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| Localización | |||||
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| Municipio de la Plana Baixa | |||||
| Plaza de la Villa | |||||
| Sido • CCAA • Provincia • Comarca • Partido judicial | España Comunidad Valenciana Provincia de Castelló Plana Baixa Vila-real | ||||
| Gentilicio | Vila-realenc, Vila-realenca | ||||
| Predom. ling. | Valenciano | ||||
| Superficie | 55,10 km² | ||||
| Altitud | 42 m | ||||
| Población (2009[1]) • Densidad | 51.205 hab. 929,31 hab/km² | ||||
| Coordenadas | (y) | ||||
| Distancias | 60 km de Valencia 8 km de Castelló. | ||||
| Organización Ayuntamiento • Alcalde: | 11 PP, 8 PSOE y 2 BLOQUE Juan José Rubert Nebot (PP) | ||||
| Hermanamiento | | ||||
| Web | |||||
Vila-real es un municipio del País Valenciano de la Plana Baixa. El último censo (INE 2009) le asigna 51.205 habitantes. Es la decimocuarta población valenciana por número de habitantes y la tercera al norte de la Área Metropolitana de Valencia, sólo superada por Castelló de la Plana y Sagunto .
La denominación tradicional de esta ciudad es Vila-real, en valenciano/catalán. Desde su fundación (1274), la palabra más utilizada en la documentación era la forma latina "Villae Regales" o la valenciana, como se aprecia al lienzo de la Sala Nueva del Palau de la Generalitat Valenciana (1592), donde el topónimo que acompaña el representante local ante el Reino dice "Vilareal". Fue desde la castellanización iniciada en el siglo XVI cuando el topónimo valenciano fue codeando con el castellano "Villarreal", como se puede comprobar en la abundante documentación conservada al Archivo Histórico de la ciudad y en otras. A partir de la segunda mitad del siglo XVIII se emplea de manera oficial la forma castellana, mientras que la forma valenciana se mantiene intacta popularmente, pronunciada "Vilarrel", según afirma Sanchis Guarner.
Al 1938, después de la Guerra Civil la Corporación Municipal acordó la forma pseudoerudita de Villarreal de losNiñas ,[2] para distinguirla otros topónimos homónimos como por ejemplo Villarreal de Urrechua o Villarreal de Huerva. Después de la oficialización bilingüe del topónimo el 1983 durante el gobierno del UCD, buena parte de la población recuperó la forma Vila-real, tanto en la forma hablada cómo, sobre todo, en la escrita. En febrero de 2006 , el Ayuntamiento optó de manera unánime por la forma oficial exclusivamente en valenciano (Vila-real, BOE del 30 de enero del 2007).[3]
Situada a 8 km de la costa de la mar Mediterránea, a 7 km al S de Castelló de la Plana y a 60 al N de Valencia . El río Millares hace de límite con los municipios de Almassora y Onda , con los cuales acota por el norte. Por el oeste, limita con Onda y Betxí , al sur con Nules y les Alqueries y al este con Borriana.
Su término hace parte de la Plana, comarca natural de la costa valenciana que a efectos estadísticos era dividida entre la Plana Alta, al norte del río Millares, y la Plana Baixa, donde se encuentra Vila-real.
El término se encuentra en un secular cruce de caminos: del SONIDO al NE lo atraviesan la N-340, la AP-7, la CV-10 (autovía de la Plana) y el ferrocarril de Valencia en Barcelona, y del O al E la CV-20 , que viene de Onda y del Alt Millars, y la CV-185, que va a Borriana y a su puerto. Además cuenta con caminos rurales que van a Borriana (camino del Cedro), la playa de la Pola (caminos de Borde Ríe y la Mar), Almassora (camino de Almassora, por el puente del Secanet), Borriol (camino Real, que atraviesa el Millares cerca de la ermita de Santa Quitèria de Almassora sobre un puente del siglo XIII), l'Alcora (caminos de la Ermita de la Virgen María de Gràcia y Fondo), Ondula (caminos Viejos de Vila-real en Onda y de Castelló en Onda), Betxí (camino de Betxí), Artana (camino de Artana) y Villavieja (camino de la Carretera).
