La sardana es una danza popular catalana y es el baile nacional de Cataluña . Se baila en círculo siguiendo la música interpretada por una copla. El nombre puede hacer referencia tanto al baile como la música.
Un número indeterminado de bailaores forman un círculo cogiéndose de las manos y mirando en el centro, bailando en rotllana hacia derecha e izquierda con un tempo bastante estable, con un aire a menudo lento y concentrado. Los componentes tienen que ser preferiblemente parejas formadas por hombre-mujer pero sólo hace falta un mínimo de dos personas cogidas por las manos para considerar que ya han creado una rotllana. La sardana es una danza no excluyente, de forma que cualquier persona puede añadirse individualmente o en pareja a la rotllana en cualquier momento del baile (a no ser que se trate de un concurso o una exhibición). Aun así, existe la pandilla sardanista organizada como grupo estable, pareciendo a la bandada dansaire.
El baile es más complicado del que parece. Los bailaores tienen que contar el número de pasos, así como identificar los cambios de ritmo, de volumen y otros motivos musicales para interpretarlo correctamente con los pasos, con recursos como el salto, pasos de movimiento más ancho, etc.
La música de la sardana es tocada por una copla, que en general consta de 12 instrumentos tocados por 11 músicos. Cuatro de este instrumentos (tenora, tible, flabiol y tamborí ) son instrumentos típicamente catalanes; los otros cuatro son más convencionales (contrabaix, trompeta, trombón y fiscorn ). La música de la sardana (que forma parte del que genéricamente se conoce por música de copla) tiene casi siempre compás binario, de 2/4 o 6/8, y puede ser escuchada en forma de concierto. Algunas composiciones añaden un acompañamiento coral. Hay más de 25.000 partituras por sardana pero sólo las versiones instrumentales son usadas para bailar.
La sardana fue temporalmente prohibida durante la dictadura de Franco como símbolo nacional.
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La sardana se compone de una determinada sucesión de compases , cada compás es un punto o que hay que hacer. Los pasos se agrupan en querencias de dos tipos: cortos y largos. Una sardana consta generalmente de diez querencias según la estructura siguiente:
Aparte de saber puntejar un punto a cada compás y hacer los desplazamientos a derecha e izquierda adecuadamente, los bailaores (o al menos algunos de ellos) tienen que saber contar, interpretar y repartir, puesto que cada sardana es diferente y por lo tanto tiene diferentes ritmos y tirada (número de compases de la querencia de cortos y de la de largos).
Habitualmente tiene un número impar de compases, de dieciséis a cuarenta y cinco, y se caracteriza porque en estas querencias los bailaores mantienen los brazos abajo. En el primer compás de la querencia de cortos el pie izquierdo se avanza, hace un punto a tierra y retrocede. En el siguiente compás el bailaor se desplaza hacia la derecha y seguidamente marca un nuevo punto con la derecha. Lo sigue un nuevo desplazamiento y punto hacia la izquierda y así sucesivamente alternando la derecha y la izquierda. Cada cuatro compases, pues, se vuelve al mismo lugar. Dentro de una misma sardana la querencia de cortos es única y se repite la misma melodía las cuatro veces que suena.
Habitualmente tiene un número impar de compases, de cincuenta y cinco a noventa y cinco (en algunas sardanas, excepcionalmente pueden superar los cien compases), y en este caso los bailaores levantan los brazos. Los desplazamientos a derecha e izquierda son idénticos a la querencia de cortos, la diferencia es que en los largos el número de puntos a marcar es tres, en lugar de ud. Así pues, cada ocho compases se vuelve al mismo lugar. Dentro de una misma sardana la querencia de largos es única y se repite la misma melodía las seis veces que suena. Una manera de puntejar los puntos largos es Resbalón.
