| El artículo necesita algunas mejoras en cuanto a su estructura. (Colaboráis!) Todo artículo tendría que tener una estructura en secciones, también podría necesitar infotaules o puede ser que algunos elementos queden desplazados o sobrepuestos en función de la resolución de la pantalla y del navegador utilizado. |
| Menorca | |||||
| |||||
| Localización | |||||
| |||||
| Datos estadísticos | |||||
| Capital | Ladrillo | ||||
| Municipios más grandes | Mahón, Ciutadella, Alaior | ||||
| Gentilicio | Menorquín, menorquina | ||||
| Lengua propia | Català | ||||
| Población (2007) | 90.235 hab. | ||||
| Superficie | 69.439,89 Ha (69.285,80 sin islotes) | ||||
| Densidad (2004) | 119'35 hab/km² | ||||
| Coordenadas | (y) | ||||
| Municipios | 8 | ||||
Menorca es la isla más septentrional de las Baleares, y lugar de origen de los menorquines. Presenta una peculiar geografía e historia natural y humana. Su nombre proviene de las expresiones latinas Balearis Minor y Minorica , que es como la conocían los romanos por el hecho que la isla es la más pequeña de entre las dos islas Baleares (la palabra latina minor dio el catalán menor). Lingüísticamente, en Menorca se habla el menorquín, un subdialecto del dialecto balear del catalán oriental. Incluso las áreas de Ladrillo y Ciutadella tienen hablas diferentes, caracterizados por la diferente pronuncia de la e tónica y por la entonación, que es terminal ascendiente al área de Mahón, y descendente en el área de Ciutadella (Veny, J. 2002).[1]
Mesa de contenidos |
Menorca, con una extensión de 701 km², se sitúa en medio de la Mediterránea Occidental (40ºN 4ºE), casi equidistante de tierras africanas, itálicas e ibéricas, siendo la más septentrional de las Baleares. La isla y los islotes que lo rodean constituyen un resumen de la Mediterránea Occidental, en el cual se pueden encontrar la mayor parte de los ecosistemas característicos de esta región, excepto los fluviales y los montañosos. Pero a la vez, Menorca contiene numerosas especies endémicas o tirrèniques, es decir, exclusivas de esta isla o bien compartidas sólo con otras tierras cercanas como Mallorca, Córcega y Cerdeña . Esta mezcla de generalidades y singularidades hace especialmente atractivo el patrimonio natural de este territorio, a la vez fuertemente humanizado desde hace 4.000 años.
El clima de Menorca es típicamente mediterráneo, con temperaturas medianas anuales de 16,7 °C. Las precipitaciones anuales medias son de 600 mm, concentradas principalmente en otoño y con un marcado carácter torrencial. Además, hay una importante variación interanual con largos periodos de sequía repartidos irregularmente a lo largo de los años. Esto hace que en Menorca sólo puedan vivir especies adaptadas a soportar largos veranos secos y calurosos. Un aspecto importante de la climatología de Menorca es el viento, predominantemente de Norte (tramuntana), aunque desde el abril hasta el julio aumenta la importancia de los vientos de componente Sur. Todo y la importancia relativa del viento de tramuntana, la isla, como mínimo el Mediodía, no es tan ventosa como se podría pensar o cómo se podría deducir de un paisaje donde menudean los árboles y arbustos de formas abanderadas o pulviniformes (la frecuencia de vientos sostenidos fuertes no es alta, es del 9%, y la frecuencia de puntas de viento fuertes tampoco es exagerada, a pesar de que supera el 12% de los días). Así pues, hay que buscar una explicación adicional para explicar el modelado que sufre la vegetación en toda la isla, de orientación hacia el sur puesto que los puros datos de viento no lo justifican bastante. La explicación es la salinización eólica de impacto, la gran carga de sales marinas que transporta el aire, sobre todo los vientos fuertes de tramuntana (que son los que se originan más lejos, y que en su viaje atraviesan y encrespen más mar). El impacto del aerosol salino sobre las superficies foliars expuestas provoca la muerte de los tejidos por deshidratación y provoca que en un solo día de fuerte viento el 50% de los folíolos expuestos al Norte de un llentiscle sucumban. Así es como árboles y arbustos pierden demasiado en su costado norte en relación al Sur, y adquieren la forma abanderada. Es un modelado que no necesita fuertes vientos sostenidos, sino golpes de viento de tramuntana fuerte o muy fuerte en días puntuales. Los periodos intermedios hay un proceso de recuperación de la forma redondeada, pero que no llega nunca a completarse debido a un siguiente episodio de tramuntanada.