El poblamiento del actual Vila-real es compacte alrededor del casco urbano, pero históricamente tuvo un núcleo disperso, les Alqueries de la Plana, que se segregaron del municipio el 1986.
Las seis partidas históricas del término de Vila-real (67,7 km2) son las Solades (NE), el Madrigal (NO), Pinella (O), Carinyena (E), el Plan Redondo (SONIDO) y la Cabeza de Término (SE). Hoy en día esta última configura el término de les Alqueries (12,6 km2), y el de Vila-real suma por lo tanto los 55,1 km2 restantes.
Las Solades y Carinyena se corresponden con la huerta tradicional, regada por las séquies que derivan del Millares. Madrigal, Pinella y el Plan Redondo se corresponden con el antiguo secano, hoy transformado en regadío gracias al agua de las norias.
En la partida de Madrigal ha habido tradicionalmente una zona de casas de recreo (denominadas en Vila-real masets), cerca del Termet (zona de la ermita de la Virgen María de Gràcia) que en los últimos años se ha desarrollado notablemente. Hoy en día los masets del Madrigal han formado una zona urbana más o menos compacta y unida a la población por la banda del NO, a través de los caminos Viejo de Castelló en Onda y de la Ermita.
A los dos tercios occidentales del término -el secano tradicional (entre los 100 y los 25 m de altitud)- el relieve está constituido por un enorme hieles Pleistoceno que desciende de las montañas interiores (Onda, Betxí) y forma un extenso manto de cascotes procedente de la aportación fluvial que ha generado una costra de guijarros (eliminada artificialmente y secularmente por las intensas roturacions por antropitzar el territorio). Por debajo de la costra del hieles hay una potente manto freático, procedente de las aguas de lluvia de la Sierra de Espadà que hacen hacia el subsuelo de la Plana y que han sido aprovechadas mediante la apertura de numerosos pozos (norias) para la captación de agua para el regadío. Al tercio oriental del término (por debajo de los 25 m) desaparece el manto de cascotes y las tierras de huerta del Holoceno afloran con una mínima pendiente hasta perderse a la mar de Borriana.
Lo hieles desciende suavemente de NO a se y está cortado en la misma dirección por el río Millares, al norte, los barrancos del Hospital, Ràtils y Espaser (estos dos sueño afluentes del río Seco de Betxí), al centro, y del río Seco de Betxí propiamente dicho, al sur. Tanto este como el río Millares presentan depósitos de fondos de rambla de guijarros sueltos.
El clima se caracteriza por los inviernos templados (10,5 °C el enero) y húmedos y los veranos cálidos y secos (24,5 °C el agosto). La media de temperaturas es de 17 °C y la de precipitaciones de 450 mm anuales, con máxima lluvia en octubre (99 mm) y mínima en julio (7 mm).
La vegetación, restringida a la cama de los ríos y barrancos, es la propia del dominio Querco-Lentiscetum (màquia de carrasca y palmito ), con restos de pinades en la zona del Termet, cerca de la ermita de la Virgen María de Gràcia.
Hay testigos de poblamiento a la zona ya durante la eneolític (Villa Filomena), ibérica y de la dominación romana. Hay rastros de la etapa de dominio árabe de la Plana de Borriana dejó alguna herencia de topónimos que todavía permanecen vivos y de pequeños núcleos rurales dispersos (alqueries) esparcidos por la huerta. Aún así el núcleo actual fue fundado por el rey Jaume Y el 1274 segregándola de Borriana mediante una carta puebla. [4] El siglo XV fue un periodo de regresión demográfica y económica. Las carestías y las epidemias, especialmente la peste negra, hicieron estragos en la población, que descendió de manera notable. El 1427 sumaba 475 vecinos y el 1499 sólo 290. Los siglos XVI y XVII fueran de auge económico, todo y la expulsión morisca.