La primera y segunda querencia tanto de cortos como de largos se bailan de una manera continuada, sin acabar con los pies juntos al final de cada querencia (sólo hay que acabar con los pies juntos al final de la segunda querencia). La primera razón por la que se hace de este modo es para contar cuántos compases tiene la querencia de cortos y la de largos respectivamente, para poder repartir la sardana. La segunda razón es para poder interpretarla.
Hay que memorizar en qué compases hay cambios de ritmo, para bailar pausadamente o saltar según la música. Podemos distinguir claramente dos tipos de salto durante la sardana, a pesar de que la interpretación dependerá de cada sardana y bailaor:
En concursos y exhibiciones cada pandilla sardanista, formada habitualmente por seis parejas, tiene una persona encargada de decir al resto de bailaores en qué compás tienen que ejecutar estos saltos y el resto de interpretación, que puede ser el mismo capataz u otro miembro. En estas competiciones se evalúa la sensibilidad en la interpretación de la sardana y la capacidad de coordinación de la pandilla para ejecutarlo a la vez. En encuentros y bailadas populares la interpretación es más libre pero se procura interpretar como mínimo el salto fuerte.
Una vez contada la querencia de cortos y de largos se llama que el bailaor ya sabe cuando "echan los cortos y los largos". Con el conocimiento de estas dos cifras ya se puede "repartir la sardana", lo cual significa calcular cuántos pasos de cortos (pasos de "dos") y de largos (pasos de "tres") hay que hacer al final de cada querencia para acabarla con los pies juntos y a la izquierda. (El estilo selvatà se diferencia del ampurdanés, que es lo más extendido, porque en lugar de acabar a la izquierda, acaba a la derecha.)
Acabada la sardana, todavía al último compás de la última querencia de largos, la copla toca el último acuerdo con un golpe seco, en el cual los bailaores avanzan los brazos en dirección al medio de la rotllana en señal de despedida.
La sardana actual tiene dos estilos, la sardana ampurdanesa o la sardana selvatana, en función de la dirección en que se inicia y acaba el baile (el estilo ampurdanés lo hace por la izquierda y el selvatà por la derecha).
La sardana se baila a nivel popular en fiestas mayores y celebraciones, y también en actas exclusivamente sardanistes, como por ejemplo las bailadas (también dichas audiciones), los encuentros y en concursos y exhibiciones de pandillas. También se interpreta en conciertos. Así pues, en la sardana actual podemos distinguir los tipos siguientes:
Las sardanas que se interpretan en un concierto usualmente lo son en cuatro querencias: dos de cortos y dos de largos.
Últimamente se hacen muchas audiciones de 9 sardanas al estilo manresà. También se emplea esta modalidad como "sardana de lucimiento" y de pandillas improvisadas en muchos concursos de sardanas.
La copla se la orquesta popular catalana de la sardana. Esta orquesta posee desde principios del siglo XX la siguiente configuración con once músicos y doce instrumentos:
A veces puede haber más músicos en una copla, como por ejemplo tres trompetas.
El origen de la sardana es desconocido. Su forma, la manera de bailarla, el hecho de cogerse de las manos, denotan, según algunos autores, una antigüedad que se puede remontar a épocas preromanes. Por eso son tan abundantes las leyendas que fijan su principio a la antigua Grecia, donde las danzas circulares, dándose las manos, ya abundaban, según se desprende de algunas representaciones escultóricas. Posteriormente fueron adoptadas por pueblos ibéricos y bailadas a las riberas de la Mediterránea. Sin llegar al mismo grado de normalización coreográfica y elaboración instrumental, similares danzas circulares enlazadas en compás de 6/8 se encuentran también en otras zonas de Provenza , Galicia, Asturias, Castilla y Portugal.
También hay quién ve en la sardana orígenes ancestrales. Así, el historiador Josep Pella y Forgas (1852-1918) propugna el origen remoto de la sardana, y la identifica basándose en el parecido de la sardana que entonces se bailaba (sardana corta), con las horas del día (8 compases de cortos por la noche y 16 compases de largos durante el día).
