| Jean Sibelius | |
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| Jean Sibelius hacia 1889-1890
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| Nacimiento | 8 de diciembre 1865 Hämeenlinna, Grande-duché de Finlandia, |
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| Óbito | 20 de septiembre 1957 Järvenpää, |
| Actividad principal | Compositor |
Jean Sibelius, nacido el 8 de diciembre de 1865 a Tavastehus , en el grande-duché de Finlandia y muerto el 20 de septiembre de 1957 a Järvenpää , cerca de Helsinki, es un compositor finlandés de música clásica. Es, con Johan Ludvig Runeberg, el uno de los Finlandeses que simbolizan el mejor el nacimiento de la identidad nacional finlandesa, aunque sea suédophone (como de en otro lugar Runeberg).
Sumario |
Johan Christian Julius Sibelius (Janne para sus amigos y Jean, franceses, para su actividad musical) nace a Hämeenlinna (Tavastehus sueco) al norte de Helsingfors, en una familia que habla el sueco, y hecho sus estudios en una escuela de lengua finnoise. que Estudia derecho, interrumpe sus estudios antes de terminarlos. Estudia luego el violín y la composición al conservatoire de Helsingfors, a Berlín y a Viena , con Wegellus (Helsingfors), Becker (Berlín) y Karl Goldmark (Viena) sobre todo. Fracasa a devenir violoniste en el Philharmonique de Viena y de regreso a Helsingfors 1892, enseña la teoría musical. Entre 1900 y 1929 , animado por sus pairs, y a pesar de largos periodos de depresión, se consagra casi exclusivamente a la composición. En los años treinta, cesa bastante brutalmente de componer, sobre todo debido al éxito del dodécaphonisme y de la música sérielle, pero también posiblemente de la achèvement de su propia estética en la 7e symphonie y en Tapiola. Devenido alcohólico, muere 1957 a la edad de noventa y dos años.
Indigne su concerto para violín, que queda la más jugada de sus œuvres, Sibelius es conocido sobre todo para las siete Symphonies cuyos es el autor (destruyó una octava). Compuso por otra parte numerosos poemas sinfónicos muy representativos de su estilo, inspirados por escenas del Kalevala, épopée nacional finnoise constituida de varios cuerpos de relatos. Pero Sibelius, cuyos se exagera a menudo el nacionalismo y el enracinement en la tradición musical finlandesa, estuvo al contrario atento a las revoluciones musicales que marcaron Europa de su tiempo, y aunque su estilo permanece profundamente original, se puede sentir el eco de los œuvres de Wagner , de Debussy o de Bartók .
Este compositor, a que Lucien Rebatet reprochaba de encarnar « el plus ennuyeux de los músicos serios », y a que René Leibowitz había consagrado una prueba titulada: « Sibelius, el plus malo compositor del mundo », es considerado hoy como el uno de los plus grandes symphonistes del comienzo del XXe siglo. Su lenguaje musical resto sin embargo profundamente tonal, y la musicologie reciente rechaza todavía de identificar la importancia de su œuvre a aquella de su contemporáneo Mahler, que apura el género sinfónico por un doble movimiento de extensión y de descomposición de la forma precisamente contraria a la estética sibélienne, de una concentración cercana de la ascèse (Olin Downes ha hablado de un « monolithe pan-consonnant » a propósito de Tapiola ). Sibelius Evocará le-mismo « la pura agua fría »[réf. Necesario] de su 6e symphonie, a las armonías modales que resucitan la anciana polyphonie grégorienne, publicada en reacción a los cócteles musicales de su tiempo.
Sin embargo, nada ya no sería fallo que de ver Sibelius un músico reaccionario. Hereda en efecto géneros consagrados por la tradición clásica (symphonie y concerto), pero impone en la mayoría de sus œuvres orchestrales un contrepoint mínimo, una atmósfera cargada que descansa sobre la acumulación de las strates sonoras, y una forma de cyclicité que contradicen el primat de la melodía y devuelven la continuación de las metamorfosis harmoniques sola responsable de la tensión dramática. De los hallazgos mélodiques (como la Segunda Sérénade para Violín, op. 69b en suelo menor) y de los temas inolvidables parsèment sin embargo su œuvre, a la imagen de los que inauguran en una atmósfera diaphane de vidriera su Concerto para violín y su 6e symphonie, o de los que acaban en un clamor hymnique ciertas de sus symphonies (la Segunda y la Quinta particular). Su 1re symphonie, durante escandinava de los Sueños de invierno de Tchaïkovski, es con la Tercera sin duda la más clásica de sus creaciones y la menos característica del mysticisme « ecológico » al cual llegará por medios puramente musicales (Cuarto Symphonie) y sin nada tener que a una fe religiosa ni nunca escribir música sagrada (si se excepte una œuvre maçonnique acabada 1927 teniendo para título Música religiosa, op. 113, devenida célebre bajo la apelación Massonic Ritual Music). En sus últimas œuvres (Séptima symphonie, Tapiola), los movimientos se enchaînent insensiblement los unos a los demás y las composiciones tiran de su unidad de un desarrollo orgánico comparable a aquel de una célula vivante (procedido que ha sido aquel del Debussy de los Juegos, y será aquel del Strauss de las Metamorfosis).