A finales del Oligocè y principios del Mioceno la isla sufrió un proceso de distensión tectónica.[2] El resultado fue la formación de pequeñas fosas al norte y el hundimiento de toda la parte meridional, que quedó por debajo de la mar durante un periodo de casi 12 millones de años. Ocasionalmente el norte también se vio invadido por aguas marinas durante periodos mucho más cortos de forma que Menorca estaría en este periodos cubierta totalmente por las aguas marinas. Esto se sabe porque según recientes campañas (BELLÉS te al, 1989) y a pesar de I'exhaustividad de las prospecciones cada vez es más claro que en Menorca no se encuentran verdaderas troglobis terrestres, y por lo tanto, no hay ningún vestigio viviente de una fauna arcaica. Estos datos biospeleologiques actualmente disponibles hacen concluir que Menorca habría quedado sumergida durante las transgresiones marinas del Tortonià (BOURROUILH, 1983). De este modo, el origen de la fauna cavernícola (y de la fauna en general) de Menorca habría que interpretarlo en base a forestaciones sucedidas entre el Tortonià y el Messinià, a partir de stocks faunísticos procedentes fundamentalmente del SE ibérico (BELLÉS, 1987),[3] dado que entre las dos moradas mencionados se dieron conexiones de tierra firme entre Ibèria y Baleares (veáis, por ejemplo, RÖGL y STEININGER, 1983).[4]
Durante la inmersión del sur de la isla se desarrollaron escollos de coral. Estos ecosistemas generan grandes cantidades de sedimentos calcáreos que se van acumulando para dar lugar finalmente a rocas calcáreas. Esto es el que pasó en Menorca, de forma que la mayoría de la roca que hay en la región de Mediodía deriva de aquellos antiguos escollos coral·lins. Son terrenos terciarios semblantes a los que podemos encontrar en las otras islas del archipiélago. Pero la mitad norte que quedó emergida, sano tramuntana, son terrenos primarios y secundarios, mucho menos frecuentes en las islas (e incluso hay pizarras del Carbonífero que no encontramos en ninguna parte más).
Esto da una personalidad propia enla isla, tanto desde el punto de vista paisajístico, como biológico. La historia geológica de esta isla ha sido pues muy movida, pero se podría decir que desde mediados de dela era terciaria (al Mioceno mediano, ahora hace unos 15 millones de años) la isla es parecida a cómo la encontramos ahora.
La colonización faunística de las Baleares se puede clasificar en cuatro episodios diferentes:[2][3][4]
La costa de tramuntana es una costa mucho ventosa debido a la proximidad con el golfo de León, y de naturaleza sílícica en gran parte (a partir de cala Morell hasta Mahón, excepto las cabezas de Caballería y de Fornells , y la cuesta oeste de Addaia). Esto ha conreuat endemismos que ni tanto sólo los encontramos en Mallorca, especies únicas de Menorca.
Cómo ya se ha dicho, cuando el hombre se establece en la isla, ahora hace 5.500 años, se dan profundas modificaciones. El boj endémico (Buxus balearica) que recubría gran parte de Mallorca y Menorca desaparece, y con él, el único mamífero en el mundo que se lo comía, una cabreta llamada Myotragus. La lagartija propia de las Gimnèsies también desapareció de Menorca y Mallorca , y sólo restaron representantes suyos en los islotes de los alrededores (30 subespecies diferentes, una por cada islote, el último encuentro en un islote en medio de la Albufera de se Grau, que prueba la antigüedad de esta llenca de agua dulce que se adentra dentro de la isla). Pero esta desaparición es más reciente, durante los primeros siglos de la nuestra era, y se debe de a la introducción de los mostels por los romanos para controlar los conejos que se comían sus cultivos.