Buscando respuestas, se ha derivado hacia el estudio etimológico de la palabra sardana, encontrando sus orígenes en la palabra latina "Cerretana", que, según Plini (escritor latino), es el nombre del territorio pirenaico de la región de Girona denominada Cerdaña. Debido de también a las familiaridades etimológicas, hay quién lo ha asociado en la isla de Cerdeña en Italia, aunque no se ha podido demostrar ningún vínculo con el baile.
Así pues, no es hasta el siglo XVI que aparece el terminología sardana haciendo referencia concreta a una danza que se bailaba en forma de círculo cerrado o rotllana.
A pesar de que la denominación sardana como baile aparece ya en el siglo XVI, no se tiene información de cómo era este baile ni tanto sólo con los documentos que la citan hasta el siglo XIX. Así pues es a partir del siglo XIX que se considera que se crea la sardana, con el contrapàs.
El contrapàs era una danza semi litúrgica bailada en cadena, básicamente por hombres, que representaba la organización jerárquica y social de una comunidad. Los bailaores danzan en semi círculo y el primer bailaor del extremo izquierda domina el grupo, impulsándolos a hacer pasas más o menos largas, con el objetivo de acabar al mismo lugar donde ha empezado. Si se consigue este hito, los bailaores decían que habían conseguido sacar el contrapàs. La jornada de baile contendía varias secciones y figuras, una de las cuales era una coreografía de baile en redonda: la sardana.
El musicòleg Lluís Albert localizó en el año 1955, en la Biblioteca de Cataluña un manuscrito del siglo XVIII dónde entre otros ballables hay 4 sardanas, que son las más antiguas que se han encontrado. Una de ellas puerta por título La del señor maestro de Amer.[1]
Durante la primera mitad del siglo XIX lo contrapàs sufre una bajada, y se reduce el número de sus representaciones. Al mismo tiempo, aquella última figura del contrapàs coge personalidad propia y sustituye el contrapàs mismo. Esta primera versión independiente se denomina sardana corta, tiene una forma musical de veinticuatro compases con una extensión melódica definida y fija que no representaba ninguna dificultad por los bailaores, que repartían de forma igual los pasos a todas las sardanas.
Durante el segundo tercio del siglo XIX la sardana corta experimentó una progresiva modificación y se va alargando, dando lugar a la sardana larga. Las melodías empiezan a copiar el modelo de óperas italianas, de forma que los bailaores, no acostumbrados a tener más pasos que los habituales, no pueden acabar correctamente la sardana y sacar el baile en el momento que se acaba la música. Para contextualizar este cambio, hay que tener en cuenta que las coplas no eran estables, variaban a menudo sus componentes y no eran profesionalizadas. Esto hacía que los gustara incluir músicas de moda de aquella época para hacer el baile más popular y festivo. La sardana corta representó una nueva actitud social, poniendo la sardana como nuevo baile de moda, por el contrario del antiguo contrapàs.
El paso de la sardana corta a la larga tiene como precursor Pep Ventura (1817-1875) que reforma la estructura musical (básicamente alargando la sardana) y reestructurando y ampliando la copla. Pep Ventura, también conocido como Pep de la tenora, fue sin duda el principal responsable que la sardana se afirmara y propagara a finales del siglo XIX, especialmente por las comarcas ampurdanesas, donde él tenía sus orígenes familiares.
Para los republicanos federales de aquella época, la sardana larga significó el baile de la nueva sociedad contemporánea, sin privilegios ni distinciones de clase. El contrapàs, pero, no desapareció en todas partes y lo continuó bailando un grupo social y político muy muy definido: los carlins, los favorables a la monarquía más reaccionaria y en la Iglesia que le apoyaba. Incluso a las villas ampurdanesas que eran gobernadas por ayuntamientos carlins, se llegaban a celebrar fiestas mayores divididas, puesto que los republicanos reivindicaban la sardana y los carlins se oponían.[2]
Fue otro ampurdanés, Miquel Pardàs (1818-1872), publicó en Figueres el que se conoce como el primero Mètodo por apendre de bailar sardanas largas. Con el conocimiento del nuevo método para repartir se consigue mayor difusión de este nuevo estilo de sardana, a pesar de que era poca la gente que conseguía sacar las sardanas, lo cual era motivo de lucimiento hacia el resto de dansaires.
