| |||||
| |||||
| Lema nacional: Plus ultra (en latín Más allá) | |||||
| Himno nacional: Himno de Riego | |||||
| Capital | Madrid(1931 - 1936)
Valencia (1936 - 1939) | ||||
| Idioma oficial | Castellano¹² | ||||
| Gobierno | República parlamentaria | ||||
| Presidente de la República | |||||
| • 1931-1936 | Niceto Alcalá-Zamora | ||||
| • 1936-1939 | Manuel Azaña Díaz | ||||
| Legislatura | Corts | ||||
| Periodo histórico | Década del 1930 | ||||
| • Proclamación de la República | 14 de abril de 1931. | ||||
| • Inicio de la Guerra Civil | 18 de julio de 1936. | ||||
| • Fin de la Guerra Civil | 1 de abril de 1939. | ||||
| Moneda | Peseta | ||||
| Miembro de: Sociedad de Naciones | |||||
| ¹ Constitución de 1931, arte. 4: "El castellano es el idioma oficial de la República". ² Fueron cooficiales el catalán en Cataluña con la aprobación del Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1932 y el vasco en el País Vasco con la aprobación del Estatuto de Autonomía del País Vasco de 1936. | |||||
El 14 de abril de 1931 se proclamaba en España la Segunda República Española (1931-1939), con lo cual culminaba la revolución burguesa iniciada con motivo de la minoría de edad de Isabel II.
Mesa de contenidos |
La crisis del sistema de la Restauración borbónica (alternancia fraudulenta del partido Conservador y del Liberal) y la gran inestabilidad política (trece gobiernos diferentes entre 1917 y 1923), propiciaron que el general Primo de Rivera, con el consentimiento del monarca Alfons XIII, diera un golpe de estado que inició una dictadura.
Aun así Primo de Rivera no solucionó la grave crisis económica y, además, generó enfrentamientos con el ejército.[1] El aumento de la deuda pública y la bajada de la cotización de la peseta, junto con la oposición generalizada de amplios sectores de la sociedad, incluidos los militares,[2] hicieron caer el gobierno en el año 1929 y obligaron al dictador a exiliarse en el año siguiente.
El general Berenguer, y después el gobierno del almirante Aznar, intentaron formar un gabinete de concentración dinástica. La legitimación de la continuidad monárquica la planteó el gobierno Aznar a través de un complejo proceso electoral en el cual se sucedían elecciones municipales, provinciales y estatales. Sin quererlo las elecciones municipales convocadas por el abril de 1931 se convirtieron en un plesbicit sobre la aceptación o no de la monarquía.
Cómo que los políticos monárquicos no ofrecían un proyecto real de participación democrática, el proceso constituyente se veía de forma forzosa ligado a la causa republicana, espoleado por los fusilamientos de los héroes de Jaca, acto de una fuerte vinculación emocional,[3] además, la creciente oposición de las fuerzas republicanas -Pacto de San Sebastián- impedían el retorno al modelo de la alternancia pactada y fraudulenta.[4]
A principios de 1931 vuelve a Cataluña Francesc Macià, exiliado en Francia durante la dictadura, había intentado una invasión para instaurar la República Catalana.[5] Macià es acogido como un héroe, como el hombre más popular de Cataluña, había acontecido un mito, un hombre carismático, por su idealismo y por su irreductible defensa de los derechos de Cataluña. Era ya el Abuelo.[6] En el país la monarquía sólo tenía el apoyo de la Liga Regionalista, muy debilitada por los resultados electorales.
En todo España ganan las izquierdas. Por sorpresa de la mayoría, los resultados electorales del 12 de abril mostraron que las ciudades españolas más importantes se habían pronunciado a favor de los partidarios de la República.[7] En Cataluña lo hace Esquerra Republicana de Cataluña, un partido creado tres meses antes a partir de la fusión entre Estado Catalán, el Partido Republicano Catalán y el grupo afín a la publicación de la Opinión. La pequeña burguesía y la inmensa mayoría de los trabajadores habían votado a favor de la República para recuperar las libertades públicas y sindicales.
