El transsepte es, en una iglesia, la nave transversal que cruza perpendicularmente a la nave central del edificio.
El transsepte se sitúa habitualmente entre el presbiterio (o el corazón, cuando este existe) y la nave o naves longitudinales como elemento de separación de ambos espacios. Su etimología así lo expresa, puesto que proviene de las voces latinas trans y septum ('valla' o 'barrera'), queriendo indicar que se trata de un obstáculo interpuesto entre los tramos de la nave ocupados por los fieles y el presbiterio destinado a los clérigos. El lugar donde se cruzan la nave y el transsepte constituye el crucero. Sobre él se suele construir el cimbori y la cúpula .
Normalmente la longitud del transsepte es superior a la anchura de las naves, de forma que desde el exterior se puede apreciar claramente su presencia (cómo en la ilustración de la derecha). Aun así, también es habitual que el transsepte sea de la misma longitud que la anchura de las naves, de forma que no se aprecia exteriormente, pero es evidente en el interior. A la arquitectura románica la disposición habitual correspondía a la tipología de cruz latina, siendo el transsepte de mayor longitud que la anchura de la nave, de forma que los brazos de aquel sobresalían lateralmente y se manifestaban al exterior. Posteriormente se tendió a igualar la longitud del transsepte y la anchura global de las naves, de forma que dejó de apreciarse exteriormente su existencia, aunque en el interior fuera patente. Plantilla:Viquipèdia:Plantilla de arquitectura eclesiástica