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El historiographie tiene para objeto la escritura de lahistoria ; los Alemanes nombran este campo de estudio Geschichtswissenschaft (ciencia de la historia) o Geschichtsschreibung (escritura de la historia). El adjetivo historiographique se informa en la manera cuya es escrita la historia.
Los premiers chroniqueurs romains, que se interesaban sobre todo en los mitos de fundación (las logographes), practicaban ya el relato de los acontecimientos : su narración podía pulsarse el escrito, como en Hécatée de Mileto (premiere mitad del VIe siglo av. J.-C.). A la V e siglo av. J.-C., Herodoto de Halicarnaso se distingue ellos por su voluntad de distinguir el verdadero del falso : esta preocupación es al cœur mismo de las encuestas » o « investigaciones » de este último. En efecto, en aquellos tiempos, la palabra "historia" (ἱστορία) no ha el mismo sentido que hoy : significa « encuesta ».
Con Thucydide, sobre todo, esta preocupación se muda, menos de una generación después, en espíritu crítico, fundado sobre la confrontación de diversas fuentes, orales y escritas. Su Historia de la guerra de Peloponeso ha podido ser vista como la primera œuvre verdaderamente histórica.
Polybe, Tal vez que busca escribir una œuvre de géographe, aborda con respecto a le al IIe siglo av. J.-C. La cuestión de la sucesión de las dietas políticas para explicar cómo su mundo ha entrado en la órbita romaine (en las Pragmateia, traducido por Historias). Es el premier a buscar causas intrinsèques al déroulement de la historia antes que de evocar principios externos.
Los historiadores latinos, tales Tite-Live, Salluste, César, Tacite, producen obras de una gran calidad literaria, pero ponen la historia en el servicio de un transcurso patriotique o político. Su influencia será enorme que dura numerosos siglos, como fuentes para los historiadores, pero también como modelos en la manera de aprehender la historia.
La historia en la Mediana Edad es escrita principalmente por de las hagiographes, de las chroniqueurs, a menudo miembros del clergé episcopal y cercanos del poder, o por frailes. Es constituida de généalogies, de anales bastante secas (listas cronológicas de acontecimientos con relación a los reinas soberanos anuales reales – o la sucesión de los abades anuales monastiques), de vidas (biografías en índole édifiant, como aquella de los Santos mérovingiens o, más tarde, de los reyes de Francia) y finalmente de Historias que cuentan el nacimiento de una nación cristiana (de una gentis), exaltan una dynastie o, al contrario, fustigent los méchants en una perspectiva cristiana.
Esta historia es religiosa, al sentido primero, e inscrito las acciones de los Hombres en el marco de los propósitos de Dios : así, las Historias eclesiásticas como aquella de Bède el Vénérable (la Historia eclesiástica del pueblo inglés al principio del VIIIe siglo) participan sobre todo en la descripción de la extensión de la Iglesia católica a las confins de la tierra y hacia el final de los tiempos, en una perspectiva augustinienne.
Finalmente, hace falta esperar el XIVe siglo para que los chroniqueurs se interesan en el pueblo, grande ausente de la producción de este periodo, por ejemplo con Froissart.
Más precisamente, se constata que la Historia en la Mediana Edad es antes todo al servicio de la teología y se construye progresivamente que pasa de una transmisión oral a una transmisión escrita. En efecto, la Historia de la Mediana Edad es elaborada sobre todo en los monasterios que benefician bibliotecas más o menos de entidad, a través de trabajos de copia de las labores por los frailes.
Su producción es una Historia universal: a los Anales de los VII y VIII siglos han sucedido las Crónicas. Bajo la época carolingienne, la circulación de los hombres y de los libros es más fáciles, los évêchés y los monasterios prospèrent al seno de un Imperio donde reina la paz, las bibliotecas toman de la amplitud y la cultura histórica conoce uno cierto impulso sobre la base de un fondo común de conocimientos.
