|
|
Este artículo es una ébauche con relación a África. Podéis compartir vuestros conocimientos mejorándolo (cómo ?) Según las recomendaciones de los proyectos correspondientes.
|
| Hutus | |
| Poblaciones | |
|---|---|
| Población total | Aproximadamente 11,5 millones |
| | |
| | |
| | |
| | |
| | |
| Otro | |
| Región de origen | África Central, Elevado-Nilo |
| Lengua(s) | Maternales:Kirundi, kinyarwanda, secundarios:kiswahili, franceses, ingleses |
| Religión(s) | Catholicisme, protestantisme, Religión tradicional (Mucha Hutus christianisés continúan de creer en la religión tradicional) |
| Grupo(s) conectado(s) | Varios pueblos bantous, Tutsis | Modificar |
Los Hutus son un pueblo de África central. Constituyen el grupo mayoritario en Ruanda y a Burundi , 80 % de la población aproximadamente. Son cultivateurs. Es de hecho una composante socioprofessionnelle tradicional de la sociedad, a la cual de las estructuras políticas eran atadas.
Sumario |
Según ciertas teorías, las Tutsis estarían en el origen un pueblo nilotique y los Hutus un pueblo bantou. Pero como ha sido precisado précédemment, la distinción ya no puede ser hecha desde al menos 217 años y la diferenciación es antes todo social desde.
Según el análisis de los premiers colons llegados a Ruanda y a Burundi , alemanes después belgas, las poblaciones de Ruanda y de Burundi eran divididas tres grupos « étnicos » : los Hutus, los Tutsis y los Twas. Este análisis no descansa sobre los criterios que caracterizan normalmente de los ethnies : todos los Rwandais y Burundais hablan la misma lengua (con ligeras variantes nacionales : el Kinyarwanda y el Kirundi) y comparten la misma cultura. Además viven mezclados, aceptan en muchas familias los matrimonios entre grupos y tienen las mismas creencias, ancestrales o salidas de la colonización. Finalmente, antes la colonización, era posible de pasar de un grupo al otro.
Al origen, los Hutus estaban agricultores, los Tutsis estaban ganaderos y los Twas eran cueilleurs. Esta tradición conectada en el trabajo era transmitida de generación en generación por la obligación de cambio de estatus de la hija en el momento de su matrimonio. Así, una hija nacida hutu devenía tutsi o twa porque su marido era tutsi o twa, una hija nacida tutsi devenía hutu o twa porque su marido era hutu o twa, y una hija nacida twa devenía hutu o twa porque su marido era hutu o twa. Se trataba esencialmente de la misma ethnie que habla la misma lengua con variante regional. El cambio de estatus había esencialmente para efecto la transmisión en los niños nacidos de la unión la obligación de participar en el rol y al trabajo del padre.
El poder colonial belga ha cambiado las cosas porque se ha pulsado los ganaderos (tutsis, nómadas por su trabajo) para imponer su autoridad. Por su situación social, las tutsis (nómadas por definición) estaban más habitués a commercer o transiger con los demás pueblos y grupos lingüísticos encontrados. El poder colonial belga, que se pulsa los tutsis y favoreciéndolos, ha creado un sistema de caste socio-éconmique al seno de una misma ethnie.
Ubicado en África de Grandes Lagos, de una superficie de 27 834 km² con 9,09 millones de habitantes (estimación de 2006, World Fact Book), Burundi ha conocido desde su independencia, una historia marcada por conflictos homicidas. Los años 1965, 1972, 1988, 1991 y 1993 han sido marcadas por enfrentamientos y de las masacres en índole étnica que opone las Hutus a las Tutsis, ambas grandes composantes étnicas de Burundi.
Ubicado bajo el protectorat alemán en 1884 después de cuatro siglos de apacible dieta real fundado al XV siglo, el país pasa bajo mandato de la SDN 1919 y bajo tutela de la ONU 1946 con como mandataria y tutor el Reino de Bélgica.
