Jaume Ferrer de Blandas nació a Vidreres en el año 1445 y murió en Blanes el 1523. Con sólo 13 años marchó a Nápoles , que en aquellos momentos funcionaba como capital de hecho de la confederación catalanoaragonesa. Trabajó al servicio del rey de Nápoles, Ferran Y ,a la tesorería real y en temas de comercio marítimo, navegación y cartografía hasta en el año 1480, que volvió a Cataluña y se instaló en Blandas, desde donde siguió conectado a la Corona. Intervino en la elaboración de un nuevo mapa de las tierras y los océanos después del descubrimiento de América, así como en el trazado de las delimitaciones establecidas en el Tratado de Tordesillas.
Formato en Nápoles, Jaume Ferrer ocupó varios cargos a la corte de Ferran Y de Nápoles y su mujer Joana de Aragò, hermana de Ferran el Católico. Además de los cargos anteriormente mencionats, también ejerció de «lapidari»,[1] «joyeller» y «negociando de piedras preciosas» de la reina, hecho que lo permite viajar por cuenta de la reina por el Mediterráneo, a partir de en el año 1472.
Jaume Ferrer redactó, borde en el año 1476 un Lapidari.[1] Este tratado a diferencia otras lapidaris de la época no contiene moralizaciones.
Verso su obra cartográfica hay que destacar el célebre mapamundi hecho por él y que fue empleado en las discusiones del tratado de Tordesillas, el 1494. En dedo tratado se divide el mundo en dos áreas de influencia entre el Reino de Portugal y los Reinos de las Espanyes.[2] Jaume Ferrer participó en las delimitaciones de estas áreas.
A su vejez, redactó un Sumario de cariz espiritual en el cual se propone señalar el camino del Hombre para lograr su objetivo final. Dedo objetivo, se resumido, por Jaume Ferrer, en tres aspectos: el conocimiento y el amor a Dios, el de un mismo y la suya conciencia y la salvación del alma. Dicho sumario se ampliamente basado en las obras de Dant,[3] en el cual Ferrer ve no solamente a un excelso poeta, sino también a un «grande propheta», por el que siendo fervoroso entusiasmo y devoción.[4]
En palabras de Rafel Ferrer Coll, fiel criado de en Jaume Ferrer, en la dedicatoria que este hace a Hipolita de Liori y de Requesens, comtesa de Palamós, del libro Sentencias cathòlicas y conclusiones principales del preclaríssint Theolecla y divino Poeta Dant de su amo:[5][6]
| « | sabio e catholich crestià mossen Jaume Ferrer de Blandas, hombre de muy claro y gentil entendimiento y subtilíssim ingeni, teniendo que era de grandísima práctica así en cosas de la mar cómo de la tierra, por haber navegado treinta tres años. Él ha visitado la santísima Casa e Tierra Santa de Jerusalén e lo demés de Egipto, Alcayre, Damas, Alxiu, Venecia e otras muchas partes e provincias del mundo; e así en servey de los Reys Catholichs de Hespanya don Fernando y mujer Isabel y del rey don Alfonso de Nápoles e de sueño hijo don Alfonso, rey de Cypre, como en las letras de los mismos reys encare se muestra; e de lo contrario perque era muy grande cosmògraf y mirablement pràctich en la mar y espere mentat de muchas grandes cosas, según en la metexa obra (la que más endevant se indicará) se demuestra tenía la vida suda ornada de tantas virtudes que de ellas por mon simple y buen entender tinch lo mejor callar. | » |
Verso sus habilidades de navegante, estas sueño mencionades en dos cartas del rey de Chipre , la primera es datada del 28 de Septiembre de 1478 dirigida al patrón de nave Pere Antich de Ragosa, recomendándole que tenga todas las debidas atenciones a en Ferrer de Blandas, no tanto sólo por ser un enviado del rey de Nápoles, sino por ser un navegante muy entendido en todo lo en lo referente a la navegación; y en la del día siguiente el mismo monarca se deshace en elogios en pro de sano «heroica práctica de navegar».
Poco desprendido del retorno de en Colom de su primer viaje a las Indias, Jaume Ferrer, se requerido a presencia de los Reyes Católicos por el Arzobispo de Toledo, en una misiva datada en Barcelona el 26 de agosto del 1493:[7]
| « | Jayme Ferrer especial amigo nuestro : nos queríamos Tablar cono os algunas cosas que cumplen: miedo ende rogamos os que vista esta letra nuestra partais y vengais aquí á Barcelona, y traed cono os el Mapa Mundi y otros instrumentos tocantes á Cosmografía. Barcelona 26 de Agosto del noventa y tres. El Cardenal | » |
El motivo de esta carta hay que buscarlo, sin duda, en la necesidad de acotar los límites de las nuevas tierras, puesto que había que precisar los límites de las Indias Orientales, que tenían que pertenecer en Portugal con las Indias Occidentales recientemente descubiertas por Colom. A partir de este momento Ferrer se a menudo consultado por los reyes verso la cuestión, logrando un papel prominente en la redacción del tratado de Tordesillas, el 1494: un mapamundi hecho por él fue empleado en las discusiones de este. Y participó decisivamente a la hora de marcar la línea divisoria de este.