A los XI y XII siglos, la Historia conoce un épanouissement considerable. La reforma carolingienne ha multiplicado las escuelas y pues incrementado la cultura de las clercs y de los frailes. Dos acontecimientos mayores que han habido un impacto de entidad sobre el desarrollo de la Historia pueden ser citados, a saber la querella de las Investiduras » entre el papa y el Emperador de Germania y las diversas croisades. El premier revela el peso de la Historia y el modo cuyo podía ser utilizado a finales políticos; el segundo permitió el desarrollo de una intensa propaganda histórica de la parte de las clercs. De numerosos relatos de croisades vieron el día. En efecto, como lo precisa bien el autor, los croisades han « desarrollado en los Occidentales el sabor del relato histórico ». El XII siglo marca, a través del trabajo de los frailes bénédictins, la utilización de todos tipos de fuentes históricas posibles, tanto escritas con los relatos y el archivo que orales pero es también el momento donde el escrito reemplaza definitivamente el oral.
El trabajo de los historiadores de este tiempo consistía a partir de ahora en la producción de una verdadera historia sabia. Sin embargo, ésta sufre de no ser considerada como una disciplina aparte, autónoma. Queda siempre assujettie a la teología con el fin de servir de justificante a las Santas Escrituras. Tiene que alegrarse de servir la moral, el derecho y la religión . Por otra parte, se alegra de informar los hechos pero no las explicaciones y las causas de éstos. La Historia era todavía répétitive y "routinière" según las palabras empleadas por Bernard Guenée en su labor mayor sobre la historiographie medieval: Historia y cultura histórica en el Occidente medieval porque sus autores no habían a alcance de mano la cultura histórica necesaria para producir otra cosa. De hecho, según B. Guenée, Los historiadores de la Mediana Edad tienen en algún tipo estado víctimas de su época en el sentido donde no podían redactar este que deseaban componer al visto de la pobreza de los medios cuyos disponían pero también porque vivían en un periodo donde eran obligados de respetar ciertos principios, algunas regulas establecidas. Se planteaba igualmente la preocupación de los falsos documentos producidos a veces gran número y la carencia de relaciones y de contactos entre historiadores de la época, de donde de los intercambios limitados de ideas y de pareceres personales entre ellos.
TIENE marchar del XIII siglo, la Historia sale de los monasterios e interesa cada vez más de laicos pero estos últimos son en la investigación de guapos relatos antes que de verdaderos relatos. Indigne, el pasaje de escuelas de monasterios a escuelas a partir de ahora ubicadas en las aldeas y las ciudades tienen dos efectos contradictorios para la Historia. Primeramente negativo porque él una pérdida de contacto con el archivo y las grandes bibliotecas sitas justamente al seno de estos establecimientos monastiques, de donde un acceso reducido en las principales fuentes de documentación de la época. No obstante, el desarrollo de las universidades ha habido también consecuencias más positivas. En efecto, con una enseñanza más empujada, de las técnicas de presentación de los textos y una multiplicación de las labores históricas se ha operado adentro lugares de estudio. Así, de las enciclopedias y de los manuales son compilés y difundidos además grande número en destino de los estudiantes pero también de los juristes y de los théologiens.
Pero es durante el XIV siglo y XV siglos que las investigaciones con relación a la cultura histórica hicieron progresos decisivos. que Dura estos dos siglos particularmente enturbiados, las guerras hicieron nacer en los diversos pueblos una cierta idea de nación y de defensa de ésta así como de los valores que la representan. El ejemplo de la guerra de los Cien Años es encubrió significativo porque es en este momento allí que los nacen los primeros sentimientos nacionales franceses e ingleses. Ahora bien, esta idea de nación se apoya sobre el pasado y la Historia de los dos reinos respectivos. La Historia fue pues explotada y estudiada más en profundidad. Por otra parte, es también una época de centralización de los poderes reales. Encubrió, los reyes y más generalmente los ejecutivos justificaron sus derechos y sus ambiciones sobre hechos históricos, por la investigación en el pasado de elementos históricos que vendrían confirmar su poder. De hecho, más de personas tienen necesidad de la Historia y se dan cuenta de su interés, de donde una apuesta en valor y un desarrollo progresivo de esta disciplina.
Es también durante estos siglos que las primeras técnicas de imprenta aparecen, lo que viene révolutionner la producción y sobre todo la difusión de las labores históricas en la sociedad. Los libros son accesibles más fácilmente y cosa nueva, los historiadores comienzan a poseer libros personales en ellos. Estos últimos eran así mejor informados, mejor documentados y se ayudaban además ciencias auxiliares tales el épigraphie o todavía la numismatique. Su trabajo se intensificó y se diversificó. Así, con los prémices de la Renacimiento, la Historia devino autónoma y se fijó a partir de ahora objetivos más ambiciosos. TIENE marchar del XV siglo, con el movimiento de la Reforma que se añadía en este proceso, ya no servía la Iglesia pero bien el Estado moderno.
que Dura la Renacimiento, la humanisme gana la historia aportándole, por el sesgo de la redécouverte de la Antigüedad clásica, un sabor renovado para el estudio de los textos antiguos, griegos o latinos, pero también de nuevos apoyos de estudio : así se desarrolla un interés para las inscripciones (la épigraphie), para las monedas antiguas (la numismatique) o para los tratados (la diplomática). Estas ciencias nuevas de la época moderna contribuyen a enriquecer los métodos de los historiadores : 1681, Dom Mabillon indica cuáles son los criterios que permiten determinar la autenticidad de un acto en el De Re diplomatica, sobre todo por la comparación de fuentes diferentes.
No obstante, los movimientos de reforma traen la historia en el giron de la Iglesia, o al menos la mantienen en la idea que el déroulement de los acontecimientos es dictado por una fuerza superior, immanente o no.
TIENE la época, la historia no se diferencia de la geografía, ni misma de las ciencias naturales. No obstante, se divide dos partes :
Este sentido ancho de la historia se explica por el étymologie de la palabra (ver Antigüedad aquí-encima).
La cuestión de la unidad del reino que plantean las guerras de religión en Francia, al XVIe siglo, da lugar a trabajos de historiadores que pertenecen al corriente de « la historia perfecta » ; esta corriente se ata a mostrar que la unidad política y religiosa de la Francia moderna es inéluctable, porque presente desde los orígenes galos (Étienne Pasquier, Investigaciones de Francia). El carcan de la Providencia, en Bossuet (Discurso sobre la historia universal, 1681), extiende con respecto a le a dévaluer el significado de todo cambio histórico.
paralelo y durante el conjunto del periodo moderno, la historia es un instrumento del poder : es puesta en el servicio de los príncipes, de Maquiavelo hasta los panégyristes de Louis XIV, entre los cuales se cuenta Tejanos Raíz.
Al XVIIIe siglo, finalmente, tiene lugar un cambio mayor : el espíritu de las Luces » y su filosofía por un lado, el descubrimiento del altérité de las otras culturas con la « exotisme » por otro lado, suscitan un nuevo impulso del espíritu crítico. Éste se ejerce principalmente en la puesta en causa de los prejuicios culturales y del universalisme clásico.
La tendencia se expresa en Fénelon, que se interesa en las mœurs del cuerpo de la nación. Es igualmente presente en Voltaire en su Historia del imperio de Rusia bajo Pierre el Grande o todavía en El Siglo de Louis XIV (1751). Finalmente, un espíritu similar existe en Inglaterra con Edward Gibbon en HA History of the Decline and Fall of the Roman Empeora, a menudo abreviada Decline and Fall (1776 – 1788). Pero este último, que hace de la precisión un aspecto mayor del trabajo del historiador[1], indica también por su œuvre los límites de la historia del final del XVIIIe siglo : ésta, sometida a la moral, emite juicios partidarios mientras que su objeto resto limitado.
El XIXe siglo es un periodo rico en cambios, a la vez en la manera de concebir y de escribir la historia.
En Francia, ésta es considerada a partir de ahora como una disciplina intelectual aparte entera, diferente de los demás géneros literarios, desde el comienzo del siglo, mientras que los historiadores se professionnalisent y que son fundadas el archivo nacional francesas (1808). 1821 es creada la Escuela nacional de las cartas, primera gran institución para la enseñanza de la historia.
En Alemania, esta evolución se había dibujado más temprano y la historia era ya presente en las universidades del periodo moderno. El institutionnalisation de la disciplina da lugar a la apuesta œuvre de vastas obras que tienen como objetivo reunir y de transcrire sistemáticamente las fuentes. El más conocido de entre ellos es sin duda aquel de los Monumenta Germaniae Historica[2], lanzado 1819.
La historia gana una dimensión de erudición, todavía de actualidad. Por la continuación, la disciplina puise en esta erudición y en su nuevo marco institucional su pretensión a rivaliser con las ciencias, sobre todo cuando estas últimas conocen su gran impulso al finalizar el siglo.
que Participa a los MGH y a la reunión de las inscripciones latinas en un Corpus Inscriptionum Latinarum, el historiador alemán Theodor Mommsen, es el que contribuye por Exc a dar en la erudición de las bases críticas, sobre todo en su Römische Geschichte (1863 – 1872).
En Francia, desde los años 1860, el historiador Fustel de Coulanges escribe « la historia no es un arte ; es una ciencia pura, como la física o la géologie »[réf. Necesario].
Sin embargo, la historia morada parte prenante de los debates de su tiempo : es influida entonces por las grandes ideologías, como el liberalismo con Alexis de Tocqueville y François Guizot.
Es influida sobre todo por el nacionalismo, incluso el racismo : con la guerra de 1870, Fustel de Coulanges y Theodor Mommsen se rasgan, transposant en el debate histórico la ideología de su nación.
Cada historiador extiende entonces a poner en valor las calidades (el ingenio ») de su pueblo en sus escritos : el periodo es aquella de la fundación de las grandes historias nacionales ».
En Francia, los historiadores románticos » – entre los cuales hace falta citar Augustin Thierry (1795-1856) y Jules Michelet (1798–1874) – levanten una historia donde la calidad de la reflexión y el aprovechamiento crítico de las fuentes cortan con las producciones precedentes. Pero la historia, si deviene cada vez más una ciencia, no permanece menos un arte, el estilo flamboyant de Michelet lo exalta en el plus elevado punto.
Estos progresos méthodologiques no los impiden , sin embargo, de ser partidarios que quieren contribuir en el triunfo de las ideas políticas de su tiempo : TIENE. Thierry expresa así las motivaciones que lo han conducido a devenir historiador : « 1817, preocupado de un vivo deseo de contribuir para mi parte al triunfo de las opiniones constitucionales, me puse a buscar en los libros de historia de las pruebas y de los argumentos en el espaldarazo de mis creencias políticas. […] Sin cesar de subordonner los hechos en el uso que quería hacer, los observaba con curiosidad, incluso cuando no probaban nada para la causa que esperaba servir […] » (préface a las Cartas sobre la historia de Francia).
Michelet, Por su lectura de la Revolución francesa (Historia de la revolución francesa, 1847–1853), contribuye igualmente en la definición de la nación francesa contra la dictadura de las Bonaparte, después contra la desmembración de Francia después de la derrota de Sedan, survenue poco antes su muerte.
Con la IIIe República, finalmente, es la historia enseñada que deviene una herramienta de propaganda al servicio de la formación de los ciudadanos. Este aprovechamiento es llamada a proseguirse al XXe siglo.
Ernest Lavisse (1842-1922), por ejemplo, introducía así la empresa coloniale francesa en Argelia en su Historia de Francia, curso elemental (1913) : « En el año 1830, el rey Charles X envió de los vaisseaux atacar la ciudad de Argel, porque los Argelinos hacían mucha culpa en nuestro comercio arrestando y saqueando nuestras naves. La ciudad fue tomada. Luego hizo falta conquistar Argelia ».
La historia ha devenido una ciencia social » en este que se presenta como una disciplina científica anclada en la sociedad.