A pesar de los resultados electorales no era previsible un cambio de régimen inmediato. La mayoría electoral era todavía dinástica a los pequeños municipios, pero la clase trabajadora, el día 14 de abril, estaba dispuesta a acabar aquello que había iniciado y las dos poblaciones que primero proclamaron la República fueron Eibar y Barcelona , dos ciudades industriales. En Barcelona, ERC ganadora en votos y regidores a las cuatro provincias catalanas, Lluís Companys proclamó la República Catalana, izando la bandera republicana y Francesc Macià se dirigió, poco después, al actual Palau de la Generalitat de Cataluña, a la otra banda de la plaza, y proclamó la República Catalana dentro de la República Federal Española. A Eibar, el escritor Toribio Echeverría explicó la proclamación de la Segunda República a Eibar de este modo:
...y antes de las seis de la mañana habíase congregado el pueblo en la plaza que se iba a llamar de la República, y los concejales electos del domingo, miedo su parte, habiéndose presentado en la Casa Consistorial cono la intención de hacer valer su investidura desde aquel instante, se constituyeron en sesión solemne, acordando miedo unanimidad proclamar la República. Acto seguido fue izada la bandera tricolor en el balcón central del ayuntamiento, y Juan de los Toyos dio cuenta desde él al pueblo congregado, que a partir de aquella hora los españoles estábamos viviendo en República. [8]
El rey no quiere abdicar. Pero, el comité revolucionario autoproclama el Gobierno Provisional, la cabeza del cual, Niceto Alcalá-Zamora, proclama la II República Española desde el balcó del Ministerio de Gobernación. Aquel mismo día Alfons XIII marcha de Madrid en coche dirección a Cartagena . Allá se embarca en un barco que lo trae a Marsella. su familia abandona el Estado sin que se produzca ningún acto violento en su contra.
El contexto internacional donde nacía la joven República era adverso a nivel económico y político. La crisis económica mundial se había iniciado con el crac del 29 y el modelo democrático estaba en retroceso en Europa: Austria tenía un gobierno parafeixista, Alemania estaba a punto de ser gobernada por Adolf Hitler y en Italia ya tenía al poder Mussolini. Raso y corto, la sociedad europea de los años 30 del siglo XX asistía a una bipolarización entre fascismo y socialismo .
Los periodos que vivirá la República son:
El gobierno provisional, fruto del pacto de San Sebastián (1 de agosto de 1930) fue presidido por Niceto Alcalá-Zamora y estaban representados los socialistas, los radicales, los republicanos, los nacionalistas catalanes y los católicos. La Segunda República española nació con muchos retos: construir un sistema representativo homologable a las democracias parlamentarias occidentales, dar satisfacción a las reivindicaciones nacionalistas de Cataluña y el País Vasco , resolver el problema agrario, acabar con el analfabetismo, desvincular la Iglesia del Estado, satisfacer las primeras reivindicaciones feministas, entre otros.
La tarea más destacada fue la Constitución progresista de 1931. Pero afrontó problemas derivados de la oposición anarquista y estallidos de brotes de anticlericalisme[9] y la proclamación de la República Catalana por parte de Francesc Macià.
El 28 de junio se celebran elecciones en las Cortes Constituyentes; de nuevo con victoria agobiante de las izquierdas. Antes de acabar en el año, el 14 de octubre, Alcalá-Zamora dimite como presidente del Gobierno porque al Parlamento hay demasiadas posiciones laicas y reformistas para un centrista como él (conserva, pero, la presidencia de la República), y asume el cargo Manuel Azaña, hasta entonces ministro de la Guerra.
El Gobierno aprueba la Constitución de la República el 10 de diciembre de 1931. Pocos días después, el 16, Azaña forma un gobierno estable que dará lugar al llamado bienio socialazañista.
La primera legislatura republicana, presidida por Manuel Azaña no satisfizo nadie: las reformas realizadas o previstas exasperaron en la Iglesia católica (puesto que el gobierno prohibía la enseñanza a los religiosos y extinguía la Compañía de Jesús), a los terratenientes[10] y buena parte de los militares mientras, al otro extremo, los anarquistas las consideraron insuficientes. En este contexto, las muestras de rechazo a la República serán constantes.
La obra del primer gobierno querrá ser reformista y centrada en varios puntos:
El incidente más remarcable, es el golpe de estado del verano de 1932 del general José Sanjurjo, conocido como la Sanjurjada , que fracasa y acelera la aprobación del Estatuto de Cataluña el 9 de septiembre de 1932.
