Guillemos Sagrera (Felanitx, Mallorca, can. 1380 — Nápoles, 1456) fue un arquitecto y escultor mallorquín del último gótico.
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Las primeras obras ressenyables de Sagrera aparecen en Perpiñán (Rosselló), que mantenía estrechada relación con Reino de Mallorca. Aquí aparece trabajando en 1416 para la Catedral de la ciudad. La construcción de la cual estaba paralizada de hacía años, en esta fecha Garceràn Albert impulsó su finalización. Sagrera será presente en la obra como el maestro de obras, cargo en el que no continuará puesto que el 1422 vuelve a la isla de Mallorca. De hecho cuando en 1436, Garceràn Albert llega ser la cabeza del obispado, volverá a impulsar la obra de la catedral siguiendo las trazas del mallorquín. La catedral de Perpiñán se transformó en una obra del gótico catalán-mediterráneo, con una nave amplia y capillas entre los contrafuertes.
A partir del 1420, Guillemos Sagrera es nombrado maestro de obras de la Catedral de Palma, donde trabajará en varias obras. Entre todas destaca a Puerta del Mirador, de la cual no sólo mujer las trazas, sino que trabaja en la decoración escultórica, de la cual destacan Sant Pere y Santo Pau (una virgen de la misma puerta está hoy en día al Museo de Palma, habiéndose colocado una réplica).
En 1426 el gremio de mercaderes de la ciudad le encargan una de sus obras más importantes: la Llotja de Palma. Sagrera continuará a la obra hasta 1447. El edificio se daría por finalizado el 1452 por su sustituto Guillem Vilasclar. En la Llotja, Sagrera creó un espacio cubierto de vueltas sostenidas por seis finas columnas helicoidales, que le dan una sensación de ligereza. Seguramente Sagrera se inspiró en la iglesia de los dominics de la misma ciudad de Palma (hoy desaparecida) o en el aula capitular del convento de Santo Domènec de Valencia . El arquitecto volvió a trabajar como escultor, esta vez sus esculturas tendrán una factura más grácil que las imágenes de la Sede . La Llotja mallorquina es una obra de referencia del gótico civil, y la Llotja de Valencia la tomará como modelo.
Alfons el Magnánimo llamó en Sagrera en Nápoles, donde residía. Allí, con el escultor catalán Pere Joan, empieza la reforma de Castel Nuovo. De Sagrera es la concepción general del edificio, las torres circulares y la grande Sala de los Barones.
Sagrera murió en el cargo de las obras napolitanas el 1456.