Durante la Guerra de Sucesión las tropas borbónicas de Felip V, comandadas por el conde de las Torres de Alcorrín que pretendían llegar a Valencia, ante la resistencia presentada a su paso por un grupo de vecinos partidarios del archiduque Carles de Austria que los atacaron desde las murades, en contra de la decisión del Consejo de la Villa que intentó prudentemente mantenerse al margen del conflicto, asaltaron Vila-real, en un combate que provocó casi 500 muertos entre los combatientes de los dos bandos y el incendio de algunos edificios pertenecientes a partidarios del rey Felip de Borbón. Después de la guerra se produjo un fuerte crecimiento económico. Esta rápida expansión se debió de a la consolidación del cultivo, manufactura y comercio de la seda y el cáñamo.
El siglo XIX, oscilando entre el liberalismo y el conservadurismo, se caracterizó por los motines de carácter político, la invasión napoleónica (1808-1814), las conspiraciones liberales o realistas, la represión absolutista y las guerras carlines, durante las cuales sufre sucesivos ataques e incendios. Durante la segunda mitad del XIX la economía prosperó notablemente iniciándose las primeras plantaciones de naranjos, mejorándose las técnicas de cultivo, explotación y comercio de la naranja, hecho que dio un gran impulso económico a la villa. La segunda mitad del XIX fue un periodo de asentamiento del capitalismo agrícola. A pesar de las epidemias de cólera de 1854, 1865 y 1886, Vila-real sumaba 12.000 hb en 1887 y 15.000 el 1910.
La Primera Guerra Mundial fue un periodo de crisis para la agricultura, comoquiera que se cortaron los envíos de naranjas hacia Europa. Durante los años 1920 y 1930 hubo una ligera recuperación, y una parte de la industria local se había especializado en la producción de bombas para la elevación y captación de aguas, en plena transformación del secano.
Después de la Guerra Civil Española la población se mantuvo estancada en 17.000 habitantes durante los duros años de posguerra. El 1950 el motor de la economía local continuaba siendo el cultivo y comercialización de la naranja, y la principal industria local era la fabricación industrial de motocultors y cavadores de dimensión reducida, además de alguna que otra empresa textil.
El mismo 1956 después de las fuertes heladas se fundó la primera empresa cerámica, y desde entonces el número de fábricas se incrementó al término, complementando el sector agrario. El impulso de esta industria favoreció un crecimiento urbanístico, reuniendo miles de inmigrantes del Alt Millars, els Ports, el Maestrat, el sur de Aragón, la Mancha y de Andalucía, atraídos por la industria. Durante las décadas de 1970 y 1980 el crecimiento se retardó ligeramente a causa de la crisis económica internacional, que provocó un estancamiento de la producción citrícola y cerámica. Fruto del nuevo impulso económico de los 1990 y principio del XXI, gracias a un desarrollo industrial del azulejo e industrias auxiliares, la ciudad ha volver a crecer.
| Evolución demográfica de Vila-real | |||||||||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1857 | 1887 | 1900 | 1910 | 1920 | 1930 | 1940 | 1950 | 1960 | 1970 | 1981 | 1991[5] | 1996 | 2001 | 2006 | 2007 | 2008 | |||
| 10.208 | 13.750 | 16.068 | 17.554 | 16.770 | 18.982 | 20.025 | 20.703 | 24.516 | 33.218 | 38.385 | 37.660 | 39.550 | 42.442 | 48.055 | 49.045 | 50.626 | |||
Vila-real es uno de los municipios de la Plana –junto con Castelló, Nules, Almenara y Almassora - que, a partir de un recinto medieval geométrico y en escaquer, ha desarrollado la trama urbana en cuadrícula de una manera más o menos aproximada.
Creado de nueva planta el 1274 por el rey Jaume Y ,sólo dos años antes de su muerte, en el diseño del plano de la villa se ve las manos de un experto urbanista, que diseñó una rectángulo perfecto cortado por cuadrículas perfectas, tal como algunas décadas después aconsejaba Francesc Eiximenis: con cuatro puertas, una hacia el norte (portal de Castelló, al final de la actual calle Mayor de Santo Jaume), una hacia ponente (portal de Onda, junto al cual se abría la explanada de celebración de la feria anual), una hacia mediodía (portal de Valencia, al final de la actual calle Mayor de Santo Doménec) y una hacia levante (portal de Borriana, al final del antiguo camino de Borriana). Sucesivamente fueron abiertos otros portales, como el de Enmedio, o el de la Sangre (junto a la vieja judería).
