La Voz de Cataluña fue el diario en catalán de más larga duración que salió a Barcelona desde el 30 de julio de 1880 hasta el 8 de enero de 1937 . No obstante, al poco de salir, el 28 de agosto de 1880 fue suspendido y no volvería a ser publicado hasta 19 años después.[1] Publicaba dos ediciones diarias. Junto con Lo Tibidabo y Lo Catalanista, "La Voz de Cataluña" fue un título alternativo del primer diario en lengua catalana, Diario Catalán.[2]
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El día 30 de julio de 1880, salió el primer número de "La Voz de Cataluña"[3], al poco de la suspensión del "Diario catalán". El subtítulo que llevaba, "Diario no politich, pero claro y catalán", revelaba la procedencia. El 28 de agosto del mismo año,[4] habiéndose editado tan sólo 30 números, el diario se dejó de publicar y no reaparecería hasta el 1899. Este último número hacía el siguiente comentario: "Cumplerta ya la sentencia de treinta dias de suspensión impuesta pe'l Tribunal de Imprenta al Diario Catalán, tornará á reapareixe mañana, diumenje. Entre otros trevalls importantes publicará un artículo debido de á la muy cortada pluma de don Francisco Pí y Margall." [5]
El orígenes de su segunda época se remontan al semanario literario y político fundado por Narciso Verdaguer y Callís, Joaquim Cabot y Rovira y Jaume Collell el 11 de enero de 1891 . Este semanario tenía una doble vertiente: literaria y política, con una clara voluntad de despertar la conciencia del pueblo catalán.
Buena parte de sus redactores y colaboradores, acontecerían las principales figuras políticas, y periodísticas, de la futura Voz de Cataluña diaria, sería el caso de Francesc Cambó, Lluís Llevarán y Ventosa, Josep Puig y Cadafalch, Joaquim Rubió y Ors, Joan Sardà y Lloret. La edición como semanario desapareció la Navidad de 1898 .
Se inicia la edición diaria bajo la direcciónde Enric Prat de la Riba con una orientación eminentemente política y defensor del programa de la Liga Regionalista.
Entre el 1929 y el 1930, Llucieta Canyà se hace cargo de la sección diaria "Mundo femenino", indispensable para conocer el movimiento feminista conservador de antes de la guerra.[6]
Estuvo suspendido por artículos publicados al 1900, 1901 y 1902 y, con motivo de la convocatoria de la Asamblea de Parlamentarios (1917), para evitar que los parlamentarios tuvieran una tribuna pública escrita. En todos los casos acabó apareciendo con otros nombres (La Cruz de Cataluña, Diario de Cataluña, La Voz de Barcelona, El Pueblo Catalán, Baluarte de Sitges, Costa de Ponente) para poder esquivar la prohibición.
La redacción fue asaltada por un grupo de militares el 25 de noviembre de 1905 en el que se conoce como los hechos del ¡Cu-Cut! y que fue el inicio de un proceso de represión a la sociedad catalana a través de la Ley de Jurisdicciones, lo cual estimuló la creación de la Solidaridad Catalana, alianza de partidos catalanes que acontecería triunfadora en las elecciones al parlamento de 1907 .
En julio del 1936 son intervenidas las instalaciones, a pesar de que continuó siendo publicado, si bien con subtítulos definidores de los cambios de orientación política: Diario de la autonomía y de la República, Diario antifascista controlado por el Comité Obrero y CNT-Diario antifascista-AIT.
Se remarcable la influencia que tuvo La Voz en el periodismo de principios del siglo XX. En sus páginas escribieron políticos, escritores y periodistas como Enric Prat de la Riba, Francesc Cambó, Raimon Casellas, Ildefonso Sunyol y Casanovas, Prudenci Bertrana, Josep Maria Junoy y Muns, Eugeni de Ors (con el pseudónimo Xènius), Josep Pla, Jaume Bofill y Matas (Puck, Guerau de Liost, One), Josep Carnero (Bellafila, Caliban, Two), Manuel Brunet, Carles Sintiera, Irene Polo, Ignasi Agustí, Manuel Brunet, Ferran Agulló (Pol).
Hay que destacar la importancia de las llanuras literarias y de pensamiento, como la colaboración diaria de Xènius con Glosari y los versos de Josep Carnero Rimas de la hora.
Por su dirección también pasaron Josep Morató y Grado, Joaquim Pellicena y Camacho y Ramon de Abadal y de Vinyals.