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| Antonio Vivaldi | |
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| Retrato de Vivaldi, gravure sobre cobre de François Morellon de La Cava
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| Sobrenombre | Él Prete Rosso (El Sacerdote Roux) |
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| Nacimiento | 4 de marzo 1678 Venecia |
| Óbito | 28 de julio 1741 (a 63 años) Viena |
| Actividad principal | Compositor |
| Estilo | Música barroca |
| Actividades anexos | violoniste |
| Alumnos | Johann Georg Pisendel |
| Œuvres Principales | |
| Las 4 estaciones : la Primavera |
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Antonio Lucio Vivaldi, nacido el 4 de marzo de 1678 en Venecia y muerto el 28 de julio de 1741 en Viena, era un violoniste y compositor italiano[1]. Vivaldi Ha sido el uno de los virtuosos del violín más admirado de su tiempo[2] ; es reconocido igualmente como el uno de los plus de entidad compositores del periodo barroco, como initiateur principal del concerto de solista, género derivado del concerto grosso. Su influencia, en Italia como en toda la Europa, ha sido considerable, y puede medirse en el hecho que Bach haya adaptado y transcrit más de œuvres de Vivaldi que de cualquier otro músico. Su actividad se ha ejercido en las propiedades de la música instrumental, particularmente al violín, y de aquel de la música lírica, y ha dado lugar en la creación de un número considerable de concertos, sonates, óperas, piezas religiosas: él se targuait de poder componer un concerto cuanto antes que el copiste no podía el transcrire[3].
Sacerdote católico, su cabellera rousse lo hizo apodar él Prete rosso, « El Sacerdote roux », mote tal vez más conocido a Venecia, que su verdadero nombre[4]. Como esto fue el caso para numerosos compositores del XVIIIe siglo, su música, al igual que su nombre, fue olvidada rápidamente después de su muerte. No tenía que encontrar uno cierto interés cerca de los eruditos que al XIXe siglo, al favor de la redécouverte de Juan Sebastián Bach ; no obstante su verdadero reconocimiento ha tenido lugar durante la primera mitad del XXe siglo, gracias a los trabajos de eruditos o musicologues tales Arnold Schering o Alberto Gentili, a la implicación de músicos tales Marc Pincherle, Olga Rudge, Angelo Ephrikian o Alfredo Casella, a lo entusiasma amateurs iluminados como Ezra Pound.
Hoy, ciertas de sus œuvres instrumentales, y sobre todo los cuatro concertos conocidos bajo el título « Los Cuatro Estaciones » cuentan » entre los plus populares del repertorio clásico.
La vida de Vivaldi es muy mal documentada, porque ningún biographe serio, antes el XXe siglo, no se ha preocupado de retracer su vida. Se se apoya pues sobre escasos testimonios directos, aquellos del presidente de Cepillos, del dramaturge Carlo Goldoni, del arquitecto alemán von Uffenbach que encontraron el músico, sobre los algunos escritos de su mano y sobre los documentos de todas naturalezas encontradas en varios fondos de archivo en Italia y al extranjero. Para dar dos ejemplos concretos, este no es que 1938 que se ha podido determinar con exactitud la fecha de su óbito, llevada sobre el acto encontrado en Viena, y 1963, aquella de su nacimiento identificando su acto de bautizo. La fecha de 1678 que se conocía antes no era que una estimación basada en las etapas conocidas de su carrera eclesiástica.
Resulta que de numerosas lacunes e imprecisiones entachent todavía su biografía, y que se prosiguen los trabajos de investigación. Ciertos periodos de su vida permanecen completamente oscuras, al igual que los numerosos viajes emprendido o supuestos en la península italiana y al extranjero. Esto es igualmente cierto para el conocimiento de su œuvre y se encuentra todavía piezas que se creía perdidas, o que permanecían desconocidas.
Antonio Vivaldi nació en Venecia el viernes 4 de marzo 1678. Este día-allí se produjo en la región un terremoto. Fue ondeado desde su nacimiento por la prudente-mujer y nourrice Margarita Veronese, probablemente debido al seísmo, o porque el nacimiento se había desarrollado en malas condiciones que podían hacer temer la muerte del recién nacido[5]. La hipótesis según la cual habría sido chétif y frágil desde su nacimiento es plausible, porque tenía que más tarde siempre quejarse de una salud déficiente, que resulta de un « resserrement de pecho » (strettezza di petto) que se imagina ser una forma de asma[6]. El bautizo fue administrado dos mes más tarde, el 6 de mayo de 1678, en la iglesia paroissiale San Giovanni in Bragora cuya dépendait el domicilio de sus parientes, a la Ca’ Salomon, Campo Grande[7] en el sestiere del Castello, uno de los seis barrios de Venecia.
Su padre, Giovanni Battista Vivaldi (1655-1736), originario de Brescia , estaba barbero y violoniste ; su madre, Camilla Calicchio, hija de un tailleur, había venido de la Basilicate. Se estaban casados 1676 en esta misma iglesia y tuvieron ocho demás niñas cuyos dos murieron abajo edad, sucesivamente : Margherita Gabriella (1680-?), Cecilia Maria (1683-?), Bonaventura Tommaso (1685-?), Zanetta Anna (1687-1762), Francesco Gaetano (1690-1752), Iseppo Santo (1692-1696), Gerolama Michaela (1694-1696), finalmente Iseppo Gaetano (1697-?)[8]. Antonio debía ser el solo músico entre los niños[9]. Se tenía los cabellos roux de modo héréditaire en la familia Vivaldi, y Giovanni Battista era nombrado Rossi en los registros de la Capilla ducale: este rasgo físico cuyo heredó Antonio estaba en el origen de su sobrenombre.
El padre había probablemente más de sabor para la música que para su oficio de barbero, porque se lo vive comprometido desde 1685 como violoniste de la basílica Santa-Marc, elevado lugar de la música religiosa en Italia, cuya la célebre dominio fue confiada la mismo año a Giovanni Legrenzi[10]. Fue, todo como éste y como su colega Antonio Lotti, entre los fundadores del Sovvegno dei musicisti di SantaCecilia , cofradía de músicos vénitiens. A su compromiso en la Capilla ducale, añadió a marchar de 1689 aquellos de violoniste al teatro di San Giovanni Grisostomo y al Ospedale dei Mendicanti.
Antonio aprendió el violín cerca de su padre, y se reveló precoz y extremadamente dotado. Temprano admitido a la Capilla ducale, recibió tal vez, ninguna prueba no que ha sido encontrada, de las lecciones de la parte de Legrenzi le-mismo[11]. Este no pudo ser sin embargo que de corta duración, y la influencia recibida mínima, porque éste murió 1690. Es cierto sin embargo que Antonio Vivaldi benefició plenamente de la intensa vida musical que animaba la basílica Santa-Marc y sus instituciones, donde de tiempos a otro tomaba el lugar de su padre.
Éste lo destinó muy temprano al estado eclesiástico : esto fue probablemente la investigación, para sus hilos, de una guapa carrera que lo guió y fue la razón principal de la elección de esta orientación, más que una vocación del joven chico para el estado religioso al cual no se consagró que muy poco durante su vida. A marchar de la edad de diez años, siguió pues los cursos necesarios en la escuela de la parroquia San Geminiano y, el 18 de septiembre de 1693, que ha alcanzado la edad mínimo requerido de quince años, recibió la tonsure de las manos del patriarca de Venecia, el cardenal Badoaro. No abandonó sin embargo sus actividades musicales y estuvo de en otro lugar nombrado, 1696, músico surnuméraire a la Capilla ducale, y recibido miembrodel Arte dei sonadori, guilde de músicos[12]. Recibió los órdenes menores en la parroquia San Giovanni in Oleo, bajo-diaconat el 4 de abril de 1699, después diaconat el 18 de septiembre de 1700. Finalmente, fue ordenado sacerdote el 23 de marzo de 1703. Ha podido continuar viviendo en familia, con sus parientes, hasta su óbito, el padre y sus hilos que continúan de en otro lugar a trabajar toda proximidad, cuando este no era estrecha colaboración.
Aunque mal conocido, el rol que ha jugado Giovanni Battista Vivaldi en la vida y el desarrollo de la carrera de sus hilos Antonio parece de una importancia primordial y prolongada, ya que falleció cinco años sólo antes lucido. Parece que él haya abierto bien puertas, sobre todo en el medio de laópera, y que lo haya acompañado en numerosos viajes.
A la misma época, el joven había sido escogido como maestro de violín por las autoridades del Pio Ospedale della Pietà y comprometido a tal efecto en septiembre 1703, a los appointements anuales de 60 ducats[13].
Fundada 1346, esta institución religiosa era el plus prestigioso de los cuatro hospices financiados por la Sérénissime República, y destinados a recoger los jóvenes niños abandonados, huérfanos, naturales, o de familia indigente[14]. Los chicos séjournaient hasta la adolescencia, después marchaban en aprendizaje. Cloîtrées casi Como de las religiosas, las jóvenes recibían una educación musical empujada, lo que hacía cantantes y de las músicas valiosas : algunas podían cantar las partes de ténor y de baja de las chœurs y jugar todos los instrumentos. Una jerarquía distinguía las jóvenes, según su talento : a la base se encontraban los figlie di coro; más expérimentées eran los privilegiate di coro que podían pretender a ser pedidas en matrimonio y podían producirse en el exterior ; a la cumbre eran las maestre di coro que podían instruir sus compañeras. De los conciertos públicos y payants eran organizados y muy corridos de los melómanos y de los amateurs de aventuras galantes. Cada ospedale tenía un maestro de chœur, maestro di coro, responsable de la enseñanza de la música[15], un organiste, un profesor de instrumentos, maestro di strumenti, y otros profesores especializados.
En su carta del 29 de agosto de 1739 dirigida a M. De Blancey, Charles de Cepillos escribió[16]
« La música transcendante aquí es aquella de los hospitales. Tiene cuatro, todos compuestos de hijas bâtardes o huérfanas, y de las que sus parientes no son en estado de elevar. Son elevadas a las dépens estatales, y se los ejerce únicamente a destacar en la música. También cantan- como de los ángeles, y juegan del violín, de la silba, de la orgue, del hautbois, del violoncelle, del basson ; en resumen, no hay sí gordo instrumento que pueda asustarles. Son cloîtrées en modo de religiosas. Esto son solo que ejecutan, y cada concierto ha compuesto de una cuarentena de hijas. Yo vosotros jura que no hay nada de sí agradable que de ver una joven y bonita religiosa, en hábito blanco, con un ramo de granadas sobre la oreja, conducir la orquesta y batir la medida con toda la gracia y la precisión imaginables. Sus voces son adorables para la tournure y la légèreté ; porque se no sabe aquí lo que es que rondeur y sonidos filés a la francesa. (…) Aquel de los cuatro hospitales donde voy el más a menudo y donde me divierto el mejor, es el hospital de la Piedad ; es también el premier para la perfección de las symphonies. »
En sus Confessions, Jean-Jacques Rousseau dio otro testimonio de la calidad de estas orquestas de jóvenes que ha podido apreciar[17] durante su estancia en Venecia[18],[19]
Disponer en voluntad de estas músicas chevronnées, sin preocupación del número ni del tiempo pasado o del coste era una ventaja considerable para un compositor, que podía así dar libre curso en su creatividad y poner en la prueba todos tipos de combinaciones musicales. Ahora bien, desde esta época, el joven maestro de violín había debutado seguramente su carrera de compositor y comenzado a hacerse constar por sus œuvres difundidas manuscritos, su fama naissante ha podido justificar su elección para esta plaza de entidad.
