Un terremoto, también llamado seísmo (del griego "σεισμός", temblor) o, simplemente, temblor de tierra (en algunas zonas se considera que un seísmo es un terremoto de menor magnitud) - resulta de la liberación brusca de energía acumulada por los desplazamientos y las fricciones de las diferentes placas de la corteza terrestre (fenómenos reagrupados bajo el nombre de placas tectónicas).Los más raros son los seísmos debidos a la actividad volcánica o de origen artificial (explosiones por ejemplo). Se producen numerosos seísmos todos los días, pero la mayoría no son sentidos por los humanos. Aproximadamente cien mil seísmos son grabados anualmente sobre el planeta. Los más poderosos de ellos cuentan entre las catástrofes naturales más destructoras.
La ciencia que estudia estos fenómenos es la sismología y el instrumento de estudio principal el sismógrafo.
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Los terremotos de mayor magnitud suelen ir acompañados otros de secundarios (pero no necesariamente menos destructivos) que siguen el choque principal y que reciben el nombre de réplicas . Cuando varios acontecimientos ocurren simultáneamente, o casi, pueden hever sido inducidos por el terremoto inicial al provocar otras fracturas de la roca que ya era cerca del punto crítico de la ruptura. El origen del terremoto se sitúa generalmente en una zona en el interior de la corteza terrestre, que en el caso de los terremotos más devastadores puede tener una extensión de la orden de un millar de kilómetros, pero generalmente es posible determinar un punto preciso como origen de las olas sísmicas. Este punto se denomina hipocentre y es donde se origina el movimiento de una fractura preexistente (falla) o de una nueva fractura. La proyección vertical de la hipocentre sobre la superficie de la Tierra es lugar que denominamos epicentro y es el punto donde suelen producirse los daños más importantes.
Un terremoto es una sacudida más o menos violenta del suelo que puede tener tres orígenes: ruptura de una falla o de un segmento de falla (seísmos tectónicos); intrusión y desflamejat de un magma (seísmos volcánicos); explosión, derrumbamiento de una cavidad (seísmo de origen natural o debidos a la actividad humana). A la práctica se clasifican los seísmos en tres categorías según los fenómenos que los ha engendrado:
Los terremotos engendran a veces tsunamis, la potencia destructora de los cuales amenaza una parte creciente de la humanidad, instalada a las rives del mar. También pueden amenazar las instalaciones petroleras y relativas al gas extraterritoriales y dispersar las descargas submarinas que contienen desechos tóxicos, desechos nucleares y municiones inmersas. Se intenta preverlos, para protegerse, con la ayuda de una red mundial de alerta, que se establece en Indonesia y Asia del Sur, sobre todo.
En ciertos casos, los seísmos provocan la licuefacción del suelo: un suelo blando y rico en agua perderá su cohesión bajo el efecto de una sacudida.
Magnitud e intensidad son dos conceptos diferentes que no tienen que ser confundidos, a pesar de los medios de comunicación acostumbren a utilizarlos como sinónimos. La magnitud de un terremoto se refiere a un valor numérico que cuantifica la estimación de la energía liberada. La intensidad describe los efectos del terremoto en función del punto de observación.