Cada uno de los ángulos que cerraban el recinto rectangular estaba coronado por una torre: al SONIDO la de Martorell, al NO la de Alcover, al NE la de en Folch Miquel y al SE la Tueste Motxa, que todavía se conserva parcialmente, y que, junto con un trozo de la parte oriental de la murada (a la avenida llamada precisamente de la "Murà"), dentro de la "Casa del Aceite" donde se encuentra el Archivo Histórico Municipal, es el único testigo externo que resta de aquel lienzo rectangular que durante siglos rodeó la ciudad, haciendo que buena parte ha quedado integrado en el interior de las edificaciones que lo rodean[2].
La calle Mayor es el eje longitudinal de la antigua villa, atravesado perpendicularmente por las calles del Conde de Albai y el de Ramon y Cajal (caminos de Onda y de Borriana , respectivamente); a la confluencia de los dos ejes principales se forma una plaza soportal cuadrangular, la plaza de laVila , lamentablemente mutilada el 1966 en uno de sus ángulos (SE) para edificar la actual plaza Mayor.
Durante el siglo XIV ya se habían formado dos arrabales: al sur de la villa, el de Santa Llúcia (hoy de Carme), y al norte el de Castelló (hoy de Santo Pasqual). Posteriormente, hasta el siglo XIX, el crecimiento se concentró sobre todo hacia ponente, alrededor del arrabal de Onda (siglo XVII), mientras que el alto valor agrario de las tierras que había a levante impedía el desarrollo urbano por esta banda. La ciudad se ordenaba de una manera más o menos regular y en cuadrícula salvo la zona NO, donde el camino Real rompía en diagonal la escaquer del plano.
Hasta mediados de siglo XX la ciudad segué desarrollándose principalmente a ponente y rebasó ampliamente la antigua carretera N-340 y logró incluso la calle del Calvario; hacia el sur la ciudad también conoció un crecimiento importante, más allá del Barranquet (barranco del Hospital o de Santa Llúcia), a la otra banda del cual se formó a finales del XIX el barrio denominado de Mislata (o de Valencia).
El trazado del ferrocarril de vía estrechada, denominado popularmente la "Panderola", se va sobreimposar al plano: procedente de Castelló circulaba por la cama del viejo barranco de Santa Llúcia una vez que fue reomplit parcialmente y a la altura de la calle Santa Joaquim giraba a ponente, para buscar la actual plaza del Labriego y girar nuevamente por la calle del Conde de Ribagorça, hasta llegar a la estación de la Panderola (actual parque homónimo). Desde allí un ramal se ensartaba a ponente hacia Onda, y otro hacia el S-SE, buscando Borriana. Este último trazado de la Panderola condicionó la formación de dos grandes avenidas al S y SONIDO de la ciudad: las de Alemania y de Italia.
Mes allá dél recorrido de la Panderola se formaron a partir de mitjan siglo XX algunos barrios segregados del resto de la población, a menudo en medio de las fábricas, y siempre siguiendo caminos rurales como por ejemplo el de la Carretera, el de Artana, el de Betxí, el de las Vueltas o la Senda de Pescadores.
Hubo que esperar a la segunda mitad del siglo XX presente porque Vila-real empezara a desarrollarse hacia levante, alrededor de dos ejes: el camino o avenida del Cedro y el camino o paseo de la Estación. Es entre la avenida de la Murà, al este de la villa medieval, y el ferrocarril, límite oriental del casco urbano, que más se ha construido de los años sesenta acá, principalmente en altura. También hacia el N-NE, alrededor de la avenida de Francesc Tàrrega se ha edificado mucho de los años 1980 acá, siempre en altura.