Este compromiso no era perpetuo, pero sometido al voto regular de los administradores. El espíritu de independencia de Vivaldi ha valido repetidamente un voto desfavorable y un alejamiento temporal. 1704 se vive confiar la enseñanza de la violó all’ inglese con un salario llevado a cien ducats[20], y 1705 aquel de la composición y del fusilamiento de los concertos, su salario que es aumentado a cien cincuenta ducats anuales[21], suma mínima a la cual se añadía la remuneración de las misas cotidianas dichas para la Pietà o para ricas familias patriciennes igualmente compradoras de concertos.
La dirección musical de la Pietà era asegurada desde 1701 por Francesco Gasparini, « maestro di coro ». Éste, músico de talento y extremadamente fécond[22], consagraba no obstante una marcha prépondérante de su actividad a subir óperas al teatro San Angelo[23]. Se descargó pues sobre Vivaldi de un número creciente de tareas, que le permiten devenir, de hecho, el principal animador de música del establecimiento.
Ya que Vivaldi había sido a cargo de enseñar la composición de las concertos a las jóvenes de la Pietà 1705, hace falta suponer que había ya, a esta época, una sólida reputación de compositor. Sus œuvres habían circulado ya bajo la forma de copias manuscritas, práctica corriente en esta época, cuando decidió, 1705, de hacer imprimir su Opus I por el editor de música el más conocido de Venecia, Giuseppe Saló.
Esta selección comprendía doce sonates da camera ha tre dédiées al comte Annibale Gambara, un noble vénitien. Estos sonates en trío de factura bastante tradicional se desmarcaban todavía poco aquellas de Corelli .
Este mismo año, Vivaldi tomó parte en un concierto en el abad de Pomponne , entonces embajador de Francia : quedó, en algún tipo, el músico oficial de la representación diplomática francesa a Venecia. Le y sus parientes vivieron desde entonces en un piso del campo dei SS. Filippo e Giacomo, ubicado detrás de la Basílica Santa-Marc.
1706, los Vivaldi, padre e hilos, fueron designados en un guía destinado a los extranjeros como los mejores músicos de la ciudad[24].
La música devino entonces su ocupación exclusiva, porque al otoño 1706, cesó definitivamente de decir la misa. Fétis Que, por otra parte no volcó en Vivaldi que una mitad-página en su monumental Biografía universal de los músicos y biografía general de la música publicada 1835, informó una explicación[25], desmentida por los escritos del interesado le-mismo, redécouverts desde entonces, pero que hizo florès :
« Se informa sobre Vivaldi esta anécdota singular : que Dice un día su misa cotidiana, él vino una idea musical cuya fue encantado ; en la emoción que ella daba, abandonó sobre-elcampo el altar y se devolvió a la sacristie para escribir su tema después volvió acabar su misa. Déféré a la inquisición, fue considerado afortunadamente como un hombre cuya cabeza no era sana, y la parada pronunciada contra le se limitó a prohibirle la celebración de la misa. »
En una carta escrita 1737, Vivaldi expuso una razón diferente y plausible, a saber que la dificultad respiratoria, esta oppression de pecho, que ha experimentado siempre lo habría obligado repetidamente a abandonar el altar sin poder terminar su oficio, y que había así voluntariamente renunciado a este acto esencial de la vida de un sacerdote católico[26]. Sin embargo, no renunció al estado eclesiástico, continuando su vida que dura a llevar el hábito y a leer su bréviaire ; era de en otro lugar extremadamente devoto. En su Historisch-biographisches Lexikon der Tonkünstler dos volúmenes (1790/1792), el compositor y musicographe Ernst Ludwig Gerber afirma incluso que era « extraordinairement bigot »[27] — lo que no lo impidió de consagrarse durante toda su carrera a actividades séculières bien lejos de las preocupaciones normales y habituales de un sacerdote.
Por su virtuosidad y la difusión creciente de sus composiciones, Vivaldi supo introducirse eficazmente en los medios los plus aristocratiques. Frecuentaba el palacio Ottoboni. 1707, durante una fiesta dada por el príncipe Ercolani, embajador del emperador de Austria, participó en una joute musical que lo opuso en otro sacerdote violoniste, donativo Giovanni Rueta, músico bien olvidado hoy, pero protegido del Emperador le-mismo : un tal honor no podía ser concedido que en un músico jouissant ya de la más elevada consideración.
En la mismo periodo, varios músicos extranjeros vinieron séjourner a Venecia. Durante el carnaval de 1707, Alessandro Scarlatti hizo representar en el teatro San Giovanni Grisostomo (aquel mismo donde el padre Vivaldi estaba violoniste) dos de sus óperas de factura napolitaine : Mitridate Eupatore y Él trionfo della libertà. El año siguiente sus hilos Domenico Scarlatti, el famoso claveciniste, vino estudiar cerca de Gasparini al cual se había ligado de amistad su padre. Finalmente, Georg Friedrich Haendel, sobre el final de su estancia italiana, vino también en la ciudad de las lagunas e hizo representar triomphalement, el 26 de diciembre de 1709, su ópera Agrippina en el mismo teatro San Giovanni Grisostomo. Aunque se no ha de prueba cierta, todos — los lugares frecuentados como las personas bordeadas — deja opinar que Vivaldi no ha podido faltar de encontrar estos confrères, que él habrán dado tal vez el antojo de tâter de la ópera. No obstante, nadie influye stylistique no puede descubrirse en sus producciones respectivas[28].
Vivaldi Hubo todavía la ocasión de incrementar el círculo de sus relaciones de elevado rango con la venida a Venecia, viaja privado de diciembre 1708 a marzo 1709, del rey Frédéric IV de Dinamarca. Éste llegaba en Venecia con la intención de profiter como máximo del famoso carnaval vénitien. Desembarcado el 29 de diciembre, asistió desde el el día siguiente a la Pietà a un concierto enfocado por Vivaldi. Debía durante su estancia sentir varias veces otras conciertos de las jóvenes bajo la dirección de su maestro di violino que finalmente dédia a Su Majestad, antes su salida el 6 de marzo, su opus 2 que consiste doce sonates para violín y baja continua, justo salido de las prensas del impresor vénitien Antonio Bortoli. El soberano, aficionado de música italiana y de guapas mujeres, llevaba igualmente doce retratos de bonitas vénitiennes pintados en miniatura en su intención por Rosalba Carriera.
El empressement de Vivaldi a la consideración del rey de Dinamarca era ligado tal vez en la evolución de sus informes con los gobernadores de la Pietà cuyo voto, en febrero, había puesto final en sus funciones. De esta fecha en septiembre 1711, un flou completo rodea sus actividades. No obstante, su padre fue comprometido 1710 como violoniste al teatro Sant’Angelo, el uno de los numerosos teatros vénitiens que producen óperas[29]. Es tal vez por su entremise que Antonio profundiza sus relaciones con Francesco Santurini, dudosos impresario de este teatro que era igualmente el socio de Gasparini.
Se sabe de todas maneras que era presente a Brescia en febrero 1711, y la hipótesis de un viaje a Amsterdam es evocada[30]
Es en efecto a Amsterdam que Vivaldi tenía que en adelante confiar la edición de sus œuvres al famoso editor de música Estienne Roger y a sus sucesores, insatisfait que era primeros impresores vénitiens.
Su opus 3, selección de doce concertos para instrumentos en cuerdas tituladas La Estro Armonico salió de las prensas de Estienne Roger 1711. Era dédié al heredero del Grande-duché de Toscana, Ferdinand de Medicis, príncipe de Florencia (1663-1713) y marcó una fecha capital en la historia de la música europea : de esta labor data en efecto la transición entre el concerto grosso y el concerto de solista moderno.
Labores contemporáneas y póstumas, las selecciones de Torelli (opus 8 editado 1709) y de Corelli (opus 6 editado 1714) quedaban fieles a la forma del concerto grosso ; Vivaldi proponía de modo inédito en su selección de las concertos grossos de factura tradicional, generalmente cuatro movimientos (lento-vivo-lento-vivo) con oposición concertino-ripieno (los números 1, 2, 4, 7, 10 y 11) y de los concertos solistas cuya estructura en tres movimientos (vivo-lento-vivo) es aquella de laabertura a la italiana. El solista virtuoso es confrontado solo a la orquesta (números 3, 6, 9, 12 ; los números 5 y 8, con dos solistas, son a clasificar en esta segunda categoría).
Escoger el muy réputé editor holandés era un medio privilegiado de acceder en la celebridad europea : El Estro Armonico llegó, bajo forma de copia manuscrita, al fondo de Turingia , entre las manos de Johann GottfriedWalther , gran amateur de música italiana, primo y amigo de Johann Sebastian Bach. Este último, entonces en correos a Weimar, fue entusiasmado sí por los concertos de Vivaldi que él transcrivit varios para el teclado : ejercicio de estilo que impresiona — tanto los característicos musicales del violín y del clavecin son diferentes — pero diversement apreciado[31].
Se encuentra el rastro de Vivaldi a marchar de septiembre 1711 : fue, este mes-allí, nuevamente invertido de sus funciones a la Pietà. El año 1712 ve la creación a Brescia del uno de sus grandes jefes-de œuvre de música religiosa, el Stabat Mater para alto, composición poignante y de una elevada inspiración.
Es sólo 1713 — había treinta y cinco años — que Vivaldi abordó para la primera vez la ópera, la gran asunto de todo compositor de renombre en Italia del comienzo del XVIIIe siglo.
Su estatus de eclesiástico, ya bien compromiso reputacional por su comportamiento inhabituel, lo hizo tal vez vacilar a tomar este girando más temprano. Si se admiraba el virtuoso y el compositor, su personalidad caprichosa y la índole ambigua de su entorno femenino sentían el escándalo. Ahora bien, œuvrer en el medio intérlope de la ópera no era la prenda de la mejor moralidad, a bien de los puntos de vista ; esta actividad jouissait de un tal éxito popular que tenía que necesariamente interesar las aigrefins de todo pelo o girar la cabeza de los cantantes los plus talentueux, cuyos caprichos, las excentricidades y las aventuras défrayaient la crónica.
