado ya su eliminación por el asunto del complot mingrélien », consigue, al favor de la enfermedad, después la muerte de Stalin, a escapar a las últimas purges staliniennes, cuyas había sido un maestro de œuvre a lo largo de su carrera.
Algunos meses más tarde, es víctima de un golpe de Estado secreto durante una reunión del Politburo al Kremlin, ourdi por Nikita Khrouchtchev. Es arrestado, ejecutado, después juzgado y sus cendres son dispersées. Su muerte marca el comienzo de la déstalinisation y el final temporal de un periodo de terror además de dos décadas.
Sumario |
Como Stalin, Lavrenti Beria es originario de Georgia . Hilos de Pavel Khoulaïevitch Beria, ha nacido a Merkheouli cerca de Sujumi en Abjasia, en una familia de origen mingrélienne. Hace sus estudios en la escuela técnica de Sujumi y cogido los Bolcheviks en marzos 1917, mientras que es que estudia en una escuela de ingeniera de Bakú .
1919, forma parte servicios de seguridad de la república democrática de Azerbaiyán y, 1920 o 1921, coge la Tchéka , primera policía política bolchévique. que Dura este periodo, los Bolcheviks llegan a évincer los Mencheviks que eran hasta entonces mayoritario en la república democrática de Georgia gracias a la invasión delEjército rojo y a la acción subversive de la Tchéka.
1922, Beria deviene jefe-adjunto de la rama géorgienne de la OGPU, que sucede a la Tchéka.
1924, Beria dirige la represión del alzamiento nacionalista géorgien, organizando el fusilamiento de 10 000 partidarios. A causa de esta « bravoure bolchevique », Beria es nombrado jefa de la división de los asuntos políticas secretas de la OGPU en Transcaucasia y recibe el orden de laEstrella roja.
1926, Beria toma la cabeza de la OGPU en Georgia y es presentado en su compatriota José Stalin, cuyo deviene el aliado en su conquista del poder.
1931, Beria es nombrado secretario del partido comunista géorgien, después de aquel de toda la Transcaucasia 1932.
1934, es miembro del comité central del Partido comunista. Compromete entonces una lucha de influencia contra de los competidores al poder en el seno del partido comunista géorgien, particular contra Gaioz Devdariani, ministro de la educación en la república socialista de Georgia, ordenando el asesinato de sus dos hermanos, George y Shalva, que ocupaban respectivamente plazas de entidad en la Tchéka y el partido comunista géorgien. Finalmente, Gaioz Devdariani es acusado de llevadas contra-revolucionarias y ejecutado 1938.
Beria Conserva el control del partido comunista géorgien hasta su muerte, incluso después de su nombramiento al Kremlin.
1935, Beria es el uno de los subordonnés en que Stalin tiene el plus confianza. En efecto, Beria se había asegurado un lugar de elección en los medios allegados de Stalin réécrivant la historia del partido comunista géorgien, atribuyendo a Stalin el rol motor en la historia del partido comunista en Transcaucasia.
Durante el terror stalinienne que comienza después del asesinato de Kirov 1934, Beria emprende de dirigir los purges políticos en el conjunto de Transcaucasia.
En noviembre 1938, Stalin lo nombra al frente del NKVD, la policía secreta de la Unión soviética en sustitución de Nikolaï Iejov que ha ayudado a eliminar. Beria Resto fiel en el principio planteado por Stalin, cuando éste había nombrado Iagoda al frente del Guépéou en 1934, de eliminar su predecesor (Viatcheslav Menjinski en el caso de Iagoda), principio que había respetado Iejov haciendo fusiller Iagoda.
Beria Prosigue y acaba primeramente los Grandes Purges. No vacila a extender el terror hasta el seno mismo del aparato policial, que él purge ampliamente de los hombres de Iejov y de los marcos que han servido antes los años 1930. Personaje cruel y sadique, no vacila a presidir le-mismo ciertas sesiones de tortura en su despacho de la Loubianka o de la prisión de Lefortovo .