Con todo, se conocen actualmente un total de 582 especies de vertebrados que se reparten de la siguiente manera: 324 pescados, 3 anfibios, 12 reptiles, 218 aves y 26 mamíferos.
La fauna vertebrada terrestre es más bien pobre (ha perdido los endemismos que tenía por el efecto del hombre: la cabreta gimnèsica, el conejo gigante de Menorca, la lagartija gimnèsica, la musaranya gimnèsica, la rata cellarda gimnèsica, el ferraret). Destaca la presencia de la marta, animal introducido y que se ha adaptado muy bien a los rincones forestales de la isla. Las aves también han perdido ejemplares por el efecto del hombre (la lechuza gigante) pero a pesar de todo se encuentran muy muy representadas en la isla.[5]
La situación geográfica estratégica de la isla hace que sea un territorio donde abundan las visitas de aves migratorias que atraviesan la Mediterránea para traspasar los continentes europeo y africano. También es tierra de nidificants tan raros cómo son la Baldriga pufí baleárica (Puffinus mauretanicus), la águila pescadora (Pandion haliaetus) o el pájaro de tormenta (Hydrobates pelagicus).
Recientes estudios de anellament reconocen la presencia de 31 especies de pájaros passeriformes nidificants en Menorca[6]
Con todo, lo lista de fauna endémica en Menorca presenta más de 150 especies.
La fauna invertebrada terrestre de Menorca ha sido objete de estudio y seguimiento durante este última década. Se conocen una treintena de especies de mariposas diurnas citadas a la isla.[7] Los valores grabados los años 2001, 2002 y 2004 de abundancia de mariposas diurnas en recorridos hechos por Algendar y el 2004 por Se Grau son notoriamente más altos del que habría que esperar para una zona que se puede considerar litoral, si se comparan con otros itinerarios BMS (Butterfly Monitoring Scheme) de las costas catalanas.[8]
La flora de Menorca ha sido largamente estudiada en estos últimos dos siglos. Son muchos los listados florísticos que se han extraído,[9][10][11][12][13][14][15] de forma que a estas alturas se puede inferir una buena visión de la vegetación de la isla, de sus endemismos, de las especies de nueva aparición, así como también de la vertiente etnobotànic: sus nombres vernaculars y sus usos en la medicina tradicional y en la cultura isleña.[16]
La vegetación potencial de la isla (entendida como climàcica) sería mayoritariamente forestal y estaría formada porla ullastrar (2) a la zona de mitjorn, y la alzinar (1) en las montañas interiores, y barrancos.[17]
También cabrían comunidades permanentes que formarían conjuntos no forestales cómo son las de los bosques de ribera de algunos torrentes importantes, las de las almohadillas espinosas y eixorba-ratas a los acantilados costeros y promontorios elevados de algo más adentro, la nitrohalòfila de islotes, o las de humedales y sorrals costeros.
Tipo de vegetación actual (Mapa de cubiertas forestales de 1995):
La vegetación forestal representa actualmente un 33% del territorio menorquín, y de esta un 45% es ullastrar y un 15% alzinar. El resto son brotas o marinas, es decir, formaciones arbustives bajas que distan todavía mucho ser las comunidades arbóreas climàciques mencionadas.
Las comunidades permanentes representan actualmente un 3% del territorio menorquín. Así pues, la vegetación natural en Menorca se encuentra reducida a un 36% del territorio.
