Ramon Sibiuda (Cataluña, ? - Tolosa, 1436), fue un filósofo catalán.
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A pesar de que no se tienen datos concretos sobre su nacimiento y origen, actualmente[1] no se duda de su catalanidad. Esta resulta de su apellido, a pesar de que se registran catorce variantes[2] (Sabunde, Sabiende, Sabond, Sabonde, Sebon, Sebeyde ...) y, especialmente, de los pocos rastros que el catalán literario de su tiempo ha dejado en su única obra conocida.[3]
Fue maestro en artes, medicina y teología , y se licenció en derecho canónico.
Podría haber sido obispo o abad, puesto que en los documentos se lo trata de Reverendus in Christo pater, el que es propio de estos.[4]
Ejerció como profesor de artes y teología al Estudi General de Tolosa , del que podría haber sido rector entre el 1429 y el 1435.
Se conoce una única obra, Scientia libri creaturarum siue libri naturae te scientia de homine, que empezó a escribir el 1434 y acabó el febrero de 1436 , dos meses antes de morir. La obra fue leída por Pico della Mirandola, Pascal extrajo alguna de sus ideas y Montaigne , además de traducirla al francés,[5] hizo una apología (Apologie de Raimond Sebond) que constituye un de sus Essais (Ensayos) más extensos, y que dio inmortalidad y fama a Sibiuda.[4] La obra había ya sido profusamente editada, y también traducida, antes de la edición de la traducción francesa de Montaigne . Así, se editó por primera vez el 1484, es decir, unos cincuenta años después de su redacción, y a partir de aquí tuvo una difusión extraordinaria. Antes de la edición de Michel de Montaigne se haven hecho, como mínimo, diez ediciones latinas, una traducción francesa (el 1519) y una de neerlandesa,.[6] Se hicieron, también, adaptaciones, una de ellas, la Viola animae[7] (1499) del cartoixà flamenco Pere Dorland,[8] y otra, posteriormente, el Oculus fidei (1661), de Jan Amós Comenius.[3]
Si bien Sibiuda muestra una clara influencia lul·lista, en su obra se aparta del Arte de Ramon Llull, que intenta fundir los conocimientos de índole natural y sobrenatural, y devuelve a la tradición agustiniana. Así, dentro de esta última línea de pensamiento, sus fuentes e influencias provienen de Anselm de Canterbury, Bernat de Claravall, Bonaventura, Hug y Ricard de Santo Victor. Su originalidad rae en su antropocentrismo. A pesar de ser discutible si era, propiamente, un humanista (su latín no demasiado cuidadoso lo aparta formalmente del arquetipo del humanista italiano), su obra da respuesta a las inquietudes de los humanistas de su tiempo, estableciendo un puente de diálogo entre la especulación medieval y las nuevas tendencias espirituales centradas en el deseo del hombre de conocerse a si mismo.[3]
Jaume de Puig y Oliver, miembro del IEC, que es quien ha investigado más a fondo este filósofo catalán del siglo XV, también ha tradui7ït su obra al catalán.
Esta ha sido publicada en dos volúmenes: