Dalmau Climent de Rocabertí (siglo XV) era germano del vizconde Jofre VII de Rocabertí y fue el único familiar que dio le apoyó, luchando contra sus parientes los Rocabertí de Cabrenys e incluso contra su hermanastro Martí Joan de Rocabertí durante la Guerra Civil (1462-1472).
Para él le fue asignada la carrera eclesiástica y fue canónigo de Girona y abad de Bellcaire d'Empordà. Cuando su hermano Jofre cayó prisionero después de la batalla de Calaf (1465) fue a Peralada para ayudar la vizcondesa Joana de Castro en el gobierno del vescomtat y proteger sus sobrinos. En la Capitulación de Peralada de 1472 (tratado de paz entre el rey Joan II y el vizconde Jofre), Dalmau Climent aparece como rebelde, pero se acuerda que sea restituido a la obediencia del rey a cambio de mantenimiento de sus cargos, del mismo modo que lo fue el abad de Santo Quirze de Colera Galceran de Montpalau Samasó.