Huerta-Guinardó es un distrito de la ciudad de Barcelona. Es el tercer distrito más extenso, después de Sants-Montjuic y Sarriá-Sant Gervasi. Con una superficie de 1.192 ha, representa la 11,9% de la extensión total del municipio. Su población era de 169.739 habitantes en el año 2006. Elsa Blasco, de ICV-EUiA es la Regidora.
El territorio que hoy ocupa el distrito de Huerta-Guinardó se ha integrado tardíamente en el espacio barcelonés. No fue afectado por el proceso de industrialización del Plan de Barcelona al siglo XIX, ni sufrió el crecimiento urbano otros núcleos de la ciudad hasta medios de los años 50, combinándose la edificación caótica de zonas sin condiciones y la existencia de núcleos barraquistes, con la creación de algunas áreas residenciales de calidad.
| Error creando la miniatura: |
Cuenta con doce barrios o unidades territoriales básicas: Guinardó, Bajo Guinardó, CanBarón , Font de en Fargas, Carmel, La Teixonera, la Clota, Font del Perro, Huerta, Valle de Hebrón, Montbau y Santo Genís de los Agudells.
Mesa de contenidos |
El territorio es centrado por un amplio valle, el valle de Huerta, al sector nordeste de la ciudad, entre los distritos de Gràcia y Nuevo Barrios. A la vertiente septentrional, bordeando con los municipios de Sant Cugat y Cerdanyola del Vallès, hay las vertientes de la sierra de Collserola, desde Coll Serola (que da nombre a la sierra) a levante, hasta el cerro de las Roquetes (305 metros) a ponente, pasando por el cerro de Santo Genís (con la ermita de Santo Cebrià y Santa Justina), los cerros de Magarola y de Valldaura (422 metros), y el cuello de la Ventosa a la otra vertiente del valle, el cerro de la Creueta del Cuello o de en Halcón (249 metros), el cerro del Carmel (267 metros), separados por el cuello de Font-rúbia (antiguo nombre del santuario del Cuello), el cerro de la Rovira (261 metros), con la fuente de en Fargas, montañas que han recibido el nombre de conjunto de la Montaña Pelada, y más al nordest el cerro de la Peira (133 metros) o de Montadell.
Antes de que los municipios del plan de Barcelona fueran anexionados en la ciudad de Barcelona , el que hoy se conoce como Huerta-Guinardó formaba parte de dos municipios. Por un lado el sector del Guinardó (el Guinardó y el Bajo Guinardó) formaba parte del municipio de Santo Martí de Provenzales. El resto formaba parte del municipio de Huerta que tenía como núcleo principal el actual barrio de Huerta.
La primera referencia a Huerta es del 965, cuando se menciona el valle de Huerta en una donación de tierras a la iglesia de Santo Miquel de Barcelona. Entre las familias que tuvieron propiedades importantes al término, relacionadas con la nobleza militar y la Iglesia, hay referencias a la familia Huerta desde el 1034. Esta familia promovió la parroquia de San Juan de Huerta, de la que ya se tiene noticia en el año 1095.
Después del decreto de Nueva Planta fueron regulados los nuevos municipios de la administración borbónica y Huerta restó sometido al municipio de Santo Genís de los Agudells, pero el crecimiento del núcleo de Huerta hizo ya al mismo siglo XVIII que la casa consistorial se levantara (1768) en la plaza de Santas Cruces de Huerta, rehecha el 1896.
El escudo municipal hasta la primera mitad del XIX traía el nombre de Santo Genís de los Agudells de Huerta y los tres pájaros propios de Santo Genís, pero después ya perdió el nombre y las armas. El 1888 Huerta tenía los distritos de Vallcarca y los Penitentes, Santo Genís de los Agudells y el Cuello, y el 1903, cuando fue anexionado, comprendía, además de Huerta, los barrios de la Clota, el Cuello, Vallcarca, Santo Genís y los Penitentes.
El crecimiento del núcleo de población entre el siglo XVI y principios del siglo XX está muy ligado a la existencia de grandes cantidades de agua a la zona, que hizo posible la instalación de numerosas lavanderías, hasta el punto que a principios del XX se lavaba ropa procedente de todo Barcelona.