Los métodos de los impresarios eran a veces de una honradez toda relativa. Así, por ejemplo, Gasparini y Santurini se estaban encontrados al tribunal para haber quitado y apaleado dos cantatrices descontentas de no tener recibido el salario convenido — lo una de ellas era incluso muy desafortunadamente caída en un canal ; la bienveillance de los jueces había podido ser obtenida gracias a la intervención de relaciones influentes…
Venecia se aturdía en las fiestas[32] como para exorciser su irreversible decadencia política, cuya el contrepoint era una floraison artística sin precedente. La locura de la ópera formaba parte : Marc Pincherle ha cifrado a cuatro cien treinta dos el número de œuvres representadas a Venecia entre 1700 y 1743. Cómo Un músico de ingenio y ambicioso podía- en la separación de este movimiento que podía traer la celebridad y los plus grandes éxitos ?
La libreta de la primera ópera de Vivaldi, Ottone in villa fue escrito por Domenico Lalli, de hecho el seudónimo de Sebastiano Biancardi, poeta napolitain y estafador en sus horas que, investigado por la policía de Nápoles, había venido refugiarse en Venecia. Ambos hombres se estaban ligados de amistad. La nueva ópera fue creado no en Venecia, pero para una razón desconocida, el 17 de mayo de 1713 a Vicence dónde Vivaldi se había devuelto, con su padre, después de haber obtenido una excedencia temporal de las autoridades de la Pietà. Durante su estancia a Vicence, participó en el fusilamiento de su oratorio la Vittoria naval predetta dal santo pontefice Pio V Ghisilieri[33] con ocasión de la canonisation del papa Pío V.
Después de Ottone invilla , Vivaldi tenía que componer uno o varias óperas casi cada año hasta 1739 : a creerlo, habría escrito 94. No obstante, el número de títulos identificados resto inferior a 50 y menos de 20 han sido conservados, completamente o parcialmente en cuanto a la música que, contra las libretas, no era imprimida nunca.
El extraño Sacerdote Roux no tenía que alegrarse de componer de la música de óperas y de dirigir, con su violín, la interpretación. Desde el final del año 1713, aseguró, si no en título, al menos de hecho, la función de impresario del Teatro Sant'Angelo — este término de impresario ante sentirse como « contratista » en sucesión de Santurini, dudoso hombre de asuntos ya citado más elevado. El impresario cumulait todas las responsabilidades : administración, establecimiento de los programas, compromiso de los músicos y cantantes, financiación, etc. A pesar de sus incomodidades físicas — reales o pretendidas — Vivaldi asumió todas estas tareas prenantes en incluant la composición de las óperas, sin sin embargo renunciar en sus funciones menos rémunératrices pero más nobles a la Pietà o a componer sonates y concertos para la edición o la cuenta de varios commanditaires (instituciones religiosas, ricas y nobles amateurs) : 1714 compuso para la Pietà su premier oratorio, Moyses Dos Pharaonis — cuya música es perdida — e hizo editar en Amsterdam su Opus 4 titulado La Stravaganza. Esta selección de 12 concertos para violín dédiés a un joven noble vénitien de sus alumnos, Vettor Dolfin[34] fijaba de modo casi definitiva la forma del concerto de solista tres movimientos Allegro — Adagio — Allegro.
El Sant’Angelo, bien ubicado sobre el gran Canal cerca del palazzo Córner-Spinelli, no jouissait de una situación jurídica muy clara. Fundado por Santurini 1676 sobre un terreno perteneciente en las familias patriciennes aliadas de las Marcello y Capello, no les había sido restituido al término de la concesión, Santurini que continúa a explotarlo sin título como si de nada no estaba y a pesar de los transcursos efectuados por los dueños. Este estado de hecho tenía que perdurer en beneficio de Vivaldi operando de modo oficial del otoño 1713 al Carnaval 1715, pero también, el más a menudo, por medio de listos-nombres (Modotto, Mauro, Santelli, Orsato), entre los cuales encontramos igualmente su padre. Con respecto a Santurini, tenía que fallecer 1719. La opacidad de las operaciones de gestión dejaba planear la duda sobre la honradez de la impresario y de sus comparses y de los ruidos corrieron sobre desvíos de fondos, de los abusos de confianza… es indigne posible que la posición de Vivaldi a la Pietà permitiera igualmente de las arrangements favorecedoras en materia de prestaciones musicales u otras naturaleza. Es en este teatro Sant’Angelo que Vivaldi produjo en el otoño 1714 su segunda ópera, Orlando finto pazzo. Él annota en margen del manuscrito « Se questa no piace, no voglio più scrivere di musica » (« si éste [esta ópera] no gusta , ya no quiero escribir de música »)[35]. De hecho, y aunque se no haya ecos del éxito de esta segunda ópera, continuó a escribir y durante los algunos años que siguieron, sus diversas actividades de compositor, Maestro dei Concerti, virtuoso del violín, impresario se prosiguieron en un ritmo constante.
1715, compuso y produjo al Sant’Angelo el pasticcio Nerone fatto Cesare ; visita en Venecia, el arquitecto melómano Johann Friedrich Armand von Uffenbach venido de Frankfurt presenció tres de sus representaciones. Él mandó de los concertos : tres días más tarde Vivaldi aportó diez, que pretendió haber compuesto todo especialmente. Se hizo igualmente enseñar su técnica violonistique y atestiguó en una carta de la extraordinaria virtuosidad de Vivaldi :
« … Hacia el final Vivaldi interpretó un acompañamiento solo admirable, que él enchaîna con una cadencia que me asustó verdad porque se no sabría nunca jugar algo de también imposible, sus dedos llegaban a un fétu de paja del caballete, dejando apenas el lugar para el recorrido del archet y esto sobre las cuatro cuerdas, con de las fugues y una rapidez increíble, esto sorprendió todo el mundo ; debo sin embargo confesar que no puedo decir haber sido encantado, porque este no era también grato a sentir que este no era hecho con arte[36]. »
Durante las estaciones que siguieron, Vivaldi compuso y presentó al Sant’Angelo sucesivamente 1716, Arsilda, regina di Ponto y 1717 el Incoronazione di Dario. Arsilda Fue la causa de la ruptura con Domenico Lalli, autora de la libreta. En efecto, éste fue censurado primeramente y Lalli devolvió responsable Vivaldi a causa de las modificaciones que este último había pedido. Esta brouille definitiva debía por la continuación prohibir a Vivaldi de producirse en los teatros San Samuele y San Giovanni Grisostomo cuyos Lalli iba a devenir el imprésario attitré[37].
Pero su actividad de compositor pudo desarrollarse al San Moisè, para el cual compuso 1716 la Costanza trionfante, 1717 Tieteberga y 1718 Armida al campo de Egitto.
La mismo periodo vive la publicación, a Amsterdam en Jeanne Roger, de la Opus 5 (6 sonates para 1 o 2 violines con baja continua) y la creación para la Pietà, en noviembre 1716, del solo oratorio que nosotros sea llegado, jefe de œuvre de la música religiosa : Juditha triumphans que era también una pieza de circunstancia destinada a commémorer la victoria del Príncipe Eugène sobre los Turcos a Petrovaradin : la alegoría opone la chrétienté, personnifiée por Judith a la potencia turca representada por Holopherne.Violoniste a la Capilla del Patio ducale de Sajonia en Dresde, Johann Georg Pisendel vino 1717 pasar un año en Venecia a los frescos de su príncipe para formarse cerca del maestro vénitien ; excepto las jóvenes de la Pietà, Pisendel devino así lo uno de sus solos disciples conocí[38]. Ambos hombres se ligaron de una profunda amistad. Cuando Pisendel volvió en Sajonia, llevó con lucido una colección de entidad de œuvres instrumentales de Vivaldi, entre las cuales este último él dédia personalmente seis sonates, una sinfonia y cinco concertos llevando la dédicace « fatte p. Mr. Pisendel ». Estas piezas se encuentran hoy a la Landesbibliothek de Dresde.
Los Opus 6 (Seis concertos para violín) y 7 (Doce concertos para violín o hautbois) estuvieron publicados a Amsterdam en Jeanne Roger entre 1716-1721, aparentemente sin la supervisión personal del compositor y, todos casos, sin dédicace.
Las óperas de Vivaldi salieron pronto de las fronteras de la República de Venecia. Scanderbeg, Sobre un texto de Antonio Salvi, fue creado en el teatro de la Pergola a Florencia en junio 1718.
Durante dos años a marchar de la primavera 1718, Vivaldi séjourna a Mantua como Maestro de Capilla del landgrave Philippe de Hesse-Darmstadt[39] . Las circunstancias de este compromiso no son aclaradas, ni aquellas de su regreso a Venecia. Siempre es- qué es en el teatro archiducal de Mantua que son creados las óperas Teuzzone 1718, Tito Manlio 1719 y La Candace 1720. Por la continuación, Vivaldi continuó dejando constancia, no sin fierté, de su título de Maestro di Cappella di Camera di SAS él sig. Principio Filippo Langravio de Hassia Darmistadt.
Vivaldi No hacía nada para pasar inadvertido. Arguant De su discapacidad física que no lo impedía ni de llevar una vida trépidante de actividad, ni de emprender de largos y pénibles viajes, no se desplazaba « que gondole o carrosse », acompañado desde esta época de una asombrosa cohorte femenina. Estas señoras, decía-, conocían bien sus infirmités y él eran de un gran socorro. Su presencia en sus lados alimentaba también los rumores…
1720 apareció en Venecia un pequeño libro satírico titulado Él teatro fue moda cuyo autor quedaba anónimo. Esta labor, presentando las travers del mundo de la ópera sobre el modo de consejos a rebours destinados a sus diferentes actores, apuntaba Vivaldi como blanco principal bajo el seudónimo de Aldiviva, anagrama transparente de « TIENE.Vivaldi ». Más que todo otro en esta época en efecto, éste personnifiait este género musical. La dérision se ejercía en contra de todos los personajes y a sus prácticas ; la crítica era de tanto más blessante que ridiculizaba defectos bien reales y visibles : el librettiste plegable su texto no a las necesidades de la acción pero, por ejemplo, a los deseos de los maquinistas, el compositor que escribe sus aires no según las exigencias de la libreta pero según aquellas de los cantantes o según reglas stéréotypées, estos últimos que hacen fi de las indicaciones del músico, las cantantes que dan libre curso en sus propios caprichos, el impresario que recorta sobre el coste de los instrumentistas en detrimento de la calidad musical, etc.
