| Falange Española de las JONS | |
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| Partido político español | |
| Presidente | Diego Márquez Horrillo |
| Secretario general | |
| Líder | {{{líder}}} |
| Fundación | 1933 |
| Desaparición | |
| Suyo | |
| Ideología | Falangismo |
| Publicación oficial | Patria Sindicalista |
| Lugar web | [1] |
Falange Española (FE) es un partido político español de derechas , fascista, fundado el 29 de octubre de 1933 por José Antonio Primo de Rivera, hijo del General Miguel Primo de Rivera. El partido fue dado a conocer en un mitin celebrado en el Teatro de la Comedia de Madrid . Contendía una rama formada por mujeres llamada Sección Femenina. El órgano oficial del partido fue el diario Llega.
Cuando se fundó ya había algunos partidos de ideología similar, como las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS), que se unificarían con la Falange el 1934, la Comunión Tradicionalista, Renovación Española y el grupo de José María Albiñana Sanz. A pesar de tener unas características muy específicas, se lo ha considerado como una variante española de los movimientos fascistas europeos, puesto que suponía una opción política derechista que pretendía frenar el proceso revolucionario de la izquierda.
Otros miembros fundadores del partido fueran Rafael Sánchez Mazas, Julio Ruiz de Alda, Alfonso García Valdecasas, Manuel Sarrión, Andrés de la Cuerda, Emilio Alvar González, José Miguel Guitarte, Peláez, Vicente Cadenas y Vicent, Martínez Cabezas, Valdés Larrañaga, Ximénez Sandoval (pare e hijo), Eugenio Montes, José Sainz, Antonio Tomás de la Cuerda, Julián Pemartín, Sancho Dávila, José Luna, Zayas, Luys Santamarina, José María Alfaro Polanco y Raimundo Fernández Cuesta.
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Adoptaron como emblema el yugo y las flechas de los Reyes Católicos, además de la bandera roja y negra, la camisa azul (al estilo de la camisa negra italiana) y vestimenta paramilitar. Su plataforma ideológica se concretó en los llamados veintisiete puntos (noviembre del 1934).
Bien que rechazaban el apelativo de fascista, participaban, de la ideología y de las formes organizadoras del fascismo de Benito Mussolini: constituían un movimiento antimarxista que rehusaba a la vez la lucha de clases y el sistema social capitalista. Propugnaban un estado totalitario, autoritario, no parlamentario, nacionalista, unitario e imperialista, y la organización corporativa del estado; además, tenían en común la exaltación de una forma de vida arriesgada, el culto a la violencia y a la acción directa (las milicias como grupo de choque, a menudo enfrentadas a militantes de izquierdas). Introdujeron las líneas originales de su pensamiento: en el aspecto económico, la concepción de España como un gigantesco sindicato de productoras, el sentido católico del movimiento y una reforma agraria para elevar el nivel de vida de los campesinos mediante servicios técnicos adecuados y la extensión de la propiedad familiar de la tierra.
Hasta la guerra civil española los afiliados falangistas provenían fundamentalmente de la pequeña burguesía y no fueran muy numerosos, quizás unos 25.000 el febrero del 1936.
Los primeros resultados electorales de la Falange fueron siempre muy pobres a causa, por un lado, que la coalición radical-cedista, ganadora de las elecciones de 1933, no estaba de acuerdo con los planteamientos revolucionarios del nacional-sindicalismo, razón por la cual sus locales eran frecuentemente registrados y a veces clausurados por la policía. Por otro lado, la doctrina nacional-sindicalista no logró atraer a la grande demasiada obrera encuadrada esta en los sindicatos de clase mayoritarios (UGT y CNT ). En este periodo no consiguió tener ningún diputado en las Cortes, puesto que aunque José Antonio Primo de Rivera consiguió el acta de diputado en las elecciones de noviembre de 1933 lo hizo a través de una candidatura conservadora de Cádiz , denominada Unión Agraria y Ciudadana.
En las elecciones de 1936 que dieron lugar a la victoria del Frente Popular, José Antonio no consiguió acta de parlamentario al obtener en la primera vuelta sólo 46.000 votos en el conjunto de España puesto que la Falange se presentó en solitario. En la segunda vuelta trató de presentar su candidatura a la circunscripción de Cuenca , pero desde la Junta Electoral se declara que sólo podían presentarse en esta circunscripción quienes previamente se hubieran presentado a la primera vuelta, así, José Antonio no pudo mantener su inmunidad parlamentaria. A partir del triunfo electoral del Frente Popular, la situación de agitación en Madrid y en las principales ciudades aumentó y los enfrentamientos armados entre militantes de los los partidos de la izquierda y los falangistas fueron de extrema gravedad.