El siglo XVIII representó una recuperación económica general en el país que incidió especialmente en Barcelona y en los pueblos de las cercanías. Huerta tenía dentro de su término municipal un amplio poblamiento disperso entre campos y viñas y las masías hacían costado en las casas de nobles y fabricantes. La prosperidad se acentuó con la llegada del tranvía a partir de 1901.
Del 1845 a comienzos del siglo la población pasó de 1.855 habitantes a 6.035 habitantes y muchos propietarios de masías y tierras vendieron las propiedades como solares para la construcción. Después del 1904 se adoquinó la Calle Mayor (desde la riera de la calle de Castelló) y se urbanizó la plaza Ibiza, que ha desplazado la de Santas Cruces como centro urbano.
Durante la Semana Trágica del 1909, los sublevados se replegaron verso Santo Andreu y Huerta y quemaron el convento de las dominicanas y la vieja iglesia de San Juan. El ambiente de los años veinte fue mucho tienes y tuvo relevancia la Sociedad de Albañiles de Huerta, de cariz zurdo y anarquista. Después de los años oscuros de la Dictadura, cuando fueron clausurados el Centro Catalán y otros grupos y partidos políticos, la República aportó una revifalla, reflejada en publicaciones como El Valle de Huerta, El boletín o La Peira. El carácter residencial hizo que la población presentara durante la Guerra Civil una relativa normalidad (los primeros incidentes tuvieron lugar en las calles de Fulton y de Huerta, debido a la FAI, que ocupaba la masía de Can Querol) y la posguerra fue igualmente tranquila hasta la gran oleada inmigratoria de los años 1950-60, que comportó unas grandes transformaciones sociológicas.
Las calles más características de la parte antigua son la Rambla de Cortada, la calle de Feliu y Codina, de Salsas, de Canigó, de los Mestre Dalmau. La sustitución de las casas de planta baja por bloques de pisos ha representado, además de la pérdida del carácter tradicional, una densidad demográfica que ha hecho insuficientes los equipamientos.
Aparte las torres modernistas que restan, las mejores en la calle de Campoamor, tienen un gran interés las antiguas masías, unas 45, algunas de labrador y otros de nobles y gente adinerada, de las cuales restan unas 10.
Can Cortada, al final de la calle de Campoamor, es una vieja construcción medieval, antigua torre fortificada que corresponde a la fundada por la familia Huerta, los propietarios de la cual, los Orihuela Cortada, condes del Valle de Merlès, tenían el patronato de la iglesia de San Juan; conserva ventanales góticos de époques diferentes; en su subsuelo han aparecido restos de una villa romana. Can Querol, al paseo de Maragall, cerca de las calles de Petrarca y de Santo Alexandre, es un edificio del siglo XVIII de planta cuadrada con bonitos esgrafiados, reformado y ampliado, que estatja la residencia de ancianos de la Fundación Valldejuli. Can Fargas, en la calle de Frederic Rahola, cerca del paseo de Maragall y de la calle de Peris Mencheta, es mencionada ya el 1300 y es propiedad de Fargas de Casanoves desde el 1734; es un notable edificio con una amplia galería y grandes contrafuertes, cercado de pinos, Can Marinero es la calle de Huerta esquina con el del Viento, restaurada el 1950, es una de las masías más grandes y muy conservadas. También hay que citar Can Andalet, suyo del centro territorial de Barcelona Activa a Huerta-Guinardó, a la Clota; Can Calabaza, edificio neoclásico suyo del colegio SAFA; Can Masdéu, Can Notario, Can la Noria, Can Papanaps, Can Trabe Viejo, Can Trabe Nuevo, Can Santgenís...
Can Fargas ya se encuentra documentada en el s. XIII y fue conocida en el s. XIX como Masía Pujol. El año pasado el Ayuntamiento inicia la tramitación del plan especial por la adquisición de la masía, que tendrá titularidad municipal y será la sede de la nueva Escuela de Música de Huerta-Guinardó, según anunció en su momento, el ex-alcalde Joan Clos, después de que el Ayuntamiento de Barcelona se comprometiera a adquirir la masía, en manos privadas. La idea de instalar una Escuela de Restauración provocó la creación de una plataforma vecinal de protesta, Salvamos CanFargas .
Incluida en el Catálogo de Protección del Patrimonio Arquitectónico con la máxima protección (nivel B o bien de interés local), Can Fargas es una de las masías que mejor ha soportat el paso del tiempo y ofrece ua imagen medievalista, insólita dentro del paisaje urbano de Barcelona . Hay noticias que afirman que la masía disponía de una capilla, derribada en el año 1914, de la que se aprovecharon las piedras para construir la vecina parroquia de Sant Antoni de Padua.
