El boycott o boycottage es el rechazo sistemático de consumir los productos o servicios de una empresa o de una nación. Puede tratarse de también un boycott de elecciones o de évènements.
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Al origen, el boycott es la elección de no comprar productos cuyas condiciones de producción no son juzgadas justas. El origen del término viene del nombre de Charles Cunningham Boycott (1832-1897), intendant de un rico dueño terrien de Irlanda del oeste (condado de Mayo) durante el XIXe siglo que trataba mal sus fermiers y padece un blocus de su parte. La palabra boycottage hizo su entrada en Francia 1881, después ha devenido boycott recientemente, como en el resto del mundo francophone, a causa de la redundancia del suffixe.
La debilidad y la fuerza del boycott descansan sobre la comunicación, propiedad donde excelente las sociedades (en la mayoría de los casos, los boycottés son empresariales). Es reprochado a veces al boycott de reforzar el poder del consumidor por informe en el poder del ciudadano y pues de estar una herramienta al final de dominio económico ; a esta visión, otras responden que estos poderes no se oponen pero se completan.
El fenómeno del boycott aumenta a causa de la evolución de las conciencias y de las nuevas facilidades de comunicación. Hasta aquí, se se tranquilizaba que opina que se trataba únicamente de un réflexe anglosajón. Pero la consom'acción – el hecho de querer consumir de modo ciudadana y tampoco sólo de manera consumériste – ya no conoce fronteras desde que la economía y el acceso en la información se son mondialisés. Gracias al Internet, de los consumidores sensibilizados en ciertas causas pueden a partir de ahora conectarse y compartir una misma palabra de orden frente a la misma marca y esto, de un extremo al otro del globo. Cela se verifica en Estados Unidos, donde el boycott formado parte de la cultura económica pero también en Asia, donde este fenómeno conoce mucho éxito y mismo en Francia, donde 70 % de los consumidores se dicen listos a participar en campañas de boycott.
El boycott es un modo de protesta bastante adaptado a algunas tendencias de nuestra sociedad actual : individualista pero solidario. La cara-en-cara Sindicato / Patronato hecho lugar en una cara-a-cara Consom'actores / Multinacionales con la subida en potencia de éstas[1]. Los « consom'actores » utilizan, como ciudadanos, su poder adquisitivo como un tipo de derecho de voto para compensar su impotencia como electores. Esto vota no respeta en efecto no el principio un hombre, una voz, pero no constituye menos una contra-poder. Las multinacionales son en expansión. Ahora bien están, por definición, menos astreintes a la contra-poder de la política y de los electos de un país, pues también a aquel de sus electores. En la ausencia de voto eficaz, los ciudadanos utilizan entonces su solo otro medio de ejercer una contra-poder : el boycott o chantaje al no-compra[2].
Los sindicatos se han mostrado reservados con relación al boycott. Habitués a negociar en el nivel de la producción, interna, ven en efecto en éste en una arma « démagogique » que amenaza las ventas y pues los trabajos. Por otra parte, excepto algunas experiencias (por ejemplo FO-consumo), prefieren no implicarse en conflictos de intereses entre productores y consumidores, lo que se aleja de su rol histórico. El relieve es pues tomado por los movimientos altermondialistes, que aceptan el boycott como medio ideal de hacer presión sobre las multinacionales. Este relieve de una cultura militante por otra ha sido flagrant en el momento del asunto Danone.
El boycott es un fenómeno que las empresas tienen que tomar cuenta para no ser pénalisées por un declive de demanda. El boycott es de tanto más eficaz que la empresa tiene grandes frescos fijos, y que una baja de justa 5% de la demanda podría por ejemplo hacer bajar su beneficio además de mitad. La llamada al boycott puede donjc tener un enorme impacto. Él puede ser la gota de agua que va definitivamente déstabiliser un mercado se es ya en dificultad. Para el golpe, el legislador ha puesto en marcha ya en ciertos países cuyos Francia algunas leyes anti-boycott[3].
El boycott puede en la ocasión funcionar en el otro sentido: empresas que niegan a intervenir en un particular, como consecuencia de un conflicto entre lo dice particular y una empresarial; se trata de castigar el particular que se acusa de tener mal tratado; con la ayuda potente de Internet, se puede alertar todos los profesionales en todas las propiedades y lanzar un tipo de fatwa vendetta contra la persona apuntada, encubrió en el desprecio de la ley que prohíbe las discriminaciones y que dice que se no puede hacerse justicia sí-mismo
Un ejemplo típico fue en los años 70 aquel de los miembros activos de asociaciones de arrendatarias cuyas algunas sociedades que gestionan las fincas urbanas implicadas no renovaron el bail.