Organiza arrestos en masa y de los fusilamientos de disidentes o de personas inocentes. Es responsable en 1940 del fusilamiento del grande metteur en escena Meyerhold, del escritor Isaac Babel y del periodista Mikhail Koltsov. Virtuoso, todo como sus predecesores, del extorsion de confessions délirantes, alardeaba cyniquement de poder hacer confesar bajo 24 horas a todo individuo caído entre sus manos que era el rey de Inglaterra. Cuando el Pacto germano-soviético permite al URSS de extenderse en Polonia, en Finlandia, a los Países baltes y en Moldavia, Beria planifica méticuleusement las deportaciones masivas de centenares de millares de habitantes de todas edades y de todas clases sociales. Maestro de un Goulag cuyo los efectivos son entonces en su apogeo, intenta de racionalizar el aprovechamiento de los presos. Crea sobre todo los charachka, donde de los científicos prisioneros son obligados de trabajar a proyectos militares, en una estricta disciplina pero beneficiando de mejores condiciones de vida que la mayoría de los presos.
Beria Comete también crímenes de guerra durante la Segunda Guerra Mundial. Redacta el orden de fusilamiento que lleva en la masacre de Katyń al curso duquel 25 700 oficiales polacos fueron eliminados.
1941, el NKVD de Beria planifica la deportación de los Alemanes de la Volga, y 1944, aquella de las Tchétchènes, de las Tatars de Crimea y de una decena otra pueblos faussement acusados de colaboración con los Alemanes.
Hasta 1942, los medios científicos soviéticos eran más bien escépticos con respecto a la posibilidad de realizar una bomba atómica, considerando que existía obstáculos teóricos a la fission nuclear, que no habían sido superados. Sin embargo, las misiones de informaciones en los medios científicos y simpatizantes, mostraban que los anglo-estadounidenses consideraban una tal hipótesis. Es pues a Beria que ha vuelto la paternidad política de dar el énfasis sobre la investigación nuclear a finales atómicos. El 10 de marzo de 1942, Beria envió en efecto una carta en Stalin, sintetizando el conjunto de datos de espionaje y de informaciones recaudadas por el NKVD (sobre todo la cobertura Philby, y la acción de Niels Bohr en los medios científicos) a propósitos de la investigación atómica y de los programas de armement nuclear, declarando[2] : En un buen número de país capitalistes, a consecuencia de los trabajos comprometidos sobre la fission del núcleo del atome con vistas a obtener una nueva fuente de energía, de las investigaciones han sido iniciadas sobre la posibilidad de utilizar la energía nuclear del uranio a finales militares.
En febrero 1943, la acción comando de los Británicos contra la fábrica de Vemork en Noruega (fábrica que produce agua pesada) convenció Stalin que "el proyecto de construcción de una bomba atómica no había nada de illusoire."[3] Stalin confió entonces a Beria la cura de coordinar el proyecto atómico del URSS, este que continuará durante los primeros momentos decisivos de la guerra fría a la vez a efectos burocrática y a efectos de la información por una estrategia de seducción de los medios científicos estadounidenses, como Oppenheimer, Fermi y demás.
A esta ocasión, Beria moviliza medios considerables en recursos humanos e industriales, ampliamente puisées en el Goulag, y comienza a constituir así un Estado en el Estado. 1949, el URSS procede a su primera prueba nuclear gracias a Beria y Stalin pide entonces de fabricar la primera bomba H soviética.
La carrera de Beria, después de la muerte de Stalin, se termina de modo precipitado y shakespearienne, con varias versiones. Todo se desarrolla en el curso mismo del año 1953, el año de la muerte de Stalin y de la represión del alzamiento obrero en Alemania del Este.
Consciente que sería eliminado después de la fabricación de la bomba H, Beria deja arrastrar los trabajos y comienza a despertar sospechas en el espíritu de Stalin, que organiza contra lucido el complot de los blouses blancas (febrero 1953).
Según este complot, un grupo de médicos (en mayoría de origen judío) a cargo de la salud de los dirigentes soviéticos habría buscado los empoisonner, lo que probaría la défaillance, incluso la complicidad de los servicios de seguridad dirigida por Beria. Este asunto llega en un contexto de antisemitismo de Estado que sévissait al finalizar la vida de Stalin, a la instigación sobre todo de Abakoumov, y al cual Beria había contribuido parcialmente, por ejemplo eliminando sobre sus órdenes el gran actor yiddish Solomon Mikhoels (1948).
Poco antes su muerte, Stalin acumulaba de tuerzas pruebas con el fin de eliminar Beria que devenía demasiado potente al seno del poder. La caída de Lavrenti en lo estima de su compatriota era flagrante ; Stalin el fustigea para haberle hablado géorgien durante una reunión del Partido, afirmando que no había nada a esconder y pues, que podía expresarse ruso. Durante la agonía de Stalin, Beria se empressa de ir a destruir todas las pruebas que el Géorgien había acumulado contra le.[4]
Stalin muere el 5 de marzo de 1953 de las continuaciones de una hemorragia cerebral, después de una comida con Beria, GueorguiMalenkov , Nikolaï Boulganine y Nikita Khrouchtchev. El rumor según la cual Beria habría hecho matar Stalin es persistante, pero invérifiable.