Los jardines que rodean la masía tienen una superficie de 2000 m². La zona verde está formada por dos espacios ajardinats diferentes: el de la parte superior, más assoleiat y con vegetación de clima cálido, y el de la parte norte, de estilo romántico, con especies resistentes al frío, vegetación tupida y grupos de casuarines que llegan a los quince metros de altura. Además, el espacio dispone de una plaza circular con un estanco y bancos de piedra.
El Parque del Laberinto de Huerta forma un notable conjunto, actualmente de propiedad del municipio de Barcelona, alrededor de una antigua mansión de los Vallseca y después de Roger, que pasó en el siglo XVIII a los Desvalls, marqueses del Cubo y de Llupià y después de Alfarràs (restan vestigios de la antigua Torre Soberana detrás el palacio construido al siglo pasado, con fachada neomusulmana); los jardines fueron creados a partir del 1793 por Joan Antoni Desvalls y de Ardena (que fue uno destacado matemático y científico) con la ayuda del maestro de obras Andreu Valls y según planes del ingeniero italiano Domenico Bagutti; el círculo de cipreses y las conducciones de agua son del 1797-99 y fue decorado con esculturas, un templet y balaustres. Los jardines se encuentran situados al paseo del Valle de Hebrón, al norte del antiguo pueblo (paseo que resigue la llamada carretera de Cornellà en Fogars de Tordera, abierta el 1869), al pie de Collserola, entre los Hogares Mundet y el acceso a Can Papanaps. Actualmente son un jardín-museo y en una parte del edificio hay oficinas del Instituto Municipal de Parques y Jardines
La ubicación periférica del distrito al sector nordeste de la ciudad lo sitúa a una cierta distancia de los principales esos terciarios de desarrollo de Barcelona: Paseo de Gràcia y Diagonal hasta la Gran Vía de Carles III y buena parte del Ensanche, áreas donde se concentran las actividades terciarias más especializadas (finanzas y seguros, comercio de lujo...)
La estructura económica del distrito se basa, fundamentalmente en los servicios de consumo, concretamente en el comercio minorista y otros servicios al consumidor, mientras que los servicios destinados a las empresas son muy poco significativos, y representados fundamentalmente en los servicios distributivos (comercio al por mayor y almacenes).
Del mismo modo si bien la actividad industrial dispone de un peso relativo considerable, la mayoría de sectores que la componen tienen un carácter residual. Esta estructura económica va ligada a la función urbana residencial propia del distrito, es decir, este se ha dotado principalmente de toda una serie de servicios orientados a satisfacer las necesidades básicas de sus habitantes.
Por otro lado, la existencia de infraestructuras hospitalarias grandes, como la Ciutat Sanitaria del Valle de Hebrón o el Hospital de SantoPau , de establecimientos que fabrican productos farmacéuticos y de actividades generadas a partir de estas implantaciones, otorgan al distrito un carácter específico y un cierto nivel de especialización en temas sanitarios y farmacéuticos.
Entre las actividades económicas, aparte de las tradicionales agropecuarias, que dieron una nueva vitalidad en el barrio, la más característica fue la de las lavanderas, las mujeres que se dedicaban a lavar la ropa de la gente de Barcelona, con las cuales iba ligada toda una industria relacionada con la ropa y el agua. La industria de la piel estuvo representada por la Adoberia de Barcelona de la empresa Diez y Compañía (1789), instalada a Can Fontaner, antigua casa de recreo, y otros adoberies, y también hubo fábricas de almidón. La actividad de lavanderas y peleteras fue la predonimant hasta el inicio del siglo XX, y de la piel derivaron zapateros, guarnicioners, guanters y relligadors. La calle de Aiguafreda es una muestra viva del pasado laboral de la zona.