En la actualidad Vila-real continúa su desarrollo urbano en forma de escaquer, especialmente hacia el norte y el este, donde las calles ya son construidos y despacio van siendo edificados. En la última década se ha abierto un nuevo eje viario -la avenida de Francia- paralelo al ferrocarril, que atraviesa la población de N a S. y forma un vial perimetral enlazando con las avenidas de Francia e Italia, así como las nuevas de Grecia y de Portugal. A ponente de esta avenida la ciudad está compactándose, ya no necesariamente en altura, sino también en viviendas unifamiliares.
La economía de Vila-real ha sido de predominio agrario hasta los años 1960, cuando se lograron las 5.100 hectáreas de cultivo. Desde entonces la expansión urbanoindustrial se ha desarrollado en detrimento del suelo agrícola, que el 2006 era de menos de 3.300 ha. En la actualidad, un 60% del término continúa siendo agrícola, en un 99% dedicado a los cítricos y, pues, en regadío. Destaca poderosamente el cultivo del mandariner (85% del total), mejor adaptado al suelo y el microclima de la Plana, y más rentable que el naranjo propiamente dicho.
La mayor parte de los almacenes de manipulación y exportación de cítricos se encontraban al oeste, junto a la estación del tren de vía estrechada (la Panderola), y al este, al entorno a la estación de ferrocarril, destacando entre ellos el modernista y recientemente remodelado almacén de Tomás Cabrera, que como otros muchos almacenes, ha cerrado durante las últimas décadas por la crisis estructural que sufre la citrícultura.
El origen del regadío villa-realenc es muy antiguo, probablemente musulmán (término general de Borriana), aunque la primera regulación de las aguas del Millares se remonta a 1346, cuando el Conde de Ribagorça Pere de Aragón determinó la actual base jurídica de reparto que establecía que cuando el agua fuera escasa se harían 60 filas o partes, de las cuales 14 corresponderían al término de Vila-real.
Durante el XVI y XVII se amplió el regadío hasta las cerca de 2.500 ha que conforman la huerta histórica, donde predominaban las hortalizas y cereales para autoconsum y el cultivo comercial del cáñamo hasta mitjan del XIX. Hacia el 1850 se inició el auge comercial citrícola y Vila-real fue –junto con Borriana, Carcaixent y Alzira- uno de los primeros pueblos valencianos que realizó plantaciones de naranjas a gran escala, que en 1860 ya ocupaban un 9% de la huerta, en 1882 más del 60% y casi el 90% en 1907. A lo largo del siglo XX y salvo periodos de carestía como la guerra y la posguerra, el naranjo ha tenido carácter de monocultivo en la huerta villa-realenca, si bien hace falta mencionar que entre el 1960 y el 1980 el cultivo de bajoques era notable y el célebre mercado "de las bajoques" a la plaza de Santo Ferran fue referencia a escala española hasta que este cultivo perdió su rentabilidad y se abandonó.
En cuanto al secano, durante el XVI y el XVII se van rompre muchas fanegadaes para plantar olivos, viñas, moreras y garroferes, cultivos que predominaron hasta la primeria del XX, cuando empezó la transformación al regadío. Vila-real fue el primer pueblo de la Plana que la inició gracias a la perforación del suelo a gran profundidad a la busca de agua y a la creación de una red de canalización de riego y de caminos delimitados por ribassos (paredes hechas con la piedra que se extraía para hacer el pozo). Durante las primeras décadas el proceso de transformación era manual, sólo ayudados de la dinamita cuando la peña se resistía, y en homenaje a este esfuerzo sobrehumà Vicent Llorens Poy escolpí el monumento que preside la plaza del Labriego, donde un grupo de agricultores mueven una gran roca. El primer pozo se abrió en 1898 y fue bautizado con el nombre de Noria "de los Atrevidos", por la osadía que tuvieron sus ejecutores, que tuvieron que excavar hasta 65 de profundidad para encontrar agua. En 1912 ya se habían abierto 38 pozos que elevaban el agua de la capa freática por medio del uso de máquinas de vapor y regaban ya 723 ha., casi 1/5 del secano tradicional. Se crearon numerosas sociedades para la apertura de nuevos pozos, y para facilitar los préstamos y canalizar los ahorros el 1919 se fundó la Caixa Rural.