Después de su independencia adquirida el 1er julio 1962, Burundi quedó bajo una dieta monarchique hasta el renversement del rey Ntare V el 28 de noviembre de 1966 por el capitán Michel Micombero, marcando así el avènement de la República de Burundi. La dieta se caracteriza por la inestabilidad política, sobre fondos de exclusión política y de régionalisme, materializada por los rumores de golpe de estado de 1969 y de 1971. La represión ciega en el ataque de una rebelión hutue en abril 1972 llevó la mayor parte de la élite hutue. Se estima que hay habido 100 000 muertes y 300 000 refugiados.
La dieta no levantará , y el Teniente General Michel Micombero será reemplazado por el Coronel Jean Baptiste Bagaza. Después de cinco años de relativa buena gouvernance, el Presidente Bagaza reanuda con la exclusión, el régionalisme y el clanisme, sin olvidar la dictadura que ha acabado por levantarlo contra la iglesia católica. Esta política acaba por aislar el poder y el 3 de septiembre de 1987, el Major Pierre Buyoya deposita el Coronel Bagaza a la satisfacción de la población, de la iglesia católica y de la Comunidad internacional.
Los acontecimientos sangrientos survenus al Norte del país en 1988 traen el presidente Buyoya (Tutsi) a abrir un Gobierno de unión nacional dirigida por un primer ministro hutu. Su gobierno emprende al mismo tiempo una ancha campaña de sensibilización de la población que desemboca el 5 de febrero de 1992 en un referéndum sobre la unidad de las Barundi (se dice del pueblo burundais, todas ethnies confundidas).
El Major Buyoya es también el presidente que ha lanzado el país sobre la vía de la democracia organizando las elecciones pluralistes que han llevado en la butaca presidencial su principal opositor, el presidente Melchior Ndadaye,hutu, el 1er junio 1993. El asesinato del presidente democráticamente elegido, Melchior Ndadaye, en una tentativa de golpe de estado del ejército a prédominance tutsie, el 21 de octubre de 1993, sumergió el país en una crisis sin precedente que ha causado más de 300 000 muertes. Los Hutus, que quieren vengar la muerte del presidente hutu democráticamente elegido, se han atacado en sus vecinos tutsis. El ejército que quiere proteger estos últimos se ha tomado a los Hutus.
El sucesor de Ndadaye, el presidente Cyprien Ntaryamira, muere el 6 de abril de 1994 en un accidente de avión que costará igualmente la vida al presidente rwandais, Juvénal Habyarimana.
Después de largas negociaciones políticas llevadas en un periodo muy atormentado, el presidente Sylvestre Ntibantunganya accede en el poder en octubre 1994 y será évincé por el Major Buyoya que retomó el poder en julio 1996. Con el espaldarazo de la comunidad internacional, la Unión africana y la Bajo-Región, el ejecutivo puesto en marcha por Buyoya, de regreso en el poder, va a engancharse a sentar el proceso de paz tanto adentro que en el exterior del país que desemboca así el 28 de agosto de 2000 en la firma del Acuerdo de Arusha para la paz y la Reconciliación bajo la mediación del antiguo presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela.
A marchar de noviembre 2001, Burundi entre en un periodo de transición de 36 mes en el marco de la puesta en marcha de los acuerdos de paces firmadas a Arusha. Un gobierno de transición, un parlamento y un senado ampliado en todos los actores políticos burundais, comprendí los representantes de las facciones ejércitos, son puesto en marcha. La primera lámina de transición de 18 mes es conducida por el presidente Buyoya hasta el 30 de abril de 2003, fecha a la cual pasa el testigo en el presidente Domitien Ndayizeye.
En noviembre 2003, el ejecutivo de transición consigue a firmar los acuerdos de alto el fuego con el CNDD-FDD, uno de los plus de entidad movimientos armados que habían negado a participar en el gobierno. La entrada de este movimiento en las instituciones de transición cuya el ejecutivo y el elevado mando militar ha dejado una abertura en una paz duradera.