El 1933, Azaña intentó hacer otro gobierno republicano y socialista, en el cual también forme parte ERC; hecho que motivará que Lluís Companys, deje durante dos meses la presidencia del Parlamento, para pasar a ser ministro de Marina. Los hechos de Casas Viejas precipitan la caída de Manuel Azaña. El presidente de la República, Alcalá-Zamora, deshace el gobierno Azaña para echar los socialistas del poder. Diego Martínez Barrio encabeza el nuevo gobierno, integrado únicamente por republicanos, que disuelve las Cortes y convoca elecciones. Las mujeres, por primera vez, podrán votar, y esto según parece, favorece a los partidos de centroderecha en las elecions del 19 de noviembre siguiente.[11] Las elecciones son ganadas por el centro-derecha del Partido Republicano Radical, encabezado por Alejandro Lerroux. En Cataluña, ERC pierde fuerza ante la Liga Catalana.
El gobierno presidido por Lerroux se deshace a mediados del mes de abril de 1934, dando a otro de provisional en manso de Ricardo Samper Ibáñez, hombre de su confianza y hasta entonces ministro de Industria y Comercio. En octubre la Confederación Española de Derechas Autónomas de José María Gil-Robles y Quiñones forzó su dimisión y se crea un nuevo gobierno Lerroux con tres ministros de la CEDA. La presidencia de la República correspondió a Niceto Alcalá-Zamora.
El nuevo gobierno intentó anular la legislación social aprobada, especialmente la reforma agraria; se enfrentó con el gobierno de la Generalitat debido a la Ley de contratos de cultivo aprobada por el Parlamento catalán;[12] amnistió los implicados en la Sanjurjada y estableció una asignación económica para el culto religioso y el clero.
la política conservadora del gobierno ocasionó el estallido de huelgas generales en Valencia y Zaragoza , conflictos a las calles de Madrid y de Barcelona y , sobre todo a partir de la entrada de los tres ministros de la CEDA al gobierno, la revolución de Asturias de 1934 y los hechos del seis de octubre.
En Asturias, a partir de los días 5 de octubre, un golpe conocida la participación de hombres de la CEDA en el nuevo gobierno, la Alianza Obrera, con participación de la CNT, decretó la huelga general. La revuelta se extendió por las ciudades obreras más importantes con los cartuchos de dinamita a la mano, pero fue chafada de forma sangrienta por las tropas regulares y los legionarios después de unos 15 días de duros combates con centenares de muertos.
El día siguiente, 6 de octubre, el presidente Companys se adhrerí al movimiento subversivo y declaró el Estado Catalán en la República Federal Española como respuesta del gobierno de la Generalitat de Cataluña contra la involución conservadora del régimen republicano. Pero el ejército, liderado por el general Domènec Batet, segué las instrucciones de Madrid y anunció el estado de guerra. Durante la noche del seis de octubre la carencia de coordinación, el desorden y la desinformación van menguando la revuelta. Por la mañana del día siete, la Generalitat y el Ayuntamiento se tienen que rendir y sus dirigentes son encarcelados al barco Uruguay. El estatuto de Autonomía quedó abolido y, finalmente, la Generalitat también será suspensa.
Así empezó el llamado bienio negro. El presidente del gobierno español continuó siendo Lerroux y, el mes de mayo de 1935, pone en manso de José María Gil-Robles y Quiñones, líder de la CEDA, el ministerio de Guerra. Gil-Robles nombra el general Francisco Franco ninguno del Estado Mayor. El presidente de la República, Alcalá-Zamora, temeroso del poder de la derecha republicana, consiguió forzar la dimisión del gobierno Lerroux y transfirió la autoridad a Joaquín Chapaprieta y, posteriormente, a Manuel Portela Valladares.
La tensión social y política -con corrupción política incluida por el escándalo del estraperlo- facilitó en Alcalá-Zamora convocar elecciones por el mes de febrero de 1936.
En estas elecciones, la izquierda se había reorganizado: el Partido Socialista (PSOE), la Izquierda Republicana de Manuel Azaña, la Unión Republicana de Diego Martínez Barrio, el Partido Comunista de España (PCE) y los nacionalistas gallegos (ORGA) y catalanes (ERC) se presentaron a las elecciones como Frente Popular. Los nacionalistas del País Vasco simpatizaban y el importante sindicato anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT) rompió su apoliticisme para pedir el voto por el Frente Popular, mientras los partidos de derechas se presentaron de forma desunida. En Cataluña las derechas sí que se organizaron, en el llamado Frente Catalán de Orden.