Hace falta también hacer mención a la presencia de rodales de alcornoques en los lugares de Algarrovet, Alfavaret, Binimoti, Binillubet, Se Puig Mal, Llinaritx Nuevo y Santo Isidre. Son poblaciones marginales que presentan una peculiar estructura genética. La singularidad de las poblaciones de alcornoques menorquines radica en la presencia de dos filiaciones diferentes: por un lado, las que serían de filiación ibérica (banda Oeste de la isla), y las que serían de filiación tirrènica (banda Este de la isla).[21]
Ambtot, la flora endémica de Menorca presenta 83 tàxons (entre especies, subespecies y variedades). La flora autóctona no endémica presenta 1070 tàxons (de los cuales 132 son cosmopolitas) y el al·lòctona (con xenòfits arquèòfits y neófitos ) presenta 160 tàxons.[22]
La cronología del poblamiento humano prehistórico en Menorca es la siguiente:
La cronología del poblamiento humano en tiempos históricos en Menorca es la siguiente:
| Término municipal | Superficie TM (km²) | Población (empadronada) | Población total (empadronada + flotante) | Densidad población empadronada | Densidad población total |
| Alaior | 109,76 | 8.972 | 11.395 | 70,01 | 103,81 |
| Ciutadella | 186,03 | 28.017 | 34.569 | 127,43 | 185,83 |
| Es Castell | 11,61 | 7.629 | 6.087 | 575,23 | 524,09 |
| Es Mercadal | 136,93 | 4.838 | 9.219 | 23,87 | 67,33 |
| Es Migjorn Gran | 32,41 | 1.518 | 2.651 | 37,15 | 81,80 |
| Ferreries | 66,00 | 4.563 | 6.008 | 62,64 | 91,03 |
| Ladrillo | 117,05 | 28.284 | 28.507 | 204,98 | 243,55 |
| Sant Lluís | 34,62 | 6.414 | 8.697 | 133,61 | 251,19 |
| TOTAL | 694,41 | 90.235 | 107.133 | 108,43 | 154,28 |
El turismo en Menorca aporta una población visitando que supera en escreix la población residente en la isla. Así, según el IBAE (Instituto Balear de Estadística) en el año 2003 visitaron Menorca 1.058.019 turistas en avión y 61.174 en barco. De todos ellos 278.00 eran de nacionalidad española y 840.000 eran otras nacionalidades, la mayoría británicos (602.588).[23][24]
Esta gran frecuentación de turistas ha conducido a poner en peligro muchas áreas protegidas (playas vírgenes), como señalado últimamente la OBSAM[25]
Otro fenómeno que se está dando estos últimos años es la llegada de inmigrantes fomentada por el crecimiento turístico. En el año 1996 había 1888 personas nacidas en el extranjero que residían en Menorca; en el año 2003 había 8.889, es decir, más de 4 veces más, y en el año 2007 había 15.098 y el 17% del padrón. Hay que tener en cuenta que existen dos tipos de inmigrantes en Menorca: el inmigrante que viene a pasar su jubilación en Menorca, y que mayoritariamente es de nacionalidad inglesa (2094 ingleses empadronados en el año 2003 y 3241 en el año 2007) o del continente europeo (italianos: 479 al 2003 y 996 al 2007, alemanes: 448 al 2003 y 676 al 2007, franceses: 274 al 2003 y 483 al 2007), y el inmigrante que viene a trabajar en Menorca, y que mayoritariamente es sudamericano (ecuatorianos: 1176 al 2003 y 1597 al 2007, colombianos: 443 al 2003 y 565 al 2007, argentinos: 357 al 2003 y 608 al 2007, bolivianos: 139 al 2003 y 691 al 2007, Brasil: 88 al 2003 y 406 al 2007, etc.) o magrebí (marroquíes: 855 al 2003 y 1449 al 2007).
También hay la población nacida a otras comunidades autónomas que en términos absolutos también aumenta (en el año 2001 era de 16.181 personas, al 2003 de 19.430 y al 2007 de 21.454), pero que en términos relativos trae tiempo estancada (el 22-23% de la población empadronada). De estos, andaluces (5039) y catalanes (4577) eran al 2001 las procedencias más nombrososes. Aquí también se pueden distinguir 2 tipo de inmigración: un motivado por razones más bien socioeconómicas (andaluces) y una otro motivado por razones más bien sentimentales, culturales o comerciales (catalanes).[26]
En todo caso, el éxito turístico de Menorca ha provocado que tanto la clase media como la clase obrera de todas partes haya decidido fijar su lugar de residencia permanente en la isla. Y esto ha conducido a que aproximadamente un 40% de la población empadronada actual (2007) no sea menorquina de origen. Esta es una tendencia que se prevé que continúe incrementándose, de forma que en pocos años se puede llegar a la paradójica situación que en Menorca vivan más personas no nacidas en la isla (o sea, inmigrantes) que menorquines de origen (o sea, autóctonos).
| ||||||||||||||
<ref> pero no ninguna etiqueta <references/>