| Carles IV de España | ||
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| Reino 14 de diciembre de 1788 - 19 de marzo de 1808. | ||
| Precedido por | Carles III de España | |
| Sucedido por | Josep Y Bonaparte | |
| Hereu | Ferran VII de España | |
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| Reino 1759 - 1788 | ||
| Precedido por | Carles III de España | |
| Sucedido por | Josep Y Bonaparte | |
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| Nacimiento | 11 de noviembre de 1748. | |
| Portici, Reino de Nápoles | ||
| Defunción | 19 de enero de 1819 (con 70 años) | |
| Roma, Estados Pontificios | ||
| Consorte | Maria Lluïsa de Parma | |
| Descendencia | Todos hijos de Elisabet de Francia:
El niño Carles de Borbón (1771-1774) La niña Carlota Joaquima de España (1775-1830), casada el 1785 con Joan VI de Portugal
El niño Francesc de Paula de Borbón (1794-1865), duque de Cádiz | |
| Casa Real | Borbón | |
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Carles IV de España (Portici, Reino de Nápoles, 1748 - Roma, 1819), fue príncipe de Asturias (1759 - 1788) y Rey de España (1788 - 1808) después de la muerte de su padre Carles III de España.
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Nació el 11 de noviembre de 1748 a Portici siendo hijo del rey Carles III de España y la princesa Maria Amàlia de Saxònia. Era nieto por línea paterna de Felip V de España e Isabel de Farnesi, y por línea materna de Frederic Augusto II de Saxònia y Maria Josepa de Austria. Fue germano del también rey Ferran Y de las Dos Sicílies, así como cuñado del emperador Leopold II, emperador romanogermànic.
El 1759 fue designado príncipe de Asturias al ver que su hermano grande, Felip de Borbón, era apartado del trono debido a sus problemas mentales. Sucedió su padre al morir este el 1788.
Accedió al trono con una amplia experiencia en los asuntos de Estado, pero la repercusión de los acontecimientos acontecidos en Francia en el año 1789 y el gobierno a manos de su esposa Maria Lluïsa de Parma y el amante de esta, Manuel Godoy frustraron las expectativas con qué inició su reinado. A la muerte de Carles III, el empeoramiento de la economía y el desgavell de la administración revelan los límites del reformismo, hasta el punto que la Revolución Francesa pone encima de la mesa una alternativa al Antiguo Régimen.
Desde su juventud, el niño Carles mostró un verdadero interés por las artes. Era violinista aficionado y se rodeó de un entorno musical privilegiado, dirigido por Gaetano Brunetti y al morir este por su hijo Francisco Brunetti. Antes de acceder al trono se interesó por la pintura de Luis Meléndez y de Claude Joseph Vernet y después de la muerte de Carles III nombró Francisco de Goya pintor de la Cámara del Rey y continuó patrocinando la serie de vistas de puertos de Luis Pared.
Se casó el 4 de septiembre a San Ildefonso con la princesa Maria Lluïsa de Parma, hija del duque Felip Y de Parma y de la princesa Elisabet de Francia.
Las primeras decisiones de Carles IV mostraron unos propósitos reformistas. Designó primer ministro el Conde de Floridablanca, un ilustrado que inició su gestión con medidas como la condonación del retraso de las contribuciones, limitación del precio del pan, restricción de la acumulación de bienes de manso muertas, supresión de vínculos y mayorazgos y el impulso del desarrollo económico. El propio Monarca tomó la iniciativa de derogar la Ley Sálica impuesta por su antecesor Felip V de España, mide ratificada por las Cortes de 1789 , a pesar de que no se llegó nunca a promulgar.
El estallido de la Revolución Francesa el 1789 cambió radicalmente la política del Estado. Con la llegada de noticias de Francia , el nerviosismo de la Corona crece y acaba para disolver las Cortes que, controladas por Floridablanca, se habían reunido para reconocer el niño Ferran como Príncipe de Asturias. El aislamiento pareció ser la receta para evitar la propagación de las ideas revolucionarias en España. Floridablanca, ante la gravedad de los hechos dejó en suspenso los Pactos de Familia, estableció controles en la frontera para impedir la expansión del fenòmen revolucionario y efectuó una fuerte presión diplomática en apoyo al rey Lluís XVI de Francia. También se puso fin a los proyectes reformistas del reinado anterior y los sustituyó por el conservadurismo y la represión, fundamentalmente a manos de la Inquisición, que detiene a Cabarrús, desterra Jovellanos y desposee de sus cargos a Campomanes.
Al 1792 Floridablanca fue sustituido por el Conde de Aranda, amigo de Voltaire y otros revolucionarios franceses, a quienes el rey encomienda la difícil papeleta de salvar la vida del rey francés en el momento en qué este había aceptado la primera Constitución francesa.
Aun así, la radicalización revolucionaria a partir de 1792 y el destronamiento de Lluís XVI, el rey francés fue encarcelado y quedó proclamada la República , precipitó la caída del conde de Aranda y la llegada al poder de Manuel Godoy el 15 de noviembre de 1792 .
Manuel Godoy, un guardia de corps, ascendió rápidamente en la Corte gracias a su influencia sobre la reina Maria Lluïsa. En pocos años pasó de ser un hidalgo a convertirse en duque de Alcúdia y Sueca , capitán general y, desde finales de 1792 , en ministro universal de Carles IV con un poder absoluto. De pensamiento ilustrado impulsó midas reformistas como las disposiciones para favorecer las enseñanzas de las ciencias aplicadas, la protección a las Sociedades Económicas de Amigos del País y la desamortización de bienes pertenecientes a hospitales, casas de misericordia y hospicios regentados por comunidades religiosas.