La sardana larga se va propagando desde la Ampurdán, la Selva y desde allá en todo Cataluña, llegando también en Barcelona. En documentos del 1870 se bailaba el contrapàs en las fiestas mayores de Santa Coloma de Farners, Banyoles, Besalú, Palamós, Olot, Tordera...etc. pero cuando realmente consiguió gran difusión fue por las Fiestas de la Merced de Barcelona el 1871, en la programación de las fiestas de este año el cartel detallaba: «ampurdaneses bailan sardanas largas al sonido de la copla» y en el de en el año 1872 figuraba la copla de Pep Ventura «tocando contrapassos, sardanas largas y otros bailes».
En el año 1860 [3] se ofreció un espectáculo a la reina Isabel II en visita al monasterio de Montserrat , con sardanas tocadas por una copla bajada expresamente de l'Empordà y bailadas por una pandilla de Torroella de Montgrí dirigida por el grande ballaire y trovador del sistema de reparto, Miquel Pardàs.
La Asociación de ampurdaneses también contribuyó enormemente a la difusión de la sardana en Barcelona, organizando bailadas de sardanas a diferentes lugares. El Orfeón Catalán dedicó especial atención a la música popular catalana y el 1892 consiguió el estreno en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona de la ópera Garín del maestro Tomás Bretón, en la cual figura una sardana que el día del estreno tuvo que repetirse tres veces ante la persistente insistencia del público.
A partir de este momento la difusión de la sardana al resto de comarcas es remarcable y entra ya en el siglo XX.
Durante el primer cuarto del siglo XX hay una intensa actividad sardanista. Surgen ateneos, casales y asociaciones que se reúnen periódicamente y amenizan los encuentros con canciones populares y bailadas de sardanas. La danza va arraigando en la conciencia colectiva como símbolo de solidaridad y hermandad, además se añaden intereses políticos e intelectuales que lo irán convirtiendo en la danza nacional de Cataluña. Uno de los políticos que ayudó a la propagación y simbolización nacionalista de la sardana fue Francesc Cambó que desde la concejalía del Ayuntamiento de Barcelona, incluyó la sardana en las programaciones oficiales y fortaleció la asociación de conceptos catalanismo-sardanisme.
La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) y la Guerra civil española (1936-1939) frena momentáneamente la intensa actividad sardanística de inicios de siglo, pero el símbolo ya está establecido y adopta connotaciones reivindicativas, de afirmación patriótica y nacionalista.
A partir del 1945 y hasta los inicios de los 60 el movimiento sardanista se recupera y se expande. Se constituyen nuevas entidades, conciertos, encuentros y pandillas sardanistes que trabajan para la recuperación del patrimonio cultural y las libertades democráticas. El 1959, se celebró en Montserrat la Primera Jornada de Estudios Sardanistes. Se estableció, entre otras cosas, la celebración del Día Universal de la Sardana y el nombramiento añal de una población como Ciutat Pubilla de la Sardana. Así, el domingo 24 de abril de 1960 Girona se convierte en la primera Ciutat Pubilla. También se instauran encuentros que encara hoy son de gran tradición, como el de Calella, Cardedeu, Granollers, Figueres, La Bisbal...etc. En el Rosselló y en Andorra hay también un cierto despliegue sardanista impulsado por la Escuela Nacional de Música de Perpiñán y por la Agrupación Sardanista Andorrana respectivamente.