Al principio del XXe siglo, la historia ha adquirido una dimensión científica indiscutible.
Instalada en el mundo de la enseñanza, erudita, la disciplina es influida por una versión empobrecida del positivisme de Auguste el Comte. que Pretende en la objetividad, la historia ha resserré los límites de su objeto : el hecho o el acontecimiento aislado, repuesto al centro del trabajo del historiador, es considerado entonces como la sola referencia que responde correctamente en el imperativo de objetividad.
También, esta historia événementielle » se limita a establecer relaciones de causalidad, sustituyendo así un discurso que se quiere científico a la retórica.
Su principal transformación viene entonces de aportaciones exteriores : el marxismo, primeramente, introducido la economía en las preocupaciones del historiador. Luego, los bouleversements políticos, técnicos, económicos o sociales que conoce el mundo, sin olvidar los conflictos mondiaux, vienen inexorablement perturbar el campo de la historia.
Es se dégageant del positivisme que lo tiene un tiempo marcado que la disciplina se renueva realmente. De nuevas ciencias « auxiliares » aparecen o se desarrollan considerablemente : el archéologie, la demografía , la sociologie y la antropología, cuya lo structuralisme la influencia.
En Francia, nace al girando de los años 1930 una corriente de pensamiento, llamada escuela de los Anales porque se había constituido en torno a una revista que lleva el nombre de Anales de historia económica y social, que agranda el campo de la disciplina, solicita las demás ciencias, particular la sociologie, y más generalmente transforma la historia alejando su objeto del marco événementiel e inscribiéndolo en la larga duración.
La historia de los Anales es primeramente la historia económica y social : la revista periódica es fundada por Lucien Febvre y por Marc Bloch 1929. Después del paréntesis trágico de la guerra, encuentra FernandBraudel , a partir de ahora a los lados de L. Febvre El continuateur del œuvre de los años 30. Este último, en efecto, « introducido las ciencias sociales en historia » : él recourt para la primera vez en la geografía, a laeconomía política y a la sociologie para elaborar su tesis de la economía-mundo ».
El rol del testimonio histórico cambia : permanece al cœur de las preocupaciones del historiador pero ya no es el objeto. A partir de ahora, es considerado como una herramienta para inventar la historia, herramienta que puede ser tomado en cualquier propiedad del Conocimiento.
La visión de la Mediana Edad, sobre todo, cambia completamente continuación a una relecture crítica de las fuentes que hace la parte guapa a este que no mencionan (Georges Duby). La new economic history de indigne-Atlántico levanta del mismo tipo de transcurso, pero con un énfasis de entidad puesto sobre los técnicos cuantitativas.
que Privilegia la larga duración » en el tiempo corto de la historia événementielle » en la estela de los Anales, varios historiadores proponen hasta la fecha de volver a pensar el campo de la historia en la estela de la revista : entre ellos, se puede citar Emmanuel El Roy Ladurie o Pierre Goubert.
La denominación, devuelta popular en 1973 a través de la publicación por Piedra Nora y por Jacques El Goff de Hacer de la Historia, designa la corriente historiographique que anima la tercera generación de los Anales. La nueva historia es antes toda la « historia de las mentalidades » : se trata de establecer una historia sérielle de las mentalidades, es decir de las representaciones colectivas y de las estructuras mentales de las sociedades. Con ella, el campo de la historia se amplía todavía y la disciplina se interesa más en los fenómenos de larga duración.
La historia es hoy más que nunca antes plural, siéndose scindée en varias ramas o especialidades ; es estallada también « en este sentido que ciertas de sus ramas no comunican entre ellas, incluso ya no han ni sujeto ni objeto común.
Así, la historia comprende hoy la microhistoire , que se interesa en la especificidad de los fenómenos sociales, la historia del tiempo presente, creada hay una veintena de años y que se interesa en las grandes rupturas de nuestra época, y de numerosas historias transversales como la historia de las mujeres y del género, la historia de la sensibilidad, o todavía la historia de la empresa. Desde dos o tres décadas, con de las décalages según los periodos, la historia cultural graba una limpia subida en potencia.