Sus plus grandes jefes-de œuvre son sin duda su Segunda, Cuarto, Quinto y Séptimo symphonies, así como su Concerto para violín, pero también entre sus demás œuvres, sus cantates (sobre todo Oma Maa y Snöfrid ) cuyos algunas pertenecen al ciclo del Kalevala como Kullervo (vasto poema sinfónico con chœur y solistas gracia al cual obtuvo a veintiséis años una gran notoriedad), Luonnotar, poema sinfónico con soprano que cuenta la creación del mundo, La Hija de Pohjola y sobre todo su último poema sinfónico, Tapiola, monolithe sonoro inmóvil, immémorial y misterioso, tipo de equivalente musical a aquel puse en escena por Kubrick en 2001, la Odisea del espacio (película cuya música emprunte de en otro lugar de los pasajes de la Cuarta symphonie).
Su poema sinfónico Finlandia, escrito 1899-1900, devino el símbolo del aguante finlandés vivo-a-vi de la ocupación rusa. Su œuvre la más conocida del grande público es, con la Valse triste (librada de la música de escena Kuolema), el Cygne de Tuonela, extraído de una continuación mucho más vasta (Leyendas de las Lemminkainen) que merece de ser conocida en su integridad. Citemos también Los Océanides, Chevauchée nocturno y levantar del sol, Pelléas y Mélisande, La Reina captive, El Origen del fuego, El Barde, La Nymphe de los bosques, Saga, su música de escena La Tormenta, Canción de primavera, así como Voces intimae, el más conocido de su cuarteto en cuerdas, Korpo, un trío de juventud, y un Quinteto para piano en suelo menor generalmente desconocido. Trabajó igualmente en un proyecto de ópera que no acabó nunca, La Construcción del barco, cuyo preludio original constituye de hecho El Cygne de Tuonela. Sin embargo, una œuvre lírica en un acto, La Joven en la torre existe guapo y bien aunque no es prácticamente nunca jugada.
Muchos compositores de la segunda mitad del XXe siglo encontraron Sibelius un digno précurseur mientras los compositores de música de película saquearon sin complejos una œuvre rica de temas épicos y grandiosos (al ejemplo de las últimas medidas del primer movimiento de la Tercera symphonie). Calificada a menudo de panthéiste, esta música vacía de hombres que celebra la naturaleza en su fuerza primitive y dépeint los rumores legendarios que la recorren, es de una potencia y de una austeridad que se conjuguent de vastos incantations a las bellezas secretas e inagotables. Encubrió, anuncia ya ciertos compositores de música minimaliste como Ligeti (Atmósferas, Requiem…), duquel estará de en otro lugar a menudo acercado en las músicas de películas (como, una vez todavía, 2001, la Odisea del espacio).
El uno de sus alumnos los plus brillantes es el compositor Leevi Madetoja, igualmente finlandés. Los intérpretes de Sibelius se comparten entre los que exaltan su particularisme finnois (Paavo Berglund es el plus emblemático de entre-ellos) y los que lo proyectan hacia los estándares sinfónicos germaniques (como lo hizo Lorin Maazel que firman una integral de sus Symphonies al frente del Philharmonique de Viena). Hace falta citar también Herbert von Karajan (que Sibelius le-mismo ha alquilado luego luego rechazado), muy cercano de su estético nórdico al anonimato poco lunar, Leonard Bernstein, mucho más apasionado, y más recientemente sir Merluza Davis, Paavo Järvi y Osmo Vänskä. Una interpretación histórica de Saga por Wilhelm Furtwängler datada de 1943 es siempre disponible, así como una Segunda symphonie por Arturo Toscanini. Al piano, solo Glenn Gould se ha hecho el defensor de particiones minimalistes, a veces misma indigentes, transfigurées por el genial Canadiense (Sonatines, Continuación Kyllikki). Finalmente, las melodías, generalmente négligées, han sido grabadas casi íntegramente por Anne-Sofie von Otter. La mayoría de las lieder de Sibelius no han sido orquestados que enumera años después de su composición por amigos del compositor, a la excepción sin embargo de aquellos compuestos para Aino Ackté para que Luonnotar sobre todo fue creado.
De Jean Sibelius
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