En España, las elecciones del 16 de febrero de 1936 son ganadas de forma agobiante por el Frente Popular, mientras en Cataluña ganó el Frente de Izquierdas.[13] La victoria de las izquierdas se produjo por una conjunción de factores: la descalificación del Partido Radical de Lerroux, la masiva participación electoral de los anarquistas y la división de unas fuerzas de derecha fraccionadas entre lo Bloqueo Nacional (succesora de Renovación Española) de José Calvo Sotelo y la CEDA de Gil Robles.
En Cataluña, las elecciones de febrero fueron ganadas por el Frente de Izquierdas de Cataluña, que se enfrentaba al Frente Catalán de Orden, liderado por la Liga. La victoria de las izquierdas supuso la libertad inmediata para Lluís Companys y el resto de los detenidos por los acontecimientos del 1934. En el Parlamento se mantenía un espíritu de no agresión entre la Liga y ERC , pero en la calle las actitudes se radicalizaban entre los seguidores de los varios partidos y se esperaba que de un momento al otro se produjera un golpe de estado.
Manuel Azaña fue escogido nuevo presidente de la República y Casaste Quiroga fue nombrado nueva cabeza de gobierno, del cual no formaron parte los socialistas, dado que se encontraban divididos entre los partidarios de Francisco Largo Caballero, aclamado como Lenin español y proclive a realizar una transformación revolucionaria de la sociedad, y los socialistas moderados, partidarios de Indalecio Prieto, favorable a colaborar con los partidos burgueses.
El nuevo presidente de la República, Manuel Azaña, un liberal partidario de la reforma gradual y del proceso democrático, era odiado intensamente por parte de la derecha española, que recordaba el recorte del presupuesto del ejército y el cierre de la academia militar cuando era ministro de guerra (1931). A la derecha, el monárquico José Calvo Sotelo reemplazó a José María Gil-Robles como portavoz de la CEDA en el parlamento. En Cataluña, Companys volvió al frente de la Generalitat. El general Francisco Franco es destituido de la Jefatura del Estado Mayor y enviado en las Canarias, el general Manuel Goded es desplazado y enviado en las Baleares, y el general Emilio Mola Vidal es cesado como jefe superior de las fuerzas militaste de Marruecos y es enviado en Pamplona. De este modo el nuevo gobierno pretendía disuadir los militares de la tentativa de un golpe de estado.[14]
A partir de los meses de febrero y marzo de 1936 , el Frente popular y las derechas siguieron caminos diferentes: la derecha inició el camino de la conspiración para ganar aquello que había perdido a las urnas, mientras a la izquierda PSOE, UGT y comunistas se radicalizan y ocupan fincas agrarias. Todo el mundo se preparaba, como decía el dirigente falangista, José Antonio Primo de Rivera: «ha llegado el momento de la dialéctica de los puños y las pistolas». La Falange Española fue ilegalizada y José Antonio Primo de Rivera, su cabeza, fue detenido.[15] Al ejército también se vivió la división política: por un lado, la Unión Militar Española preparaba el golpe de estado y se elegía, el abril del mismo año, como director del futuro golpe de estado al general Emilio Mola Vidal; al otra extremo se formó la Unión Militar Republicana Antifascista.
El 12 de julio de 1936, José Castillo, miembro del Partido Socialista y oficial de la Guardia de Asalto fue asesinado cerca de Madrid por unos falangistas cuando salía a patrullar. En desquite, el día siguiente, el líder de la oposición conservadora, José Calvo Sotelo, fue asesinado por una unidad de la Guardia de Asalto. Estos asesinatos serían los catalizadores de la guerra civil. El 17 de julio se inició la sublevació militar en Melilla. Entre los días 17 y 20 de julio de 1936 se produjo la insurrección militar (la fase de pronunciamiento ) que inició la guerra civil más cruenta de la historia contemporánea de España. La insurrección militar del 17 en el Marruecos se extendió por muchas guarniciones militares: Manuel Goded Llopis tomó el poder en las islas Baleares, el general Francisco Franco en las Canarias, Queipo de Llano en Sevilla y Emilio Mola, principal planificador de la revuelta, en Pamplona.