Aun así, muy recientemente, de nuevas herramientas influyen ya, a su vuelta, el debate histórico : esto están, para no citar que ellos, la climatologie y la genética.
La historia es una ciencia humana. Ésta se encuentra pues a los mismos títulos que la sociologie , la psicología , la economía... Su vocación es de comprender el lugar del Hombre en su sociedad. Los informes que van a mantener estos diferentes movimientos pueden ir del conflicto a la cooperación. El objetivo es de aquí explicar la relación de la historia a las otras ciencias humanas.
Es a la todo final del XIXe siglo siglo que la sociologie, bajo el impulso de Émile Durkheim, Gabriel Tarde y René Worms se desarrolla en Francia. Pero sociologie, se retendrá sobre todo la aparición de la escuela durkheimienne en este periodo. Éste define la metodología de la sociologie en Las Reglas del método sociológico en 1895 y lo aplica en su investigación sobre El Suicidio en 1897. 1898, Durkheim organiza la sociologie en torno a la revista El Año sociológico que se rodea sociólogos como Maurice Halbwachs, Marcel Mauss, François Simiand, Paul Fauconnet o Célestin Bouglé.
La nueva disciplina tiene que imponer sus reglas, se institutionnaliser y sobre todo, encontrar su lugar frente a la prédominance de la materia histórica. Ésta es entonces solidement instalada por la Escuela méthodique que, retomando el modelo alemán, se había formado 1870 continuación en la derrota francesa contra Alemania. El Debate va a comenzar entonces entre 1895 y 1905 entre ambas materias. Durkheim Tiene en efecto tendencia a considerar la historia como una mera técnica de recauda hechos al servicio de la sociologie, la sociologie que está la sola que puede generalizar y comprender la lógica de las évènements. Así los historiadores positivistes Charles-Victor Langlois y Charles Seignobos van a oponerse en la escuela durkheimienne, proponiendo un reparto de las tareas que queda actualmente anclada en las mentalidades : la historia atenderá del pasado, la sociologie del presente.
Sin embargo esta ruptura del tiempo va se effriter bajo el impulso de varios historiadores. Así Henri Berr, fundador de la Revista de síntesis histórica intenta desde 1900 el acercamiento sociológico en el transcurso histórico. El plus célebre « rassembleur » es sin discute el célebre historiador Fernand Braudel que, tomando los rênes de la escuela de los Anales en el apellido directo de Lucien Febvre y de Marc Bloch, no cesará de llamar la reunificación de las ciencias humanas a la historia. « La Historia que invoco es una historia nueva capaz para renovarse y acabarse de poner en bolsa las riquezas de las otras ciencias sociales sus vecinas » (vuelta a ver La Historia) ; geografía, ethnologie, la estadística, la economía, el derecho y la sociologie que juzgará « Más científicos que la Historia, mejor articuladas […] Nuestros métodos no son los sus, pero nuestros problemas, sí bien » (vuelta a ver La Historia). Braudel Quedará de en otro lugar siempre en contacto con colegas como el sociólogo Georges Gurvitch, el démographe Sauvy, el ethnologue Lévi-Strauss… Se puede de en otro lugar encontrar ciertas semejanzas.
La historia palliée no es sin recordar la visión de Gurvitch que distinguía varias formas de tiempos, cuando Lévi-Strauss distinga la historia como que se interesa en los hechos conscientes y el ethnologie como que se interesa en los hechos inconscientes, Braudel afirma que la escuela de los Anales se interesa a los dos, y finalmente Braudel no vacila a llamar los historiadores a seguir los modelos que Alfred Sauvy realizó, modelos matemáticos, cargados de analizar la población.
Exista- una jerarquía en las ciencias sociales ? La historia es en el cruce. Exista- ciencias auxiliares ? Braudel Responde : « en mi espíritu, toda ciencia del hombre es auxiliar, vuelta en vuelta, mutuamente » (frase incorrecta, a verificar)[réf. Necesario]