Poco antes de la Guerra Civil unas 2.000 tiene que secano ya se había transformado, y una parte de la industria local se había especializado en la producción de bombas para la elevación y captación de aguas. La apertura de pozos se retomó después de la posguerra y en la década de 1960 casi todo el secano se había transformado en tarongerar. Hoy el número de pozos o norias sobrepasa el centenar, todos electrificados, y con caudales que riegan los a campo traviesa de minúsculos conductos llamados reguers.
A mediados de siglo XX toda la economía local todavía giraba alrededor del cultivo y comercialización de la naranja, consiguiendo su industria auxiliar un alto grado de especialización a partir de 1950, con la fabricación industrial de motocultors y cavadores de dimensión reducida, adaptadas a los huertos de naranjos locales y comarcales, donde el espacio entre árboles es mínimo.
Aunque hoy el peso económico de la citricultura ha disminuido notablemente, todavía hay varias empresas de manipulación y exportación de cítricos de tamaño notable, el 2001 cerca de un millar de ocupados se dedicaban a la producción agrícola (5% de la población activa). La propiedad de la tierra en Vila-real está muy compartimentada, porque de las borde 3.000 explotaciones agrarias, 2.850 no superan las cinco hectáreas. No hay tierras en arrendamiento y, por lo tanto, los campos se trabajan en régimen de propiedad, aunque sus propietarios raramente se dedican en exclusividad a esta tarea; normalmente prefieren otras actividades más lucrativas y las tareas del campo las delegan en empleados agrarios o las realizan como actividad secundaria, a tiempo parcial.
Según el Censo de 2001, la industria era el principal sector de actividad con cerca de 8.500 empleados, un 43,8% de la población activa. La posición central de Vila-real dentro de la Plana ha beneficiado su actual aglomeración industrial. Sin embargo, esta no hubiera sido posible sin la notable tradición y espíritu empresarial de los locales.
Según el INSS, al inicio de la década del 2000 Vila-real sumaba 9.388 empleados industriales, casi tantos como Castelló (9.631), a pesar de que la capital de la Plana la triplica en población. La mayor parte de los trabajadores son de la cerámica taulellera y auxiliares (química, maquinaria, expositores de madera, etc.) pero también hay dedicados a la fabricación de componentes de automóviles, papel, géneros de punto y otras ramas industriales.
Según el INSS Vila-real era el municipio de España con más empleados en el sector industrial 26 (CNAE), el de fabricación otros productos minerales no metálicos (básicamente productos cerámicos), con 5.334 empleados, por ante l'Alcora (4.993) y Ondula (4.251). Estas tres localidades valencianas, junto con las emilianes de Fiorano y Sassuolo son las líderes en producción taulellera a escala europea.
La primera industria del taulellet no se instaló en Vila-real hasta 1956, en una coyuntura económica completamente monopolizada por la naranja hasta aquel momento. El factor desencadenante de la industrialización taulellera fue la helada de 1956, que provocó el cierre de muchos comercios citrícoles y trajo a los principales terratenientes de Vila-real a diversificar la economía local.
La proximidad en una zona de gran tradición taulellera como Onda facilitó sin duda el nacimiento de esta industria, puesto que los inversores locales consideraron este subsector como un negocio relativamente seguro, dado que tenían referencias abundantes. Pero este vecindario no sólo resultó determinante como factor de imitación: también sirvió para reclutar técnicos especialistas en la gestión y producción procedentes de Onda, a los cuales los accionistas villa-realencs confiaban la parte técnica.
La principal fuente de financiación de la industria taulellera en Vila-real fue el ahorro derivado de la agricultura: dinero acumulado por comerciantes y terratenientes locales a partir de excedentes y especulaciones en la exportación de naranjas, al cual se unieron notables masas de ahorros de particulares. Por otro lado, el espíritu emprendedor de los villa-realencs de mediados de siglo XX, forjado durante más de un siglo alrededor del comercio y de la industria citrícoles, influyó decisivamente en el éxito de la industria cerámica taulellera local.