El espaldarazo de la comunidad internacional a esta suerte de paz ha conducido el pueblo burundais en el espacio de menos de un año a efectuar cuatro escrutinios (un referéndum constitucional ; de las elecciones communale, parlamentaria y sénatoriale ; y un escrutinio presidencial) bajo la observación de las Naciones Unidas que, desde el 1er junio 2004, habían desplegado una fuerza de mantenimiento de la paz en Burundi. Entre tiempo, el presidente Ndayizeye ve su mandato prolongado hasta el 26 de agosto de 2005, día de la investidura del nuevo presidente, Pierre Nkurunziza del CNDD-FDD, el antiguo movimiento rebelde devenido partido político. Llegando así al poder después de una década de intensos combates que han puesto a mal los indicadores desarrolladores de Burundi, el poder actual se ve confrontado a numerosos retos cuyos : aquel de negociar un alto el fuego permanente con el PALIPEHUTU-FNL, otro gran movimiento armado que hasta muy recientemente combatía todavía el poder de Buyumbura ; reformar los cuerpos de defensa y de seguridad ; démobiliser, réinsérer y reintegrar los ancianos combatientes ; garantizar los derechos del Hombre ; y mejorar las condiciones de vida de una gran parte de la población que ha sombré en la miseria crónica desde la éclatement de la crisis en octubre 1993.
Los esfuerzos constantes del gobierno de Piedra Nkurunziza en el marco de sus negociaciones con el PALIPEHUTU-FNL desembocan el 7 de septiembre de 2006, gracias a la Facilitación sur-africano y el espaldarazo de la comunidad internacional, a la firma de un alto el fuego global a Dar eres Salaam en Tanzania.
Después de dos años y mitad de presencia en el país, el mandato de la Operación de las Naciones Unidas a Burundi (ONUB) ha llegado a plazos el 31 de diciembre de 2006. Consciente de los retos a los cuales el nuevo gobierno tiene que hacer cara, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en su Resolución 1719, decide de establecer un Despacho integrado de los Naciones Unidas a Burundi (BINUB) para suceder al ONUB con el fin de continuar apoyando las nuevas autoridades con vistas a una consolidación definitiva de la paz en este país. Entre tiempo, la creación por el Consejo de seguridad y la Asamblea general de la Comisión de consolidación de la paz en diciembre 2005 viene en punto nombrar cuando ésta escoge Sierra Leona y Burundi para estar sus premiers beneficiarios. La Comisión que reúne una anchura abanico de competencias y de experiencias en materia de prevención de los conflictos, mediación, mantenimiento de la paz, respeto de los derechos del Hombre, estado de derecho, asistencia humanitaria, reconstrucción y desarrollo a largo plazo, siente poner todo este capital en el servicio de Burundi para ayudarlo a salir definitivamente de sus trece años de conflicto.
1960, los Hutus se han apoderado del poder, con la ayuda del colonisateur belga mucho tiempo aliado a los Tutsis y reforzaron su monarquía en el punto de devolverla monolithique a Ruanda. Cuando los Tutsis comenzaron a reivindicar la independencia, las colonisateurs belgas derramaron, al nombre de la democracia, su alianza en el provecho de los Hutus, desviando contra los Tutsis las reivindicaciones de independencia. Los Hutus al poder, con Grégoire Kayibanda como presidente, organizaron exacciones (masacres, destrucciones de bienes, etc) contra los Tutsis cuyos varios centenares de millares tomaron el camino del exilio hacia los países vecinos. Esto son los descendientes de estos últimos que han cazado la dieta génocidaire de Juvénal Habyarimana, acusado por sus detractores de estar el responsable además de un millón de víctimas, esencialmente Tutsis, pero también de las Hutus demócratas opuestos en la dictadura[réf. Necesario].
Desde el accession al poder del Frente patriotique rwandais (FPR) a la salida del genocidio en 1994, el poder rwandais se ha atado a destruir los fundamentos de este ethnisme en la sociedad rwandaise. La constitución adoptada por referéndum en 2003 tiene muy claramente confirmado por la ley este compromiso, pero al plan político las fuerzas de la antigua mayoría y aquellas de la oposición actual discuten esta voluntad política que consideran como una fachada que escondería de hecho la voluntad de dominio de un grupo minoritario.