Tres elementos son sin embargo inquietantes :
Es a Beria que vuelve el honor de pronunciar el elogio fúnebre de Stalin sobre el lugar Rojo[6].
Beria Se considera entonces como el sucesor natural de Stalin. Durante los tres meses donde tiene las manos libres, la encarnación del terror policial se revela paradójicamente un campeón de la liberalización de la dieta. Desde el 4 de abril, suelta las víctimas del complot de los blouses blancas y hace saber que sus confesiones habían sido extorqués por la tortura, primera vez que el Estado soviético reconoce un fallo. Hace promulgar una amnistía que libera un millón de presos del Goulag, todos de los derechos comunes - nada no que ha sido preparado para los réinsérer, esta masa de antiguos condenados va déferler sobre el país que comete una ola traumatisante de robos, de viols y de homicidios. Restituye el Goulag al ministerio de la Justicia, limitando así en parte la arbitrariedad que reinaba, y denuncia con conocimiento de causa su inutilidad económica así como su hypertrophie. Hace votar al Politburo el rapto de los retratos de dirigentes en los desfiles y manifestaciones, mide que no él survivra . Se pronuncia adentro para un mejor tratamiento de las minorías nacionales, y al exterior para una política resuelta de Diversión con el Occidente, fuera pagada del abandono de la RDA y de la reunificación de Alemania a cambio de su démilitarisation.
Sus colegas quedan muy méfiants ante este hombre que detiene siempre un poder policial considerable. Su política de liberalización a todo crin les parece un medio de ganarse una popularidad que lo ayudaría a acceder en el poder supremo a sus dépens. La revuelta obrera de Berlín-Está (17 de junio 1953), contra la cual Beria y sus colegas hacen dar los carros, es la primera revuelta de la déstalinisation. Precinta la caída de Beria, desacreditado entre sus colegas. Apenas tres meses después de la muerte de Stalin, el jefe del NKVD es évincé por Khrouchtchev y arrestado llena sesión del Politburo el 26 de junio de 1953. El maréchal de la Unión soviética Georgi Joukov, que Beria acusaba de comploter contra Stalin, procede le-mismo a este arresto, pistola en el puño, en el recinto del Kremlin.
Acusado de complot y de espionaje imaginario[7] según métodos que conoce bien, Beria es condenado a muerte el 23 de diciembre de 1953 por un tribunal especial del Tribunal supremo del URSS enfocado por el maréchal de la Unión soviética Ivan Koniev. Es ejecutado el mismo día de una pelota en la cabeza adentro de una célula del búnquer del Barrio general en las afueras de Moscú. El coronelgeneral Pavel Batitski estuvo a cargo de este fusilamiento. El cuerpo de Beria fue luego inmediatamente incinerado y sus cendres dispersées en el bosque alentour. Es el solo dirigente soviético a haber sido ejecutado después de la muerte de Stalin. Sus últimas cartas antes su muerte muestran un hombre que suplica y hundido.
Algunos días más tarde, el 31 de diciembre de 1953, fue déchu de todos los títulos y medallas que él habían sido décernés.
El 29 de mayo de 2000, el Tribunal supremo de Rusia negó a rehabilitarlo, sus crímenes contra la humanidad que ha sido probados.
Durante el proceso de Beria, el informe del comité central[8], puso en antes el hecho que había utilizado su poder de jefe de la policía para comportarse como el marqués de Sade.
Esto era la primera vez que un personaje político era acusado, no sólo de desviación política, pero que se ponía en antes sus déviances personales. Estas acusaciones no han sido nunca seriamente desmentidas. Son retomadas por las biographes recientes de Beria[9].
Con ocasión de trabajos efectuados en la antigua residencia de Beria a Moscú, en un edificio ocupado ahora por la embajada de Túnez, donde Beria oficiaba, de las ossements han sido encontrados por los obreros de la reconstrucción[10].
Los actos de sadisme de Beria hacen el tema de todo un capítulo de la novela Московская сага (Una saga moscovite[11]) del escritor ruso Vassili Axionov.