Después de un intento de atentado, el 11 de marzo de 1936 contra el catedrático de Derecho y militante socialista Luis Jiménez de Asúa, llevado a cabo por un militante falangista, el juez municipal que lo condenó fue muerto a las 48 horas por pistoleros falangistas. Estos hechos determinaron la ilegalización de la Falange y sus dirigentes, entre ellos Primo de Rivera, fueron encarcelados el 14 de marzo. Posteriormente los tribunales de justicia —Audiencia de Madrid, en sentencia de 30 de abril de 1936, y Tribunal Supremo, en sentencia de 8 de junio del mismo año—, absolvieron José Antonio y a sus declarante legítima, dentro del marco constitucional español —conforme a los artículos 34 y 39 de la Constitución de 1931 y Ley de Asociaciones de 30 de junio de 1887—, la doctrina de Falange Española, y dejaron sin efecto el procesamiento acordado por el juez de Instrucción contra José Antonio y los falangistas que lo acompañan. En el mes de julio de 1936, Primo de Rivera seguía encarcelado en Alicante, después de dos juicios por diferentes causas. Mientras tanto, La Falange miraba con recelo y desconfianza la conspiración que se estaba gestando para derribar la República y que culminaría con la rebelión, el 17 de julio, del Ejército de África, liderado por el general Francisco Franco, seguida al día siguiente de muchas guarniciones peninsulares.
Aunque Falange Española de las JONS nunca dio explícitamente desde su Jefatura Nacional (José Antonio Primo de Rivera) el levantamiento militar, es más, el propio José Antonio, desde la prisión, escribió un comunicado donde se decía: Falange Española de las JONS no apoyará ningún alzamiento desde cabeza de sus jefaturas y cualquier Cabeza Territorial, Provincial o Local que apoye este levantamiento armado será expulsado de Falange, y será divulgada esta expulsión por todos los medios que estén a nuestro alcance. Sin embargo, Primo de Rivera es juzgado bajo la acusación de inductor a la rebelión militar, condenado a muerte y fusilado, sin esperar el enterado del Gobierno, en la prisión de Alicante el día 20 de noviembre de 1936 . Después del inminente peligro de una dictadura marxista al que, a su juicio, estaba expuesta la II República (desde algunos medios socialistas y comunistas se proclamaban lemas como viva la URSS y determinados dirigentes comunicaban abiertamente su deseo que España fuera una Dictadura del Proletariado), en la Guerra Civil, los falangistas lucharon decididamente en el bando nacionalista, autodenominado nacional (fascista) por los rebeldes, contra la parte del ejército y otras fuerzas fieles al gobierno de la República. Así mismo, tuvieron un protagonismo destacado en la represión de las semanas iniciales de la revuelta, el denominado por el historiador Julián Casanova el "terror caliente".
Poco a poco, la Falange aconteció la alternativa política más importante de los sublevats contra la Segunda República Española, y logró el apoyo de importantes intelectuales de derechas como Ernesto Giménez Caballero o Agustín de Foxá. La muerte de José Antonio Primo de Rivera los privó de un liderazgo carismático en un momento clave, y esto provocó fuertes dissensions internas y de enfrentamientos con otros grupos hasta que, a instancia de Franco, fue obligada mediante el decreto de unificación del 19 de abril de 1937 a la fusión con Comunión Tradicionalista, la CEDA , monárquicos alfonsins y otros partidos de significación derechista, como la Unión Patriótica, los seguidores de Albiñana, agrarios, y otros, y pasó a denominarse Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (HECHO y de las JONS). Franco fue nombrado ningún supremo.
Aquellos dirigentes falangistas o carlins que se opusieron al Decreto de Unificación fueron destituidos de sus cargos y en bastantes casos encarcelados, y hasta condenados a muerte, tal como ocurrió con el falangista Manuel Hedilla (ningún nacional de FE de las JONS), finalmente desterrado en Canarias, o el carlista Manuel Fal Conde que tuvo que exiliarse en Portugal. A partir del Decreto de Unificación muchos consideran que Falange Española de las JONS ha desaparecido y se gestarán desde la clandestinidad pequeños movimientos que afirmarán ser los auténticos poseedores de la ideología falangista, como FE-JONS Auténtica y Falange Española Independiente.
Durante la posguerra articuló unitariamente la ideología del nuevo régimen a imagen y parecido del que había hecho en Italia Mussolini; fue el elemento aglutinador de los sectores sociales que hacían costado al régimen, actuó como centro orgánico para abastecer cuadros políticos al nuevo estado y creó los sindicatos verticales como aparatos estatales que podían sustituir cualquier posibilidad de organización de los trabajadores. Fue organizada de una forma jerárquica, bajo la dependencia del Jefe del Estado, de quien dependen el secretario general, la Junta Política y el Consejo Nacional; y en jefaturas provinciales y jefaturas locales a las diferentes circunscripciones territoriales (municipios y provincias).