Sobre la cobertura figuraba una amusante caricatura de tres personajes-claves del Sant’Angelo y del San Moisè, navegando sobre una péotte, barca en uso en la laguna. Al delantero, un oso en peluca (la impresario Orsatto, sentado sobre las provisiones hechas gracias al producto de sus manigances) ; a los remas, el impresario Modotto, antiguo patrón de péotte déférant al servicio del precedente ; al posterior un pequeño ángel (Vivaldi) con su violín, peinado de un sombrero de sacerdote y marcando el ritmo por su música para dar el aspecto.
El autor estaba en realidad Benedetto Marcello, músico y lettré dilettante, que oponían a Vivaldi su concepción de la existencia, su calidad de miembro de la familia propietaria en título del Sant’Angelo, entonces en litigio con el Sacerdote Roux y tal vez una ciertos celos hacia este rival de ingenio, salido de la plèbe.
Vivaldi Produjo al finalizar el año 1720 dos nuevas óperas al Sant’Angelo : La Verità in cimento y el pasticcio Filippo, Re di Macedonia. Pero el éxito del panfleto de Marcello suscitó tal vez en lucido el deseo de « tomar el aire » y de multiplicar los viajes para alejarse de tiempos a otro de su ciudad natal. Marchó de Venecia al otoño 1722 para Roma, proveído — de surprenante modo — de una carta de recomendación en la princesa Borghèse escrita por Alessandro Marcello, el propio hermano de Benedetto.
Vivaldi Fue recibido « como un príncipe »[40] por la elevada sociedad romaine, dando de los conciertos y creó su ópera Ercole sul Termodonte al teatro Capranica en enero 1723. La excelente recepción recibido y el éxito obtenido durante esta estancia romain lo incitaron a volver en Roma durante el carnaval del año siguiente ; creó, siempre al Capranica, Él Giustino y el pasticcio La Virtù trionfante dell’amore e dell’odio cuya había compuesto sólo el acto II.
Es durante esta segunda estancia que fue recibido con bienveillance por el nuevo papa Benoît XIII[41], désireux de sentir su música y aparentemente poco preocupado de la reputación dudosa que este sacerdote sí poco convencional arrastraba después de le.
Es igualmente del uno de sus estancias romains que data el solo retrato considerado como authentique, porque dibujado sobre el vivo por el pintor y caricaturiste Pier Leone Ghezzi.
Algunos años más tarde, en una carta en el marqués Bentivoglio, el uno de sus protecteurs, Vivaldi tenía que evocar tres estancias en Roma durante el periodo de Carnaval ; no obstante ningún otro documento no viene apuntalar la realidad de esta tercera estancia y se opina, según otros elementos, que el testimonio del músico no era siempre de los plus fiables.
Durante los años 1723 a 1725, su presencia a la Pietà fue épisodique como atestiguan los pagos efectuados en su favor. Su compromiso preveía el suministro de dos concertos por mes así como su presencia necesaria — tres o cuatro vez por concerto — para dirigir las repeticiones por las jóvenes músicas. Después de 1725, y para varios años, desapareció registros del establecimiento.
Es durante este periodo, 1724 o 1725[42] que apareció en Amsterdam en Michel-Charles El Cène, el yerno y sucesor de Estienne Roger, el Opus 8 titulado Él Cimento dell’armonia y dell’invenzione (La confrontación de la armonía y de la invención) y que consiste doce concertos para violín cuyo los cuatro premiers son los célèbrissimes « Cuatro Estaciones ». En su dédicace a un noble vénitien, el comte de Morzin, Vivaldi nosotros aprende que estos cuatro jefes-de œuvre habían compuesto ya bien antes su impresión y tenían ampliamente circulado en copias manuscritas (tenían que lograr los plus grandes éxitos en el extranjero, sobre todo a Londres y a París donde fueron interpretados al principio del año 1728 al Concierto Espiritual[43]).
Se no ha de prueba de una hipotética estancia de Vivaldi a Amsterdam con ocasión de esta publicación. No obstante, su retrato grabado por François Morellon de La Cava, huguenot establecido a Países Bajos continuación en la revocación de la Édit de Nantes defendería a favor de esta eventualidad. El mismo artista ha realizado igualmente el retrato de un violoniste que pasa para el Sacerdote Roux[44].
Asimismo, la eventualidad de una estancia a París 1724-1725 parece improbable, aunque la cantate Gloria e Himeneo ha sido compuesta para celebrar el matrimonio de Louis XV y de Marie Leszczyńska el 5 de septiembre de 1725 (una œuvre precedente, la sérénade La Senna Festeggiante, había sido tal vez compuesta con ocasión del colofón del rey de Francia 1723). Pero los informes exactos de Vivaldi con la monarquía francesa quedan desconocidos.
1726, Vivaldi subió su ópera Dorilla in Sien en el teatro Sant’Angelo. Esto fue una de sus jóvenes alumnos de la Pietà mayor de dieciséis años, Anna Giró, que mantuvo el rol de Eudamia.
Anna Giró o Giraud, de ascendance francesa[45], había debutado dos años antes al teatro San Samuele en la ópera Laodice de Albinoni. Iba a verse pronto atribuir el sobrenombre del Annina del Prete Rosso y jugar en la vida del compositor un rol bastante ambiguo de cantatrice fétiche, de secretario y, al tiempo que su mitad-sœur Paolina de veinte años \
Carlo Goldoni encontró Anna Giró en Vivaldi : su testimonio permite saber que era, si no bonita, al menos mignonne y avenante.
Su voz no había nada de excepcional y no amaba la aria cantabile, el canto langoureux o pathétique (y Goldoni añade : « tanto decir que no sabía cantarlas »). En cambio, había un buen juego de escena y cantaba bien los aires de expresión, de agitación, con de la acción, del movimiento. Esta apreciación es confirmada porel abad Conti que escribió en una carta a Señora de Caylus, a propósito de la ópera Farnace de Vivaldi : « su alumno hace maravillas aunque su voz no sea de las más guapas… »[48]
Debía, hasta 1739, cantar en al menos dieciséis óperas de Vivaldi (sobre las algunas veintitrés que éste iba a componer), a menudo en los protagonismos.
Vivaldi Desplegó durante estos años una actividad prodigiosa, produciendo no menos de cuatro nuevas óperas en 1726 (Cunegonda después La Fede tradita e vendicata a Venecia, La Tirannia castigata a Praga, finalmente Dorilla in Sien ya citado) y 1727 (Ipermestra a Florencia, Farnace a Venecia, Siroè Re di Persia a Reggio de Émilie, Orlando furioso a Venecia). 1727 fue editado igualmente en Amsterdam el Opus 9, nueva selección de doce concertos para violín titulado La Cetra. Estas diversas creaciones suponen numerosos viajes, porque no delegaba en persona la cura de subir sus óperas, que financiaba de en otro lugar sobre sus deniers personales. El 19 de septiembre de 1727, un de entidad concierto de sus œuvres[49] estuvo organizado en el embajador de Francia a Venecia, el comte de Gergy, con ocasión del nacimiento de las hijas gemelas del rey de Francia Louis XV[50].
Solos dos óperas marcan el año 1728 (Rosilena ed Oronta a Venecia después El Atenaide a Florencia). Pero en lo que va de año fue ponctuée por otros acontecimientos de entidad : publicación en Amsterdam de la Opus 10 que consiste seis concertos para silba, los premiers nunca volcados en este instrumento[51]; óbito de su madre lo 6 de mayo ; en septiembre, el músico es presentado en el emperador Charles VI del SantoImperio, fervent melómano, haciendo tal vez continuación a la dédicace a este soberano del Opus 9.
El emperador tenía con vistas a hacer del puerto franco de Trieste , posesión austríaca en el fondo del Adriatique, la puerta de los territorios austríacos y de la Europa central hacia Mediterráneo, y pues de concurrencer directamente Venecia que jugaba este rol desde siglos. Había venido sobre lugar para establecer las bases de este proyecto, y encontró el compositor en esta ocasión — se no sabe donde exactamente. La estancia de Vivaldi cerca del soberano habría podido durar dos semanas, según una carta delabad Conti a Señora de Caylus, que informa : « el emperador ha mantenido mucho tiempo Vivaldi sobre la música ; se dice que él ha hablado más a le solo en quince días que no habla en sus ministros en dos años ». El emperador fue encantado seguramente de este encuentro : dio a Vivaldi « mucho dinero »[52], así como un canal y una medalla de oro, y lo hizo chevalier. Se no sabe , sin embargo, si este encuentro fue seguida de una posible estancia a Viena incluso a Praga, de un compromiso oficial o de una promesa de correos en la capital impériale[53].
Estos años de intensa actividad fueron seguidas de un nuevo periodo donde los hechos y gestos de Vivaldi son prácticamente desconocidos, aparte su déménagement en mayo 1730 en una casa cerca del Palazzo Bembo, cuyas ventanas daban sobre el gran Canal[54] ; periodo durante la cual el compositor viajó probablemente a través de Europa, no que reaparece en Venecia que a marchar de 1733. Poco œuvres son datables de manera segura de los años 1729 y 1730. Las algunas óperas compuestos hasta 1732 hubieron subido fuera de Venecia (Alvilda, Regine dei Goti a Praga y Semiramide a Mantua 1731, La Fida Ninfa a Vérone y Doriclea [55] a Praga 1732).
Es en enero 1733 que Vivaldi hizo un regreso remarcado — al menos por su música — en Venecia con ocasión de la transferencia en la basílica Santa-Marc de las reliquias del doge Santo Pietro Orseolo : ejecutó un Laudate Dominum solemne de su composición, sin que se sepa de en otro lugar se dirigió la interpretación. En febrero de la mismo año fue representada a Ancône una adaptación del Siroé de 1727, después en noviembre al Sant’Angelo hubo subido Montezuma y tres mes más tarde, El Olimpiade, el uno de sus plus guapos óperas retomadas casi enseguida a Génova [56]. Es este mismo año que encontró el viajero inglés Edward Holdsworth al cual explicó que ya no quería hacer editar sus œuvres, encontrando un mejor provecho a venderlos a la unidad en las amateurs. El mismo Holdsworth debía, 1742, adquirir doce sonates de Vivaldi para la cuenta de su amigo Charles Jennens, librettiste de Haendel [57].
1735 fue nuevamente un año « récord » en materia de óperas con dos labores subidas al teatro filarmonico de Vérone durante el carnaval : El Adelaide y Él Tamerlano[58] y dos otros productos para la primera vez al teatro San Samuele de Venecia : La Griselda y Aristide . Esto fueron ambas solas œuvres de Vivaldi compuestas para este teatro, propiedad de la rica familia Grimani que poseía también el prestigioso teatro San Giovanni Grisostomo y un fastueux palacio sito sobre el gran Canal. Pusieron Vivaldi en contacto con el uno de los grandes escritores italianos de su tiempo, el joven Carlo Goldoni entonces mayor de veintiocho años.
