En la mitología griega el Tártaro es la región más profunda del mundo. Originariamente se consideraba que se encontraba por debajo del Hades y que había la misma distancia de uno al otro que del cielo a la tierra. Allí fue donde Úranos cerró sus monstruosos hijos, los ciclops y los hecatonquirs, que fueron liberados por Cronos, el cual los volvió a cerrar. Más tarde, Zeus recluyó los titánes y puso los hecatònquirs como guardianes encargados que nadie se escapara. El Tártaro fue también el lugar escogido por Zeus para castigar aquellos que se enfrentaban a su autoridad, como los alòades y Salmoneu , y cuando algún dios se negaba a obedecerlo, Zeus lo amenazaba con cerrarlo allí.
Posteriormente el Tártaro pasó a ser una región del Hades donde eran enviados los criminales y los pecadors, como Ixió, Sísifo y Tántalo, para recibir su castigo.
En la Teogonia de Hesíode, el Tártaro es presentado como uno de los elementos nacidos del Caos primigenio, hermano de Gea , con la cual se unió para engendrar los monstruos Tifón y Equidna .