| Magnitud | TNT equivalente | Frecuencia |
|---|---|---|
| 0 | 1 kilogramo | unos 8.000 por día |
| 1 | 31,6 kilogramos | |
| 1,5 | 178 kilogramos | |
| 2 | 1 tonelada | unos 1.000 por día |
| 2,5 | 5,6 toneladas | |
| 3 | 31,6 toneladas | unos 130 por día |
| 3,5 | 178 toneladas | |
| 4 | 1.000 toneladas | unos 15 por día |
| 4,5 | 5.600 toneladas | |
| 5 | 31.600 toneladas | 2-3 por día |
| 5,5 | 178.000 toneladas | |
| 6 | 1 millón de toneladas | 120 por año |
| 6,5 | 5,6 millones de toneladas | |
| 7 | 31,6 millones de toneladas | 18 por año |
| 7,5 | 178 millones de toneladas | |
| 8 | 1.000 millones de toneladas | 1 por año |
| 8,5 | 5.600 millones de toneladas | |
| 9 | 31.600 millones de toneladas | 1 cada 20 años |
| 10 | 100000 millones de toneladas | desconocido |
La potencia de un terremoto puede ser cuantificada por su magnitud, este concepto fue introducido el 1935 por el sismólogo Charles Francis Richter. La magnitud se calcula a partir de los diferentes tipos de olas sísmicas teniendo en cuenta parámetros como la distancia al epicentro, la profundidad de la hipocentre, la frecuencia de la señal, el tipo de sismógrafo utilizado, etc. En base a este cálculo de carácter logarítmico, cuando la amplitud del movimiento o la energía liberada por el seísmo varían de un factor 10, la magnitud cambia de una unidad. Así, un seísmo de magnitud 7 será diez veces más fuerte que un acontecimiento de magnitud 6, cien veces más fuerte que uno de magnitud 5. Aun así los científicos abandonaron pronto la idea de de Richter de la proporcionalidad con la energía, y se utilizan escaleras diferentes en función del tipo de terremoto.[1]
La magnitud, a menudo dicha magnitud sobre la escalera de Richter, el término más conocido por el gran público, es generalmente calculada a partir de la amplitud o de la duración de la señal grabada por un sismógrafo. Varios valores pueden así ser calculados (Magnitud local ML, de duración MD, de las olas de superficies MS, de las olas internas MB).[1] Pero estos diferentes valores, sólo son fiables dentro de ciertos intervalos y no son demasiado fiables en el caso de los terremotos muy intensos. A partir del estudio del terremoto de San Francisco del 1906 H.F. Reid propuso mecanismo para explicar la generación de un terremoto conocido como rebote elástico,[1][2]según este concepto un terremoto es una dislocación de material a la que un lado se desplaza respecto del otro.[3] Se puede demostrar que el sistema de fuerzas equivalente de una dislocación de cizallamiento es un doble parejo de fuerzas sin momento resultante que se puede caracterizar por el momento de uno de los pares de fuerzas.[1] Los sismólogos prefieren esta magnitud de momento sísmico (notada MW) que está relacionada directamente con la energía liberada por el seísmo, al estar directamente relacionado con los parámetros de la rotura y además estos parámetros se pueden deducir a partir de los sismogramas.[4]
Debido a las limitaciones mencionadas de las escaleras de magnitud el 1977 se introdujo una nueva escalera para representar la medida de los terremotos, conocida como escalera de magnitud de momento[5] (MW) y creada por Thomas C. Hanks e Hiroo Kanamori. El momento sísmico da la estimación más fiable de la magnitud de un seísmo, en particular para los más grandes. Esto es así porque este concepto se deriva del que a la física se conoce como par de fuerzas y da una idea de la magnitud física del terremoto, la medida de la ruptura de la falla y del desplazamiento que lo acompaña, y la energía liberada.
La magnitud de un seísmo no tiene que ser confundida con la intensidad macrosísmica que se funda en la observación de los efectos y de las consecuencias del seísmo en un lugar dado: vibración de las ventanas, muchas personas que sienten las sacudidas, amplitud de los daños, etc. Las escaleras de intensidad implican grados anotados en números romanos, de Y a XII para las escaleras más conocidas (mercalli, MSK o EMS). Entre las diferentes escaleras, se puede citar:
Las relaciones entre magnitud e intensidad son complejas. La intensidad depende del lugar de observación de los efectos. Disminuye generalmente cuando uno se aleja del epicentro en base a la atenuación introducida por el mediano geología atravesado por las olas sísmicas, pero eventuales efectos de lugar (eco, amplificación local, por ejemplo) pueden perturbar esta ley mediana de decrecimiento.
| Descripción | Magnitud Richter | Efectos del terremoto |
|---|---|---|
| Micro | Menos de 2,0 | Microterratrèmols, no se notan. |
| Muy pequeño | 2,0-2,9 | Normalmente no se notan pero se registran. |
| Pequeño | 3,0-3,9 | Normalmente se nota pero no acostumbra a causar daños. |
| Ligero | 4,0-4,9 | Los objetos se mueven perceptiblemente, ruidos repetitivos. Improbable que haya grandes destrozos. |
| Moderado | 5,0-5,9 | Puede causar grandes destrozos en edificios mal construidos. En edificios muy construidos, como mucho pequeños daños. |
| Fuerte | 6,0-6,9 | Puede ser destructivo hasta 100 millas en áreas pobladas. |
| Muy fuerte | 7,0-7,9 | Puede producir grandes destrozos a grandes extensiones. |
| Grande | 8,0 o superior | Puede producir muchos destrozos en zonas alejadas centenares de kilómetros. |
Las olas sísmicas son las olas que se propagan por el interior de la Tierra transportando la energía de los terremotos. Estas olas, de tipo elástico, viajan en todas las direcciones desde el punto originario del terremoto y se acostumbran a clasificar en cuatro tipos principales englobados en dos grandes grupos:
Las olas internas o de volumen se propagan por el interior de la Tierra, su velocidad depende del material que atraviesan y, de manera general, aumenta con la profundidad en cuanto que el material acontece más denso. Entre las olas internas se distinguen: Las olas P o primarias y las olas S o secundarias.