El encuentro con Goldoni es de entidad porque éste lo ha contado en dos de sus escritos[59], testimonios preciosos sobre la personalidad y el comportamiento del músico que envejece, y, se lo ha visto, sobre la persona de Anna Giró.
« — Ah, Dice-, ahí está un hombre escaso, ahí está un poeta excelente ; leed este aire ; es Señor que lo ha hecho aquí, sin mover, en menos de un cuarto de hora. »
Después que se dirige a Goldoni :
« — Ah, Señor, yo vosotros pide perdón. »
Y lo abrazó, protestante que no habría nunca otro poeta que le. Después de Griselda , Goldoni escribió todavía para Vivaldi la libretade Aristide[61] igualmente representado al San Samuele al otoño 1735 pero su colaboración no se prolongó más allá.
1736 fue creado una sola ópera, Ginevra, principesse di Scozia al teatro della Pergola de Florencia. Entre tiempo, Vivaldi retomó sus funciones a la Pietà, como maestro dei concerti, a las appointements de cien ducats anuales assortis del anhelo que ya no marchara de Venecia, « como los años pasados » lo que indica bastante sus ausencias repetidas, y confirma la elevada consideración que se tenía para sus calidades profesionales. 1736 fue igualmente el año donde Vivaldi perdió el que habrá orientado, guiado y acompañado toda su carrera : su padre murió el 14 de mayo, mayor además de cuatro-vingts años.
Vivaldi Subió Catone in Utica a Vérone a la primavera de 1737, la libreta de Métastase que ha sido juzgado políticamente subversif por la sourcilleuse censura vénitienne ; se aprestaba a organizar una estación de óperas a Ferrare. Su protecteur local era el marqués Guido Bentivoglio, al cual el compositor escribió varias cartas que han sido afortunadamente conservado[62]. Estas cartas son un precioso testimonio sobre las condiciones difíciles en las cuales el músico se debatía de modo continuo, los patrones del teatro de Ferrare no llegando — entre demás — a ponerse de acuerdo con le sobre el programa. No obstante el asunto comenzaba en bien precisarse cuando una dificultad inesperada e insurmontable se presentó. Algunos días antes de marchar en noviembre para Ferrare, Vivaldi fue convocado por el nonce apostólico que significó la prohibición de devolverse tomada a su consideración por Mgr Ruffo, cardenal-arzobispo de la ciudad. Esta decisión catastrófica, a tenor de la avancement del proyecto y de los compromisos financieros ya consentidos, era motivada[63] por el hecho que no decía la misa y tenía la amistad de la Giró. En la carta, Vivaldi exponía la razón para la cual ya no decía la misa, y protestaba de la perfecta honradez de sus relaciones con las señoras que lo acompañaban desde años en sus desplazamientos, las cuales hacían « sus devociones todos los ocho días como se podía asegurarse por actos jurados y authentiques »… parece aunque nada no hizo y que tuvo que renunciar en su proyecto. El 30 de diciembre siguiente, creaba al Sant’Angelo El oracolo inMessenia .
A pesar de los déboires de 1737, Vivaldi hubo una doble satisfacción el año siguiente : esto fue lo uno de sus concertos (RV 562tiene) que sirvió de abertura al gran espectáculo organizado con ocasión del centenario del teatro Schouwburg de Amsterdam[64] ; después dirigió le-mismo la interpretación de su cantate Él Mopso[65] ante Ferdinand de Baviera, hermano del príncipeelector Charles-Albert. Produjo también el pasticcio Rosmira fedele[66] al teatro Sant’Angelo.
Marchado de Dijon en el mes de junio 1739, el Presidente de Cepillos era en Venecia el mes de agosto siguiente ; escribió el 29 de agosto en su amigo M. De Blancey, una carta que queda el uno de los testimonios directos sobre el Sacerdote Roux :
« Vivaldi Se ha hecho amigos íntimos para venderme de los concertos bien caro. Hay en parte conseguido, y mí, a lo que deseaba, que era de sentirlo y de tener a menudo buenos recreos musicales : es un vecchio, que tiene una furia de composición prodigiosa. Lo he sentido hacerse fuerte de componer un concerto, con todas sus partes, más rápidamente que uno copiste no lo podría copiar. He encontrado a mi grande étonnement, que no es también estimado que él el mérito en este país-aquí, donde todo es de moda, donde se siente sus labores desde demasiado mucho tiempo, y donde la música del año precedente ya no es de receta. El famoso Saxon[67] es hoy el hombre celebrado. »
Desde años ya, la ópera napolitain[68] extendía a supplanter a Venecia la tradición opératique local personnifiée por Vivaldi. Este último, a pesar de ciertas concesiones en el sabor nuevo en sus œuvres recientes, simbolizaba el pasado para un público siempre avide de novedades. Su tiempo había pasado, seguramente había conciencia y esta constatación iba a pesar en su decisión de alejarse de Venecia, que Anna Giró había-abandonado incluso algún tiempo más temprano para juntarse en una tropa teatral en estancia en el imperio de los Habsbourg. Para la hora, componía su última ópera, Feraspe, presentado al Sant’Angelo en noviembre. El año 1740 fue la última durante la cual Vivaldi fue presente a Venecia. Al mes de marzo, un gran concierto fue dado a la Pietà, durante una fiesta somptueuse, en el honor del príncipeelector de Sajonia Frédéric-Christian, comprendiendo una sérénade del maestro di coro Gennaro de Alessandro y varias composiciones de Vivaldi cuyas la admirable concerto para luth y viola de amor RV540.
Esto tenía que ser el último concierto de prestigio al cual participó. Algunas semanas más tarde, al mes de mayo, después de haber vendido a la Pietà un lote de concertos, Vivaldi abandonaba Venecia donde ya no tenía que volver. Se no había conciencia, por lo menos preveía- una bastante larga ausencia, porque tomó cura de regular ciertos asuntos.
Se no sabe qué era el destino previsto en la salida de Venecia, y varias hipótesis han sido propuestas : Graz, donde habría podido encontrar Anna Giro ; Dresde, donde él jouissait de una gran reputación, donde trabajaba su amigo Pisendel y donde habría podido encontrar el amparo del príncipeelector encontrado recientemente a Venecia ; Praga, donde habían sido representado varios de sus óperas ; Viena evidentemente, donde lo esperaba tal vez el Emperador Charles VI. Qué que tuviera que ser su destino final, parece que Vivaldi tenía la intención de participar en una estación de óperas al Theater am Kärntnertor de Viena y es cerca de este establecimiento que alojaba[69].
Pero el 20 de octubre, el emperador moría : su duelo prohibía toda representación y Vivaldi ya no había de protecteur ni de recursos asegurados. El misterio planea sobre las condiciones précaires en las cuales vivió sus últimos meses. El último de sus escritos que se haya encontrado es un recibo de doce florins, data del 28 de junio de 1741, para la venta de concertos a uno cierto comte Vinciguerra di Collalto. Vivaldi Falleció de una inflamación interna », pobre y en la soledad, el 27 o el 28 de julio en una casa que iba a ser détruite al finalizar el XIXe siglo. El 28 de julio, el servicio fúnebre fue celebrado en la iglesia Saint-Étienne que sigue el cérémonial reservado a los indigentes. Se tiene mucho tiempo imaginado que entre los niños de chœur presentes al oficio figuraba un joven chico del nombre de Joseph Haydn. El cementerio del Burgerspital donde estuvo recibida su despojo ha desaparecido hoy. Una mera placa recuerda su recuerdo.
La muerte del músico fue conocida en Venecia al mes de septiembre siguiente en la indiferencia general. « Había ganado en un tiempo más de 50 000 ducats, pero su prodigalidad desordenada lo ha hecho morir pobre a Viena » : tal es el épitaphe anónimo encontrada en del archivo vénitiennes, los Commemoriali Gradenigo[70].
| Las 4 estaciones : el Otoño | |||||||||||
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Un de los signos particulares de Vivaldi era su cabellera rousse a la cual tenía que su sobrenombre, él Prete rosso. Se sabe también, por el esquisse de Ghezzi que había una larga nariz aquilin, de los ojos vivos y la cabeza adentrada en los hombros. Aunque que ha cesado temprano de decir la misa, continuó su vida que dura a llevar el hábito eclesiástico, a leer assidûment su bréviaire y a hacer prueba de una gran devoción. La descripción de Goldoni deja la impresión de una agitación fébrile y de un gran nerviosismo.
La discapacidad física cuya se quejaba estaba un tipo de asma tal vez ligado a su nerviosismo, a una angustia crónica. Sin ir hasta hablar de una enfermedad imaginaria, las biographes se sorprenden de lo que esta infirmité haya prohibido de decir la misa, pero aucunement de desplegar durante toda su carrera una actividad débordante y de emprender numerosos viajes, fuerte fatigantes en aquellos tiempos, en Italia y en toda la Europa central : violoniste virtuoso, profesor, jefe de orquesta, músico animado de una furia de composición como lo anota el Presidente de Cepillos, impresario de óperas, el ritmo parece no nunca ralentizarse y haría opinar a aquel de Haendel que, le, jouissait de una salud en toda prueba.
La naturaleza exacta de sus informes con las mujeres de su compañía queda misteriosa, incluso se ha protestado siempre de su perfecta honradez : no habría experimentado para Anna Giró y su sœur aînée Paulina que una amistad incluso un tipo de afección paterna. Los historiadores aceptan sus explicaciones, a falta de pruebas tangibles del contrario, pero los contemporáneos no se privaban de imaginar bien cosas, lo que valió algunos problemas con las autoridades eclesiásticas (anulación de una estación de óperas a Ferrare sobre todo).
Su informe en el dinero es conocido mejor y transparaît en sus escritos : Vivaldi era muy atado a la defensa de su interés financiero, sin ponerlo sin embargo al-encima de su amor de la música. Sus prendas a la Pietà eran fuerte modestas pero tenían para contrapartida de poder disponer de un laboratorio de calidad y de una cobertura de honorabilidad. Es probable que haya ganado en ciertos momentos de las sumas de entidad, pero sin nunca beneficiar de una posición estable que permitiera devolver regulares sus regresadas financieras y al precio de un cierto apresamiento de riesgos personales en el montaje de sus óperas. Arrastraba con lucido una reputación de prodigalidad, que se comprende cuando afirmaba, con una cierta afectación, no desplazarse que transporta o gondole, y tener necesidad de disponer permanentemente personas que conocen sus problemas de salud.