Del 1956 acá no ha dejado de incrementarse el número de fábricas, sobre todo a partir de la década de 1980, cuando la bicocció cerámica fue sustituida por la monococció, y de 1990, cuando la producción del azulejo de la Plana se triplicó y la exportación se quintuplicó.
Vila-real cuenta hoy con algunas de las mayores fábricas de azulejos de España, una de las cuales supera el millar de empleados, y tres más el medio millar. Entre las industrias auxiliares cerámicas destacan las de decoración cerámica al tercer fuego, las de frites y esmaltes cerámicos, las de expositores para cerámica, las de baños, hidromassatges y saunas y las de maquinaria cerámica.
La construcción, en auge durante la última década, según el censo de 2001 reunía además de 1.800 activos, un 9,4% del total.
Los servicios concentraban más de 8.000 empleados, un 41,7%. En este grupo destaca el comercio, con casi 3.000 empleados. Vila-real se ha convertido en los últimos años en la capital comercial de la Plana al sur del Millares o Plana Baixa. Después del comercio se sitúan a mucha distancia los empleados en educación, servicios empresariales, sanidad y asistencia social, transporte y hoteleria.
Hay que reseñar que en los últimos años se ha desarrollado una importante concentración terciaria que da servicio a toda la Plana al sur del Millares y a la Sierra de Espadà, e incluye un gran centro comercial, varios hipermercados y tiendas especializadas, cines, hoteles, cinco centros de educación secundaria, suyo provincial de la Universidad Nacional de Enseñanza a Distancia, y el Hospital de la Plana, que da servicio a los habitantes de la Plana Baixa.
| Legislatura | Nombre del alcalde/ese | Partido político |
|---|---|---|
| 1979-1983 | Bautista Carceller Ferrer
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| 1983-1987 | Enrique Ayet Fortuño
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| 1987-1991 | Enrique Ayet Fortuño
| |
| 1991-1995 | Enrique Ayet Fortuño
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| 1995-1999 | Manuel Vilanova Goterris
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| 1999-2003 | Manuel Vilanova Goterris
| |
| 2003-2007 | Manuel Vilanova Goterris
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| 2007-2011 | Juan José Rubert Nebot
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| Candidatura | Ninguno de lista | Votos | Regidores/Consejeros | % Votos | |
|---|---|---|---|---|---|
| Partido Popular | Juan José Rubert Nebot | 10.215 | 11 | ||
| Partido Socialista del País Valenciano | José Benlloch Fernández | 7.462 | 8 | ||
| Bloque Nacionalista Valenciano | Maria Gràcia Molés Garcia | 2.413 | 2 | ||
| Esquerra Unida del País Valenciano | 1.115 | - | |||
| Otros | 943 | - | |||
| En blanco | 396 | - | |||
| Total | 22.717 | 21 | |||
Celebra fiestas patronales la semana del 17 de mayo (Santo Pasqual Baylon) y la que sigue al primer domingo de septiembre (Virgen María de Gràcia). La feria de origen medieval, que se celebraba al mes de noviembre durante quince días perdura ahora trasladada al mes de mayo durante las fiestas patronales de santo Pasqual Baylon, así como en el mercado popular del último domingo de noviembre popularmente conocido como "fireta de santa Caterina". También al mes de febrero recuerda con una serie de actas sociales y culturales el hecho de su origen y fundación.
El Vila-real Club de Fútbol es el equipo más representativo de la ciudad en todos los ámbitos. Juega al estadio de El Madrigal.
El trinquete municipal lleva el nombre de Trinquete Salvador Sagols en homenaje al pelotari Salvador Sagols Gavarri.[6] Otro destacado jugador de pelota valenciana ha sido Mezquita, José Jorge Mezquita García.
El club balonmano Vila-real juega al polideportivo J.B.Llorens y tiene equipos en muy buenas posiciones.
Entre los personajes destacados hijos de Vila-real hay que citar:
Entre los personajes destacados ligados en Vila-real, no nacidos en la ciudad, hay que citar:
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