Después de la muerte de Franco en 1975, se instaura la monarquía y empieza la democratización de la política española, liderada por Adolfo Suárez, antiguo ministro secretario general del Movimiento. En esta época hay profundas divisiones en el falangismo. En 1977 son cuatro los grupos que se disputan las siglas FE de las JONS. Los Círculos Doctrinales de José Antonio, Falange Española "Auténtica", un grupo que posteriormente formaría Falange Independiente y el Frente Nacional Espanyol, liderado por el que fuera secretario General de la HECHO de las JONS y ministro de Franco, Raimundo Fernández-Cuesta. Sería este último grupo el que, en los tribunales, ganara el derecho a usar las siglas.[86] Fe de las JONS se significó, junto con otros grupos neofascistas, para practicar la violencia en la calle y el terrorismo en el primer periodo de la Transición. Hay que destacar el asesinato del joven Juan Carlos García Pérez. En la tarde del 6 de mayo de 1980, recorría las calles del madrileño barrio de Ciutat Lineal una manifestación de las asociaciones de vecinos en protesta por el asesinato del dirigente vecinal Arturo Pajuelo, también a manos de grupos neofascistas. En la sede provincial de Fe de las JONS llegaron noticias que se estaba pintando un monumento a los caídos, en aquel tiempo, ubicado en aquel barrio. Consideraron que era una provocación y con la cabeza provincial, José María Alonso Collar a la cabeza se montaron en los coches y se dirigieron al barrio. Una vez allí, eligieron el bar Santo Bau,[87] entraron pistola en mano, con barras de hierro y cadenas, y al grito de "Viva Cristo rey", la emprendieron a tiros y a golpes con todos los clientes. Juan Carlos García Pérez, que entonces se encontraba cumpliendo el servicio militar, resultó muerto de un tiro en la espalda.[88] Virtualmente fuera de la vida política, los partidos inspirados en la ideología falangista, son vistos públicamente en distintos actos públicos, los espacios televisivos de propaganda institucional de las elecciones y durante manifestaciones en fechas históricas como el 20 de noviembre (aniversario de las muertes de José Antonio Primo de Rivera y Francisco Franco). Su presencia y relevancia en la política española es escasa, exceptuando la representación democrática que obtienen algunos regidores de Falange Auténtica en distintas localidades. Falange Española de las JONS, única que se presenta en todo el territorio nacional a las elecciones generales de Marzo de 2008, en el 1996 obtuvo 12.114 votos, el 0,05% de los votos válidos.[89] Entre los partidos políticos que se declaran falangistas, hay que citar los siguientes:
-Falange Española de las JONS (FE de las JONS).
-Falange Auténtica (HACE).
-Mesa Nacional Falangista (MNF).
-FE/La Falange, dividida en dos partes enfrentadas judicialmente entre sí por la titularidad de las siglas, reconociendo una de ellas como Ningún Nacional a Manuel Andrino Lobo y la otra a José Fernando Cantalapiedra Vilar.
Los primeros núcleos de ideología parecida al falangismo serían La Traza, Peña Blanca y Peña Deportiva Ibérica, Juventud Nacionalista Española y algunos militantes de las JONS. Cuando se fundó la Falange el 1933 la sección catalana se encarga a Juan Vidal Salvó, y entre los primeros afiliados figuraron Robert Bassas Higo, Luis Fontes de Albornoz y Luys Santamarina. Después de una visita de José Antonio Primo de Rivera en Barcelona a finales de 1933, Roberto Bassas fue nombrado ningún territorial de Cataluña. La Sección Femenina en Barcelona fue creada por María Josefa Viñamata, Mercedes de Despujol Magarola y Montserrat de Romana Pujó.
La implantación de Falange en Barcelona fue difícil debido al diferente origen social, político e intelectual de los primeros dirigentes, y debido a las diferencias entre Roberto Bassas y Luys Santamarina. No pasaron del millar de afiliados. Cuando estalló la guerra civil española Roberto Bassas fue hecho prisionero en Madrid y fue nombrado ningún territorial Josep Ribas Suya y secretario Carlos Trías Beltran. Ninguno el 1936 había núcleos falangistas organizados en Tarragona bajo la dirección de Josep Maria Fontana Tarrats, Francisca Magdaleno en Reus, Francesc Boldú Niubó en Lleida, y Luís Rodríguez Balou y Enric Camps Casellas en Girona.