Era animado de una cierta vanidad incluso vantardise, manteniendo cuidadosamente la leyenda de su rapidez de composición (anotó sobre el manuscrito de la ópera Tito Manlio : música hecha por Vivaldi cinco días) así como su familiaridad con los Grandes : en una carta en el marqués Bentivoglio, indicaba no sin fierté que correspondía con nueve altezas…
La influencia de Vivaldi puede analizarse según tres ejes :
| Concerto De Vivaldi | Opus / N° RV | Transcripción de Bach | N° BWV |
|---|---|---|---|
| Concerto en Suelo Mayor para violín | Opus 3 no 3 / RV 310 | Transcripción Fa Mayor de edad para clavecin | BWV 978 |
| Concerto en la menor para dos violines | Opus 3 no 8 / RV 522 | Transcripción en la menor para orgue | BWV 593 |
| Concerto en Re Mayor para violín | Opus 3 no 9 / RV 230 | Transcripción en Re Mayor para clavecin | BWV 972 |
| Concerto si menor para 4 violines y violoncelle | Opus 3 no 10 / RV 580 | Concerto en la menor para 4 clavecins | BWV 1065 |
| Concerto en re menor para 2 violines y violoncelle | Opus 3 no 11 / RV 565 | Transcripción en re menor para orgue | BWV 596 |
| Concerto Mi Mayor de edad para violín | Opus 3 no 12 / RV 265 | Transcripción Ut Mayor de edad para clavecin | BWV 976 |
| Concerto Si bémol Mayor para violín | Opus 4 no 1 / RV 383tiene | Transcripción en Suelo Mayor para clavecin | BWV 980 |
| Concerto en suelo menor para violín | Opus 4 no 6 / RV 316tiene | Transcripción en suelo menor para clavecin | BWV 975 |
| Concerto en Suelo Mayor para violín | Opus 7 no 8 / RV 299 | Transcripción en Suelo Mayor para clavecin | BWV 973 |
| Concerto en Re Mayor para violín | Opus 7 no 11 / RV 208tiene | Transcripción Ut Mayor de edad para orgue | BWV 594 |
Bach no se ha alegrado de transcrire de los œuvres que admiraba particularmente ; ha hecho sienne la estructura tripartita « Allegro-Andante-Allegro » y el estilo de escritura de Vivaldi. Esta influencia se manifiesta por ejemplo en los concertos para violín BWV 1041 a 1043 al igual que en el « Concerto Italiano » para clavecin solo BWV 971 y en los concertos para uno o varios clavecins y orquesta BWV 1052 a 1065.
En cambio, un hecho extraño es a señalar : la cura que parece tomar Haendel a evitar la estructura del concerto vivaldien, que esto sea en sus concertos para hautbois o en aquellos para orgue, bien postérieur.
Desde su desaparición, el nombre y la música de Vivaldi cayeron en un olvido completo en su patria, no obstante que ciertas de sus piezas instrumentales continuaban siendo apreciadas en diversas contrées europeas durante varias decenas de años (sobre todo en Francia, en Sajonia, en Inglaterra[73] …) Sus œuvres eran dispersées bajo forma impresa o de copias manuscritas en de muy numerosas colecciones y bibliotecas europeas (a Génova, Dresde, Berlín, Manchester, París, Nápoles, Viena etc.) Donde tenían que quedar amortajadas y olvidadas durante cerca de dos siglos o más.
Johann Nikolaus Forkel, que se pulsa los testimonios directos de los hilos de Bach — que eran de en otro lugar críticos respecto a Vivaldi[74] — sabía qué parte de entidad el vénitien había tenido en la maduración de su estilo.Al XIXe siglo solo algunos eruditos e historiadores, alemanes para la mayoría, conservaron el recuerdo del Sacerdote Roux[75]. La redécouverte de Bach proyectó alguna luz sobre este compositor cuyo había tomado la pena de estudiar y de transcrire ciertas œuvres. Aparecía de en otro lugar difícil a comprender, para estos pioneros, que el maestro pudiera interesarse en este músico oscuro y de segundo orden : se salieron del dilemme que decreta que las transcripciones de Bach estaban bien superiores a los œuvres originales de Vivaldi.
1871 fueron descubiertas y publicadas las cartas de Vivaldi al marqués Guido Bentivoglio, escasa colección de autographes atestiguando de su vida de músico y de contratista, lanzando también alguna luz sobre su personalidad.
Al orée del XXe siglo Arnold Schering, que ha tenido conocimiento de piezas conservadas a Dresde — donde habían sido probablemente aportadas por Pisendel — tomó conciencia de la importancia determinante de Vivaldi en el nacimiento y el desarrollo del concerto solista. 1913, Marc Pincherle decidió de consagrar su tesis de doctorat a este músico entonces totalmente desconocido del grande público. El trabajo fue interrumpido por la Primera Guerra mundial[76].
No obstante, el descubrimiento fortuite de los manuscritos de Turín (ver aquí-debajo) durante los años 1920-1930 vino opportunément salir del olvido un lote enorme de particiones tanto instrumentales que religiosas y líricas[77]. Pronto eruditos y músicos comenzaron a interesarse realmente a esta œuvre monumental : establecimiento de catálogos, edición crítica por la casa Ricordi, e interpretación de las œuvres, instrumentales en un primer momento, después religiosas. 1939 fue organizada al Accademia Chigiana de Sienne , bajo la dirección artística de Alfredo Casella y la colaboración de Olga Rudge y Ezra Pound, una Settimana Vivaldi (Semana Vivaldi) donde estuvo representado la ópera La Olimpiade : esto fue la primera recuperación de un dramma per musica de Vivaldi desde dos siglos. Otros œuvres debutaron en esta época su carrera moderna, entre demás el Stabat Mater y el Gloria RV 589. Pero, la Segunda Guerra Mundial survenant, esta iniciativa no hubo de continuación inmediata.
Musicologues, Historiadores, archiveros e intérpretes retomaron sus trabajos desde el final del conflicto. 1947 fue fundado, a la iniciativa de Angelo Ephrikian y Antonio Fanna, la Istituto Italiano Vivaldi[78] que se fijaba como objetivo, en colaboración con el editor Ricordi, de asegurar la edición completa de las œuvres (el director artístico que está Gian Francesco Malipiero). Esta empresa fue llevada en bueno final en 1973 para los sonates, concertos y sinfonias. 1948 Marc Pincherle terminaba y publicaba su estudio[79]. 1974, aparecía la primera versión del catálogo exhaustivo de Peter Ryom, desde entonces completado por los nuevos descubrimientos[80].
La música de Vivaldi (instrumental y, en una menor medida, religiosa) benefició a marchar de los años 1950 de muy numerosos conciertos y de la difusión discographique, microsillon después CD : Las Cuatro Estaciones son, en música clásica, las œuvres las más grabadas del repertorio[81]. Es finalmente a marchar de los años 1970 que se acaba la « Vivaldi Renacimiento » en torno a sus óperas. Es, después de Haendel , el compositor de óperas anteriores a Mozart que beneficia en el presente de la más ancha discographie[82],[83].
La Biblioteca Nacional Universitaria de Turín posee la más de entidad colección de particiones autographes de Vivaldi. La historia de su adquisición es-aunque extraordinaria que se podría creerla tirada de de una novela[84].
1926, el rector del colegio salésien San Carlo de Borgo San Martino, pueblo ubicado no lejos de Casale Monferrato, quiso emprender trabajos de reparación en su establecimiento. Hubo la idea, para reunir los fondos necesarios, de poner en venta de viejas labores de música (esté decenas de manuscritos y libros impresos) que poseía la biblioteca del colegio. Con el fin de conocer el precio que podría pedir en los anticuarios, sometió su valoración al musicologue y director de la Biblioteca Nacional Universitaria de Turín, Luigi Torri (1863-1932), el cual confió este trabajo a Alberto Gentili (1873-1954), profesor de historia de la música de la Universidad.
Él se avéra que, entre los volúmenes de la colección, 14 reunían particiones de Vivaldi, músico entonces poco conocido del grande público ; había también de los œuvres otros compositores, sobre todo de Alessandro Stradella. Preocupados de no ver disperser una colección también excepcional, ni misma de verla préemptée por el Estado italiano — pues, tal vez de verla atribuida a alguna otra institución, los expertos quisieron encontrar una solución para hacerla adquirir por la Biblioteca de Turín, que no disponía del presupuesto necesario. Una solución acaba por ser encontrada por Alberto Gentili : llegó a persuader un rico corredor de bolsa, Roberto Foà, de adquirir la colección y de hacer donativo en la biblioteca en memoria de su joven hilos Mauro, muerte abajo edad algunos meses antes y cuyos fondos iba a llevar y perpétuer el nombre.
No obstante, que ha examinado los manuscritos vivaldiens, Gentili descubrió que, según toda evidencia, éstos formaban parte de una colección más de entidad cuya se puso en cabeza de descubrir la parte ausente. Las labores cedidas por las salésiens les habían sido legados por uno cierto Marcello Durazzo (1842-1922) : gracias a la ayuda de généalogistes, se identificó 1930 el poseedor de los demás volúmenes de la colección inicial — cuya 13 nuevos de œuvres de Vivaldi, un heredero del hermano del otro propietario, Flavio Ignazio (1849-1925), que vivía en Génova. Hizo falta toda la paciencia y la habileté del marqués génois Faustino Curlo (1867-1935) para obtener del tenedor que esta segunda colección fuera cedida con el fin de reconstituer definitivamente el conjunto inicial.
La Biblioteca de Turín no disponiendo siempre no del presupuesto para la compra, Alberto Gentili dénicha, en igualdad de condiciones, un nuevo mécène, el industrial Filippo Giordano que aceptó también, en memoria de su joven hilos Renzo, muerte poco antes a la edad de 4 años, de comprar la colección y de hacer donativo en la Biblioteca de Turín recordar de sus hilos. Ambos fondos así reunidos quedaron sin embargo diferentes bajo los nombres respectivos de Mauro Foà y Renzo Giordano, reuniendo 30 cantates profanes[85], 42 piezas sagradas, 20 óperas, 307 piezas instrumentales y la oratorio Juditha triumphans[86] esté un total de 450 piezas cuyas la casi-totalidad de la música de ópera.
Las investigaciones hechas mostraron que el conjunto de los volúmenes habían pertenecido al comte Giacomo Durazzo[87], embajador de Austria a Venecia de 1764 a 1784 y pariente del último doge de Génova, Girolamo-Luigi Durazzo, y desde entonces habían sido transmitido en la familia, en esta ciudad.
Los musicologues no pudieron explotar rápidamente este descubrimiento excepcional porque Alberto Gentili, al cual los derechos de estudio y de publicación había sido expresamente reservada era judío, y, como tal, prohibido de actividad académica por las leyes raciales de la Italia fascista. Es sólo después de la Segunda Guerra Mundial que el estudio y la publicación pudieron ser llevadas en su término.
| Las 4 estaciones : el Invierno | |||||||||||
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En su monographie volcada en Vivaldi, Roland de Candé ha podido escribir que su música era « vivida más que pensamiento »[88]. La espontaneidad, el dinamismo y la frescura de esta música tienen sin ninguna duda estada a la base de su muy gran popularidad, concretada por el número pléthorique de los fusilamientos en concierto y de las grabaciones de sus piezas más conocidas, sobre todo Las Cuatro Estaciones.