Las olas superficiales son análogas la las que se propagan al agua y se desplazan justo debajo de la superficie de la tierra. Se crean como resultado de la intersección entre las olas internas (P y S) con una superficie de discontinuïtat física, la más estudiada que es la zona de separación entrela corteza y la atmósfera terrestre. Estas olas se propagan a lo largo de la superficie y su energía decae exponencialmente con la profundidad. Hay que señalar que al hipocentre de un terremoto sólo se generan olas P y S. Son mucho más lentas que las olas internas pero su amplitud es bastante más grande y su capacidad destructiva también, habitualmente son estas olas de superficie las que producen los efectos más destructivos de los seísmos. Se diferencian dos tipos: las olas Rayleigh y las olas Love.
Los más antiguos inventarios sísmicos datan del 8è milenario a.C.
Terremotos habiendo hecho más de 15.000 víctimas, según las estimaciones de las autoridades locales (la notación implica respectivamente el lugar, el país, la fecha, la magnitud notada M y el número de ser humanos muertos):
El antiguo método chino consistía en un jarrón de bronce implicando ocho dragones sobre el perímetro. Una bola era colocada a la cara de cada uno de ellos, lista para caer. Cuando un seísmo tenía lugar (a proximidad relativa), el jarrón de bronce temblaba y dos bolas caían, apuntando una hacia el epicentro, el otro apuntando al contrario. El emperador chino -no pudiendo saber qué lado era el bono- enviaba tropas en las dos direcciones para que ayudaran a organizar los socorros y a mantener la orden después de la catástrofe.
La localización del epicentro por medios modernos se hace con la ayuda de varias estaciones sísmicas (3 como mínimo), y un cálculo tridimensional. Los captadores modernos permiten detectar acontecimientos muy sensibles, tales como una explosión nuclear.
Se pueden distinguir tres tipos de previsiones: la previsión a largo plazo (sobre varios años), a medio plazo (sobre varios meses), y a corto plazo (inferior a algunos días).
Las previsiones a largo plazo descansan sobre un análisis estadístico de las fallas catalogadas. Permiten definir normas para la construcción de edificios. De manera general, cuanto más hay tiempo entre dos seísmos, más el segundo es cercano y será más poderoso. Ciertas fallas tales como la de Santo Andrees en California han sido objete de estudios estadísticos importantes habiendo permitido predecir el seísmo de Santa Cruz el 1989. Seísmos importantes son así esperados en California o en el Japón.
Las previsiones a medio plazo son más interesantes para la población . Las investigaciones son en curso para validar ciertas herramientas, como el reconocimiento de formas.
Las previsiones a corto plazo se basan en observaciones muy precisas de los terrenos a riesgo. Los medios de detección pueden tener un coste importante y resultados no garantizados, a consecuencia de la gran heterogeneidad de los signos precursores de un seísmo, incluso su ausencia en seísmos aun así de gran amplitud, tales como TangShan o Michoacan, que había sido previsto a medio plazo pero no a corto plazo. Además los gobiernos tienen necesidad de informaciones certificadas para evacuar una población de los lugares sospechados. Grecia estudia sobre todo la fiabilidad del método FURGÓN, que funciona por grabaciones de variaciones de las corrientes electrotel·lúrics. Este método, aunque fuertemente discutido en el medio científico, parece haber detectado 5 seísmos mayores con varios días por adelantado. Los Estados Unidos utilizan herramientas de gran sensibilidad alrededor de los puntos estadísticamente sensibles (como Parkfield en California): vibradores sísmicos utilizados de exploración petrolera, extensòmetres a hilo de invar, geodimetres en láser, red de nivelación de alta precisión, magnetómetros, análisis de los pozos... En el Japón se estudian los movimientos de la corteza terrestre por GPS y por interferometria (VLBI), métodos dichos de geodesia espacial. En Suráfrica, las grabaciones se hacen a los pasillos de minas de oro, a 2 km de profundidad. En la China se basa en estudios pluridisciplinaris, como la geología , la prospección geofísica o la experimentación en laboratorio.
mwl:Sismo