A finales de los años 70 e inicios de los 80 la sardana entra en un periodo de incertidumbre debido a la situación política y económica que da poco espaldarazo, sobre todo económico, a los encuentros y actas sardanístics. Hay una progresiva desaparición y encarecimiento de coplas que cada vez tienen más problemas para subsistir. En este contexto habrá el estallido de las coplas juveniles, iniciada el 1976 con el nacimiento de la Copla Juvenil de Sabadell. Este nuevo impulso es recibido con muchas reacciones positivas que animan nuevas iniciativas particulares y escuelas de música a volver a implicarse con la sardana. Gracias a estos movimientos, la sardana entra con buen pie a la década de los 80.
El 1990 se funda la Federación Sardanista de Cataluña que tiene la vocación de reunir todas las entidades y trabajar por la normalización del hecho sardanista, dando asesoramiento a las entidades que forman parte y difundiendo la formación e información sobre el mundo sardanístic.
El 1992 la sardana tiene representación en los Juegos Olímpicos de Barcelona en el acto inaugural. Más de 600 dansaires formaron cinco anillas olímpicas gigantes y bailaron la sardana Sois Bienvenidos de Joan Lluís Moraleda, cantada por Josep Carreras y Montserrat Caballé e interpretada por la copla La Principal de laBisbal .
El 1993 el músico catalán Santi Arisa crea y presenta la sardanova en Manresa, su ciudad natal. Se trata de un tipo de música que sigue los elementos melódicos y rítmicos de la sardana pero incorpora un grupo de jazz. Así pues, la copla Los Montgrins (con la tradicional formación de once músicos) y el grupo de Santi Arisa Los Laketans (piano, bajo, guitarra, batería y percusión) interpretan un nuevo baile que pasa a la historia de la sardana como una experiencia innovadora pero que no arraiga en la cultura popular.
La situación de la sardana a principios del siglo XXI es analizable a través de datos de la Federación Sardanista de Cataluña: la sardana tiene una limitada presencia en prensa escrita (unas 17 publicaciones de las que sólo 3 son semanales), más de 100 programas de radio y más de 30 programas televisivos, pero en ambos casos la mayoría de ámbito local y en horas no prioritarias en cuanto a audiencia. Comparando datos de un periodo de 106 años (1900-2006) hay que destacar que en el año 2004 es el que más sardanas se han estrenado logrando la cifra de 379 estrenos, a pesar de que el número de compositores vivos está en descenso desde los años 50-60 y el 2006 hay 572. En cuanto al número de coplas, se ve un claro descenso desde los años 50 hasta los 80, pero a partir de aquel momento hay una clara recuperación hasta los años 90 y un mantenimiento hasta la actualidad en el número de coplas activas, que el 2006 son 97.
En el año 2007 se ha celebrado el vigésimo aniversario del Encuentro Internacional de la sardana.
Se tiene que tener en cuenta que hay más de 25.000 composiciones de sardanas y más de 2.000 compositores, de las cuales la mayoría no tienen texto y sólo son instrumentales, por lo tanto en general no hay temática y sólo el título de la sardana indica a quién o a que esta dedicada o inspirada. En cualquier caso, las pocas que tienen texto suelen ser de motivos cercanos al paisaje y pueblo catalán.
L'Empordà: sardana en la que se relata un paisaje fértil, plan y cercano a la Costa Brava explicado a través de una historia de amor entre una sirena del Mediterráneo y un pastor de los Pirineo, tanto el poeta del texto (Joan Maragall) como el compositor de esta sardana del 1908 (Enric Morera), demuestran así su amor por Cataluña.
La Santa Espina se la sardana más emblemática y constituye un himno patriótico por los catalanes. Fue prohibida durante las dictadurs de Primo de Rivera y de Franco . El texto es de Àngel Guimerà y la composición de Enric Morera.
La Sardana de Alicante, sardana popular de Alicante que se ha transmitido por tradición oral.