Estas calidades indiscutibles, juntadas al volumen que impresiona de su producción y a su sobreexplotación como música de ambiente[89], han sido también la causa de un malentendido. Como los demás compositores de ingenio, Vivaldi tiene un estilo personal y es inmediatamente reconnaissable. Marcando de su imprimida los centenares de concertos que ha compuesto en su vida, este estilo puede dar, a que los escucha de una oreja despistada, la impresión de la repetición y de la monotonie ; el compositor le-mismo ha podido acreditar los argumentos que hacen creer en una producción de serie, sin verdadero valor artístico, que se elogia de componer cuanto antes que el copiste no podía recopier la partición. Esto era tal vez cierto, pero denotaba sobre todo un talento excepcional.
Sin embargo, Vivaldi era considerado más, por ciertos de sus contemporáneos, como un violoniste de excepción — en la virtuosidad sospechosa — que como buen compositor. Goldoni Afirmaba así como era « excelente jugador de violín y compositor mediocre » y que por otro lado « los verdaderos conocedores dicen que era débil en contrepoint y que conducía mal sus bajas »[90]. De hecho, Vivaldi privilegiaba el aspecto mélodique de la música sobre su aspecto contrapuntique al punto de haber podido ser considerado como el uno de los fossoyeurs del contrepoint.
Se reconoce a Vivaldi el ingenio del orchestration, es decir del color orchestrale : escogía con cura las timbres e investigaba su equilibrio, inventó asociaciones de instrumentos inéditos, utilizó el uno de los premiers los efectos de crescendo : es, a este título, un précurseur[91].
Igor Stravinsky[92], autor de la afirmación bajo forma de boutade según la cual Vivaldi habría compuesto no quinientos concertos, pero quinientos vez lo misma concerto ha llevado el plus grande culpa a esta œuvre aventajada, cubriendo de su autoridad una acusación injusta porque fundada más bien sobre una impresión que sobre el análisis objetivo. El hecho que Las Cuatro Estaciones o tal concerto para mandolines sean entre las escasas piezas del repertorio clásico a ser identificados con seguridad por un público no advertido extiende, en efecto, a rabaisser el valor en el espíritu de los melómanos « conocedores » o pretendidos tales[93].
No es que Vivaldi no se esté a veces dejado ir a la facilidad[88], a la virtuosidad gratuita y a la auto-plagiat (esta última práctica era moneda corriente en su época, y puede ser reprochada a los plus grandes de sus contemporáneos). El compositor, trabajando a menudo a la prisa, para estas œuvres de encargo enseguida olvidadas que compuestas y jugadas, podía bien ser intentado de réutiliser de los temas o de usar de procedidos todos hechos. Permanece que en sus composiciones más originales y las más cumplidas, comprendí en las que son rabâchées al exceso, Vivaldi alcanzado una verdadera magnitud.
Los ejemplos de su ingenio musical son numerosos y se dejan reconocer sin pena cuando se lista atención : Las Cuatro Estaciones, por supuesto, piezas si novatrices cuando se los repone en su contexto musical de los años 1720, pero número de concertos justamente réputés para su lyrisme, su melodía attachante, su rythmique irresistible, les perfecta adecuación en el instrumento al cual son destinados. A falta de estar de acuerdo con Stravinsky, se puede seguir la opinión de Bach que se ha dado la pena de transcrire número de concertos vivaldiens. Este ingenio, reconocido desde hace mucho tiempo en los más guapas de sus piezas religiosas, ya no es conversado en sus óperas, última parte de su producción a aprovechar una puesta en el honor por los músicos y el público.
Es en su música instrumental y principalmente a sus concertos que Vivaldi debe el lugar éminente que ocupa en la música europea.
Se conserva de Vivaldi 98 sonates, cuyo 36 imprimidas bajo número de opus (no 1, 2, 5 y 14).
Sus primeras œuvres impresas (las opus 1 y 2) atestiguen de esta forma musical, susceptible de un fusilamiento fácil en el medio familiar y amigable por el joven músico y su violoniste de padre. Las fórmulas instrumentales las más utilizadas están : un violín (una cuarentena de piezas), dos violines (una veintena), un violoncelle (9 piezas cuyas los 6 del opus 14 mucho tiempo consideradas de atribución dudosa), una silba.
En sus sonates, Vivaldi se conforma en la estructura tradicional de la sonata da camera — magistralmente ilustrada por Corelli ; esto son de hecho continuaciones que respetan sin gran rigor la estructura alemana-corriente-sarabande-gigue ». Sus primeras sonates son de las œuvres curadas pero de poca originalidad (al ejemplo de Corelli, termina su primera selección por una continuación de variac. sobre La Folia). Ésta se hace día en las piezas más tardías y sobre todo las magníficas sonates para violoncelle de la opus 14 que pertenecen en el gran repertorio del instrumento.
El concerto es la forma musical en la cual se inscribe la más gran parte de su œuvre instrumental, que ha fundado su fama europea y que el lugar en el rango de los plus grandes compositores. Se no es lo único creador[94], es le que ha hecho una de las formas más de entidad de la música clásica occidental.
El conjunto de los concertos compuestos por Vivaldi es de una extraordinaria variedad.
Esta variedad reside primeramente en aquella de las fórmulas instrumentales apuestas œuvre, que consisten todos los posibles avatares del concerto grosso y, más precisamente, del concertino. Este último puede en efecto revêtir la forma clásica (el modelo de Corelli, que abandona de en otro lugar después del Opus 3[95]), ser reemplazado por uno o varios solistas (se tiene entonces el concerto solista), permanecer solo (concerto da camera sin ripieno, assimilable a la sonate para varios instrumentos), desaparecer completamente (concerto ripieno, a veces titulado sinfonia, préfiguration de la symphonie clásica), jugar en igualdad con el ripieno (concertos para dos orquestas). Vivaldi Ha dejado también de los œuvres para formaciones originales e inéditas, tal el Concerto en suelo menor para 2 violines, 2 silbas a bec, 2 hautbois, basson, cuerdas y baja continúa Per lo Orquestó di Dresda RV 577 y de numeroso otros concertos per molti stromenti.
La variedad reside luego en los instrumentos utilizados. Vivaldi Compuso el plus grande número de sus concertos para el violín, con el fin de interpretarlos le-mismo. Pero tiene, más que todo otro compositor, apelado a casi todos los instrumentos en uso a su época : violoncelle, viola de amor, hautbois, basson, silba a bec, silba traversière, silba piccolo, salmoè (chalumeau), clarinette[96], cor, trompette, luth, mandoline, orgue. Como instrumento solista, ignora no obstante el clavecin, al cual no confía, eventualmente, que la realización de la baja continua. Los concertos para instrumentos más escasos han sido escritos a la intención de jóvenes instrumentistas virtuosas de la Pietà o de ricas aficionadas[97].
La variedad reside todavía en la inspiración de los temas : música pura a prédominance mélodique — dónde Vivaldi brilla de modo particular — o contrapuntique[98], música imitative incluso impressionniste a menudo inspirada por la naturaleza (Las Cuatro estaciones por supuesto, pero también otras que llevan nombres evocadores : La tempesta di charca, La Notte, Él Gardellino, Él Rosignuolo, etc.)
El hilo conductor que participa en la unidad de esta œuvre inmensa es la estructura en tres movimientos Allegro — Andante — Allegro empruntée a laabertura en la italiana y llegada a su perfecto equilibrio. Aunque Vivaldi la transgressa a veces, lo impuso por el vigor de su interpretación personal y por su ancha difusión impresa o copias en toda la Europa. El premier y tercer movimientos son generalmente piezas de virtuosidad ; el movimiento central, lento, es más bien de índole lírica, élégiaque ; en de numeroso caso, el solista goza solo o con la baja continua que realiza la andadura harmonique.
El elemento de base del movimiento de concerto es el ritornello, corta célula temática que se comparten y se renvoient, al travers de modulaciones y de variac. ornementales, el solista y el ripieno (procedido emparentado a aquel del rondo). Participa de modo prépondérante al estilo vivaldien y difunde igualmente en sus óperas y sus œuvres religiosas.
La práctica de Vivaldi en sus dos principales propiedades de actividad, el concerto y la ópera, ha determinado una « auto-influencia » recíproca : el rol del solista es, en el concerto, todo a hecho comparable a aquel del cantante de ópera en su confrontación dramática con la orquesta y en la puesta en antes de su virtuosidad.
Vivaldi Habría producido 507 concertos (approximativement[99]), repartidos como sigue :
Menos de 20 % de los œuvres compuestas por Vivaldi han sido editadas y publicadas de sonido que vive y bajo su control (a Venecia después a Amsterdam ), sea 114 al total (30 sonates y 84 concertos), del Opus 1 al Opus 12.
Puse aparte el Opus 10 volcado en la silba, todas estas piezas son dédiées al violín o a formaciones principalmente compuestas de violines.
Un Opus 13 apocryphe fue publicado en París 1740, reagrupando de los œuvres entonces atribuidas a Vivaldi y cuyo autora verdadera era Nicolas Chédeville. Éste había de en otro lugar utilizado del material temático de Vivaldi.
Finalmente, se reconoce hoy como « Opus 14 » una selección de seis sonates para el violoncelle igualmente editado a París, cuya fuente manuscrita era una colección que ha pertenecido en el embajador de Francia en Venecia, el comte de Gergy.
Vivaldi Pretendía haber compuesto 94 óperas. De hecho, menos de 50 títulos han sido identificados, y sobre este número, sola una veintena de œuvres nosotras es llegada[100], ciertas incompletas. Por otra parte, la práctica de las recuperaciones bajo un título diferente y del pasticcio, reuniendo a la prisa de los trozos procedentes de óperas anteriores incluso otras compositores brouille un poco más las cuentas de las musicologues[101].
El ritmo effrené de la producción de óperas en Italia al XVIIIe siglo explica la pérdida de numerosas particiones : éstas no eran imprimidas nunca, para razones de coste, a la diferencia de las libretas que eran vendidos en el público.
Las costumbres tomadas en aquellos tiempos no favorecían mucho la verosimilitud de las libretas o la lógica de la intriga ; de en otro lugar, el público no venía escuchar una historia, pero las prouesses vocales de la prima da y de las castrats, sobre las exigencias desquelles eran establecidos las óperas. Estos travers habían sido stigmatisés por Marcello en su panfleto Él teatro fue moda pero Vivaldi no hacía que conformarse en el uso, todo intentando de resistir en la moda de la ópera napolitain — por lo menos al principio de su carrera. La presencia en numerosas bibliotecas europeas de copias de aires de óperas de Vivaldi muestra que éstos eran apreciados, al extranjero como en Italia, contra las aserciones de ciertos[102]. Sus óperas valen esencialmente para la belleza de la música : es desde una decena de años una propiedad que descubren músicos y aficionados de ópera. Comenzada tímidamente en los años 1970, la discographie se enriquece en el presente cada año.