A raíz del caos producido por la insurrección militar al marroc, el presidente del Gobierno español, Santiago Casaste Quiroga, dimite y ocupa el cargo Diego Martínez Barrio, que intentó reconducir la situación. Hay quién cree que es un pronunciamiento más, como muchos ocurridos en el siglo XIX. En Barcelona, la madrugada del 19 de julio, el general Álvaro Fernández Burriel y una parte de la guarnición dejan el cuartel de Pedralbes y se encaminan en el centro de la ciudad, cumpliendo las órdenes que desde Pamplona los dicta el general Emilio Mola. Las tropas, acompañadas de algún falangista, bajan por la Diagonal, la calle de Urgell y hacen hacia la Gran Vía de las Cortes Catalanas. Pero la Guardia Civil y la población hacen frente a la ofensiva. Igual que en Barcelona, la insurrección fracasó en Madrid, Valencia y Bilbao . Aun así hubo otros puntos del Estado en que los militares consiguieron el poder. Así empezó el que por algunos será la Guerra Civil española y por otras una revolución: el Gobierno se vio obligado a entregar las armas en el pueblo, la Generalitat decretó la creación de las Milicias Ciudadanas por Cataluña (día 21), Lluís Companys cedió la autoridad al Comité Central de Milicias Antifascistas (día 22), se organizaron columnas para liberar zonas bajo control militar, e incluso se vacían las prisiones de delincuentes comunes y presos políticos y se volvieron a llenar con personas de derecha, religiosos, militares y gente de misa.[16]
Los últimos días de julio, las milicias catalanas ya se encaminan hacia el frente de Aragón. La CNT y el POUM boicotegaren los reclutametns de soldados; piensan que al frente, para hacer la revolución, sólo tiene que haber voluntarios.
El 4 de septiembre de 1936 , la presidencia del Gobierno, pasó a manso del socialista Largo Caballero. En el País Vasco, el gobierno de la República los dio la autonomía la 1 de octubre de 1936 , y fue escogido como lehendakari en José Antonio Aguirre.
El 4 de noviembre del 1936, la CNT se unió en el gobierno de Largo Caballero, mientras que el gobierno de Madrid se trasladó a Valencia y se constituían una Juntas de Defensa Nacional encabezadas por el general Miaja, quien encargó la organización del Estado Mayor a Vicente Rojo.
A finales de marzo de 1937 ante la desorganización en el bando republicano y las victorias franquistas en Huelva, Badajoz, Donostia, Toledo, Oviedo y Málaga , son reclutadas las quintas del 34 y 35 (que entonces tenían veintitrés y veintidós años) para la formación de un ejército regular y disciplinado, el Popular republicano. Pero el bando republicano segué dividido. Un ejemplo, considerado casi como una guerra civil dentro de la Guerra Civil, son los llamados hechos de mayo, que enfrentaron las fuerzas anarquistas y el POUM contra la Generalitat y los sectores comunistas. En Cataluña, el POUM acabaría siendo ilegalizado y sus dirigentes detenidos el 16 de junio, 5 días antes del asesinato de su líder, Andreu Nin.
Estos hechos, así como la alianza entre republicanos, ala derecha de los socialistas y comunistas, hacen que Largo Caballero siguí sucedido por Juan Negrín, en el cargo de presidente del Gobierno español. Mientras tanto, el bando franquista conquista Bilbao, Santander y Gijón , y rompe el frente de Asturias. El Gobierno de la República se acaba trasladando de Valencia en Barcelona por el adelanto de las tropas del general Franco.
La situación de la guerra se iba decantando hacia el bando franquista, mientras poco a poco va desintegrándose el bando republicano y reduciéndolo a dos zonas: una, la de Cataluña, y la otra, la del centro, con las ciudades de Madrid y Valencia, aisladas. El Gobierno republicano sigue reclutando quintas para el frente, hasta que el 10 de marzo de 1938 le toca a la del 40, es decir, a la de los chicos que en el año 1940 tendrían veintiún años. La situación al frente de Aragón precipita su incorporación cuando sólo tienen entre dieciocho y diecinueve años. Un mes y pico más tarde, son reclutados los de la quinta del 41, es decir, los que tienen entre diecisiete y dieciocho años; son la quinta del biberón.[17]
El 28 de febrero de 1939 , el último año de la Guerra Civil, los gobiernos de Francia y del Reino Unido reconocían el España del general Franco. Además, Manuel Azaña dimitió como presidente de la República y el gobierno republicano tuvo que exiliarse en Francia porla ocupación franquista de Cataluña. El 1 de abril Franco daba por finalizada la guerra y la República.