Entre las entidades de tipo cultural y asociativo que han centrado la vida del barrio, destaca el Centro Parroquial de los Lluïsos de Huerta, fundado el 1866 a Hace falta Xicus (calle Baja de en Marinero) por padre Lluís Cantarella, con secciones de excursionismo, fotografía, biblioteca, centro literario y teatral. De los organismos filiales destacan la Bandada de Huerta fundado por J.M. Castells y Andilla, y los Grupo de Estudios Teatrales de Huerta, nacido bajo la iniciativa de Josep Montanyès el 1964. El Ateneo fue fundado el 1868 con el nombre de Círcol Hortenc y cuenta con biblioteca, sección de ajedrez, sala de actividades artísticas etc. La Vanguàrdia Obrera, fundada el 1894 para subir el nivel cultural de sus asociados, formó parte del movimiento cooperativo catalán a través de la Federación de Cooperativas de Consumo y otros entitas; en depenguerem escuelas, secciones de música, deportes, etc.
El Fomento es una entidad muy arraigada a Huerta; fue fundada el 1887 como continuación de la Sociedad Casino Familiar de la plaza de Santas Cruces y el 1917 con el nombre de Fomento Hortenc se instaló al local de la calle Alta de en Marinero (edificio de Pere Serra y Pau); destruido por el fuego el 1946, se reconstruyó el 1948 y tiene sala de reuniones, conferencias y exposiciones y dispone de una biblioteca; dependen un buen grupo de teatro.
Otras entidades se dedican más intensamente al deporte, como el Club de Tenis Huerta (del 1912), en terrenos de la iglesia vieja, la Unión Atlética de Huerta, la Unión Deportiva de Huerta, la Unión Excursionista de Huerta, que a la vez también cumplen una función de tipo cívico y cultural.
Entre los centros asistenciales, muy numerosos a Huerta y que rebasan completamente el ámbito del barrio, citamos primero la Institución o Patronato Ribas, asilo de huérfanos fundado por Lluís Ribas y Regordosa, edificio del arquitecto Enric Sagnier, cercado de jardines, hoy instituto de formación profesional y de bachillerato; entre las Hiedras y el Laberinto hay el gran complejo assitencial centrado por los Hogares Anna Gironella de Mundet, que ha recogido muchas de las instalaciones de la casa de Caridad de Barcelona; ya el 1915 la Diputación de Barcelona instaló, gracias al apoyo económico de la Fundación Albà (instituida por Miguel Albà y Andreu), un centro hospitalario de este nombre, a la antigua Torre de los Frailes y un edificio construido por F.de P. Villar y Carmona (acabado por B.Bassegoda); la donación de Artur Mundet y Carbón (1954) impulsó la Diputación de Barcelona a construir este conjunto assitencial, a partir de un edificio inacabado del 1927 y nuevos pabellones, obra del arquitecto Manuel Baldrich, para residencia de viejos y también escuelas y centros de reeducación de niños; los edificios son ornats con obras de buenos pintores y escultores (Subirachs, Clarà, E.Sierra, Tharrats, Guinovart, etc.); el Hospital de Santo Rafael, especializado en niños, se encuentra encima el paseo el paseo del Valle de Hebrón (hasta el 1967 a las Cortes); a su lado hay la gran Ciudad Sanitaria del Valle de Hebrón, con un conjunto de 2.300 camas y ambulatorio, una de las más granos y muy equipadas del Estado. Cerca, al sector de Can Papanaps, hay el Instituto Municipal de Psiquiatría, construido a partir del 1971.
En el campo de la enseñanza, Huerta tiene una buena tradición que arranca de la labor de un maestro prestigioso, Francesc Comerma y Bachs, y de la labor de algunas escuelas laicas, como las escuelas de la cooperativa La Vanguàrdia Obrera, renovadas, que se mantuvieron hasta el 1975. De las estatales se tiene que destacar la Escuela Unitaria fundada el 1906 y que era situada en el edificio del antiguo ayuntamiento de Huerta a la plaza Santas Cruces, hoy en día, Centro de Servicios Sociales. Fue interesando la escuela que funcionará durante la Guerra Civil a Can Glòria, esta Escuela Productiva, donde los mismos alumnos explotaban y comercializaban tierras de cultivo. Entre las confesionales, se destaca la Escuela Parroquial creada el 1904 por M.Bundó y Vidal, de sensibilidad muy catalana y arraigada en el pueblo, que pasó el 1912 a los hermanos de la Doctrina Cristiana (Escuelas La Salle-Huerta). El colegio de las dominicanas de la Anunciata, creado el 1878, tiene también una buena tradición (fue visitado por Maria Montessori). El 1913 se inauguró el École Ménagère, primera escuela del hogar al Estado español.
| ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| |||||