Leyenda :
| Título | RV | Librettiste | Creación : Lugar | Fecha | Remarca |
|---|---|---|---|---|---|
| Ottone inVilla [104] | 729 | D. Lalli | Vicence — teatro di Piazza | 1713 | |
| Orlando finto pazzo[104] | 727 | G. Braccioli | Venecia — teatro Sant'Angelo | 1714 | |
| Nerone fatto Cesare | 724 | M. Noris | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1715 | pasticcio (Gasparini, Orlandini, Pollarolo, Vivaldi) |
| La costanza trionfante[104] | 706 | TIENE. Marchi | Venecia — teatro San Moisè | 1716 | Retomado como Artabano, re dei Partido (RV 701) 1718 después Doriclea (RV 708) 1732 |
| Arsilda, regina di Ponto[104] | 700 | D. Lalli | Venecia — teatro Sant'Angelo | 1716 | |
| El incoronazione di Dario | 719 | TIENE. Morselli | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1717 | |
| Tieteberga[104] | 737 | TIENE.M. Lucchini | Venecia — teatro San Moisè | 1717 | |
| Artabano, re dei Partido[104] | 701 | TIENE. Marchi | Venecia — teatro San Moisè | 1718 | Retomada de La costanza trionfante (RV 706) |
| Armida al campo De Egitto[104] | 699 | G. Palazzi | Venecia — teatro San Moisè | 1718 | Revisado como Gl’inganni per vendetta (RV 720) 1720 |
| Scanderbeg | 732 | TIENE. Salvi | Florence — Teatro della Pergola | 1718 | |
| Teuzzone | 736 | TIENE. Zeno | Mantua — teatro arciducale | 1718 | |
| Tito Manlio | 738 | M. Noris | Mantua — teatro arciducale | 1719 | |
| La Candace ossiano Li veri amici | 704 | F. Silvani Y D. Lalli | Mantua — teatro arciducale | 1720 | |
| Gl’inganni per vendetta[104] | 720 | G. Palazzi | Venecia — teatro San Moisè | 1718 | Revisado de Armida al campo de Egitto (RV 699) |
| La verità incimento [104] | 739 | G.Palazzi | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1720 | |
| Filippo, re di Macedonia | 715 | D. Lalli | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1720 | pasticcio |
| La Silvia | 734 | E. Bissari | Milán — Reggio ducale | 1721 | |
| Ercole sul Termodonte | 710 | G.F. Bussani | Roma — Teatro Capranica | 1723 | |
| Él Giustino | 717 | N. Beregan/P. Pariati | Roma — Teatro Capranica | 1724 | |
| La Virtù trionfante dell’amore e dell’odio | 740 | F. Silvani | Roma — Teatro Capranica | 1724 | pasticcio (Acto II solo de Vivaldi) |
| El Inganno trionfante inamore [104] | 721 | M. Noris | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1725 | |
| Cunegonda[104] | 707 | TIENE. Piovene | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1726 | |
| La Fede tradita e vendicata[104] | 712 | F. Silvani | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1726 | |
| La Tirannia castigata | Anh 55 | F. Silvani | Praga — teatro Sporck | 1726 | |
| Dorilla inSien [104] | 709 | TIENE. M. Lucchini | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1726 | pasticcio (Vivaldi, qq Aires de Hasse , Giacomelli, Leo) |
| Ipermestra | 722 | TIENE. Salvi | Florence — Teatro della Pergola | 1727 | |
| Farnace[104] | 711 | TIENE. M. Lucchini | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1727 | |
| Siroè, Re di Persia[104] | 735 | Métastase | Reggio — teatro pubblico | 1727 | |
| Orlando furioso[104] | 728 | G. Braccioli | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1727 | |
| Rosilena ed Oronta[104] | 730 | G. Palazzi | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1728 | |
| El Atenaide | 702 | TIENE. Zeno | Florence — Teatro della Pergola | 1728 (29/12) | |
| Argippo[105]. | 697 | D. Lalli | Praga — teatro Sporck | 1730 | |
| Alvilda, Regina dei Goti | 696 | G.C. Corradi | Praga — teatro Sporck | 1731 | Sólo los aires |
| Semiramide[104] | 733 | F. Silvani Y D. Lalli | Mantua — teatro arciducale | 1731 | |
| La Fida Ninfa[104] | 714 | S. Maffei | Vérone — teatro filarmonico | 1732 | |
| Doriclea | 708 | TIENE. Marchi | Praga — teatro Sporck | 1732 | Retomada de La costanza trionfante (RV 706) |
| Montezuma[104] | 723 | G.TIENE. Giusti | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1733 | |
| El Olimpiade[104] | 725 | Métastase | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1734 | |
| El Adelaide | 695 | TIENE. Salvi | Vérone — teatro filarmonico | 1735 | |
| Él Tamerlano (Bajazet)[104] | 703 | TIENE. Piovene | Vérone — teatro filarmonico | 1735 | pasticcio (Vivaldi, qq Aires de Hasse , Giacomelli, Riccardo Broschi) |
| La Griselda[104] | 718 | TIENE. Zeno / C. Goldoni | Venecia — teatro San Samuele | 1735 (18/05) | |
| Aristide | 698 | C. Goldoni | Venecia — teatro San Samuele | 1735 | |
| Ginevra, Principessa di Scozia[104] | 716 | TIENE. Salvi | Florence — Teatro della Pergola | 1736 | |
| Catone inUtica [104] | 705 | Métastase | Vérone — teatro filarmonico | 1737 (26/05) | |
| El Oracolo inMessenia [104] | 726 | TIENE. Zeno | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1737 | |
| Rosmira fedele | 731 | S. Stampiglia | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1738 (27/01) | pasticcio (Vivaldi, Hasse, Pergolèse, Haendel, Etc.) |
| Feraspe[104] | 713 | F. Silvani | Venecia — teatro Sant’Angelo | 1739 |
Pieza de música intimiste por informe en la ópera, la cantate es destinada en una cantante solista (soprano, contralto) : estos œuvres eran interpretadas por los pensionistas de la Pietà. Ellas dépeignent, no una acción, pero un sentimiento, una situación psicológica en dos arias separados por un récitatif (un récitatif inicial puede servir de introducción).
Se ha encontrado de Vivaldi :
Comparable a la cantate en este que no daba generalmente no lugar en una acción scénique, la sérénade era una œuvre de encargo de dimensión más de entidad, con abertura orchestrale, arias solistas, récitatifs y a veces chœurs. Varios han sido perdidas, y tres son conservadas : la serenata ha tre RV 690, Gloria e Himeneo (La Gloria y Hyménée) RV 687 compuesta para el matrimonio de Louis XV y sobre todo La Senna festeggiante (Sena celebra) RV 693 compuesta para el nacimiento del Dauphin.
| Nulla in mundo Motet Para soprano RV630 |
|---|
Se conserva una cincuentena de œuvres de música religiosa de diferentes tipos : elementos de la misa tridentine y su introducción sobre texto libre (Kyrie, Gloria, Credo), psaumes, himnos, antiennes, motets.
Las fórmulas vocales son igualmente diversas : canto solista (caso general de los motets, que no son demás que de los cantates sagradas), chœur, solistas y chœur, doble chœur. Ellas dépendaient de la institución para la cual hubieron compuesto, sea la iglesia de la Pietà, donde eran interpretadas para un público que paga su lugar como para un concierto[106], sea para la basílica Santa-Marc cuyas tribunas que se hacen cara habían dado nacimiento en la tradición de las composiciones en doble-chœur, sea finalmente para de los commanditaires tal el Cardenal Ottoboni.
Es para las necesidades de la religión que Vivaldi pudo dar libre curso en su ingenio excepcional[107] en materia de música coral, cuyo trabajo en la ópera era parcimonieux. Es igualmente en esta propiedad que podía utilizar voces demás que las voces femeninas de soprano y de contralto. Esto distingue esta música en su producción : esto están de los œuvres de gran calidad en las cuales se casan la tradición polyphonique y la índole festiva y enjoué que es propio. No obstante no hace tanto figura de novateur que en sus concertos.
Las composiciones en doble chœur están en el número de siete (Kyrie, Domina ad adjuvandum me, Dixit Dominus, Beatus vir, Lauda Jerusalem, Magnificat y Salve regina) : constituyen, con el Gloria RV 589 y el Stabat Mater los fondos de este repertorio, que gozó desde los comienzos de la « Vivaldi Renacimiento » de los años 1950, del favor de los músicos y del público.
Con respecto al oratorio Juditha Triumphans[108], su índole y su destino lo acercan más de la ópera, a pesar de un argumento tirado de de los libros santos.
Varios musicologues del XXe siglo han establecido catálogos de las composiciones del Sacerdote Roux, de modo más o menos independiente mutuamente y sobre la base de las œuvres identificadas en la época de sus trabajos, ordenadas según diferentes criterios. Él se ensuit una cierta dificultad a reconocer sus correspondencias, los plus antiguos que son también los menos completos. Las referencias que pueden encontrarse son codifiées como sigue :
Establecido 1973, y completado desde entonces con ocasión del descubrimiento de noticias œuvres[109], este último es el plus completo y extiende a ser utilizado de modo universal, sobre todo por las casas de disco.
El personaje de Vivaldi aparece en la película Roja Venecia » girado por Étienne Périer 1989, película retraçant un episodio de la vida de Carlo Goldoni.
La vida romanesque del compositor ha inspirado otra película reciente, « Antonio Vivaldi, un príncipe en Venecia », coproducción franco-italiana de 2005 bajo la dirección de Jean-Louis Guillermou con la participación de Stefano Dionisi en el rol de Vivaldi, y de Michel Serrault en aquel del patriarca de Venecia.
Otra película es en preparación sobre su vida, producido por Boris Damast (título provisional : « Vivaldi »)[110], el rol es mantenido por Joseph Fiennes ; entre los demás actores figuren Malcolm McDowell, Jacqueline Bisset y Gérard Depardieu.
Uno extrae del Nisi Dominus emociona la oreja de los auditores de la película Home de Yann Arthus Bertrand. Falla añadir la música de la película de François Truffaut, "la niña salvaje", con su concerto para mandoline.
En la película "Kramer vs. Kramer" (1979) de Robert Benton, se siente una versión adaptada por Herb Harris del Concerto do mayor de edad para mandoline.
: Fuente utilizada para la redacción de este artículo
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mwl:Antonio Vivaldi