La Revolución francesa condicionó su actuación en la política española. Sus primeras medidas se encaminaron a salvar la vida del rey francés, procesado y condenado a muerte. A pesar de los esfuerzos de todas las Cortes, el monarca francés fue guillotinado el enero de 1793 , lo cual generalizó una guerra de las potencias europeas contra la Francia revolucionaria conocida como la Guerra de la Convención, en la cual España participó y fue derrotada por la Francia Republicana, fruto del desastroso abastecimiento, la pésima preparación del ejército y la escasa moral de la tropa ante los enardecidos sanos culottes franceses. Un ejército dirigido por el General Ricardos entró en el Rosselló y consiguió algunos éxitos. A partir de 1794 las tropas españolas se vieron forzadas a la retirada. Los franceses ocuparon Figueres, Irún, San Sebastián, Bilbao, Vitoria y Miranda de Ebro. Godoy subscribió con Francia la paz de Basilea el 1795. La República francesa volvió a España las plazas ocupadas, a cambio del territorio de la isla de la Española, colonia de Santo Domingo. En agradecimiento recibió el título de Príncipe de la Paz.
El 1796, concluida la fase más radical de la Revolución, Godoy firmó el Tratado de Santo Ildefonso y España se convirtió en aliada de Francia. Este cambio de postura pretendía el enfrentamiento con la Gran Bretaña, principal adversario de la Francia revolucionaria y tradicional enemiga de España con quien disputaba la hegemonía marítima y, concretamente, el comercio con América. La escuadra española sufrió la derrota ante la cabeza de Santo Vicenç el 1797, pero Cádiz y Santa Cruz de Tenerife resistieron a los ataques del almirante Horatio Nelson. En América los británicos ocuparon la isla de Trinidad. Esto provocó la caída de Godoy el mayo de 1798 .
Dos ilustrados, Francisco de Saavedra y Mariano Luis de Urquijo, se succeiren al frente del gobierno entre 1798 y 1800 .
La llegada al poder de Napoleón el 1799 y su proclamación como Emperador el 1804 alteró las relaciones internacionales y se renovó la alianza con Francia. Napoleón necesitaba, en su lucha contra los británicos, contar con la colaboración de España, sobre todo de su escuadra. Es por eso que Napoleón presionó Carles IV porque restituyera su confianza en Godoy. Este asumió de nuevo el poder el 1800 y firmó un segundo Tratado de Santo Ildefonso por el cual ponía a disposición de Napoleón la escuadra española, lo cual implicaba de nuevo la guerra contra la Gran Bretaña.
Godoy declaró al 1802 la guerra en Portugal, principal aliado británico al continente, antes de que lo hiciera el propio Napoleón. Este conflicto, conocido como la Guerra de las Naranjas, significó la ocupación de Olivenza por España además de obtener el compromiso de Portugal de impedir la atracada de barcos británicos a sus puertos.
Al 1803 va abortar una operación de intrigas que Godoy, convencido de la necesidad de una expansión africana, había encargado a Ali Bei en el Marruecos.
Al 1805, la derrota de la escuadra franco-española a la Batalla de Trafalgar por la Armada británica modificó la situación radicalmente. Ante la hegemonía de la Gran Bretaña a los mares, Napoleón recurrió al bloqueo continental, medida a que se añadió España. El 1807 fue subscrito el Tratado de Fontainbleau que estableció el reparto de Portugal entre Francia, España y el propio Godoy, y el derecho de paso por España de las tropas francesas encargadas de su ocupación.
Con tal sucesión de guerras se agravó hasta el extremo la crisis de la Hacienda, y los ministros de Carles IV se mostraron incapaces de solucionarla, puesto que el temor a la revolución los impedía introducir las necesarias reformas, que hubieran lesionado los intereses de los estamentos privilegiados, alterando la orden tradicional.
La presencia de soldados franceses en territorio español aumentó la oposición hacia Godoy, enfrentado con los sectores más tradicionales por su política reformista y entreguista hacia Napoleón. A finales de 1807 se produjo la Conjura del Escorial, conspiración encabezada porel niño Ferran, Príncipe de Asturias, que pretendía la sustitución de Godoy y el destronamiento de su propio padre. Pero frustrada, el propio Ferran delató sus colaboradores. El marzo de 1808 , ante la evidencia de la ocupación francesa, Godoy aconsejó los reyes que abandonaran España. Produciéndose entonces el Motín de Aranjuez, levantamiento popular contra los reyes aprovechando su presencia al palacio de Aranjuez. Godoy fue encarcelado por los amotinados y Carles IV, ante el cariz de los acontecimientos, abdicó en su hijo Ferran VII de España.
Napoleón, recelòs ante el cambio de monarca, convocó la familia real española a un encuentro a la localidad francesa de Bayona . Ferran VII, bajo la presión del Emperador francés, volvió la Corona a Carles IV. Este la entregó a Napoleón que designó nuevo rey de España a su hermano Josep Bonaparte.
Carles IV permaneció prisionero de Napoleón hasta la derrota final de este el 1814; pero aquel año fue Ferran VII el recambio al Trono español, manteniendo su padre desterrat por temor a que le disputara el poder. Carles IV y su esposa murieron exiliados a la corte papal de Roma donde murió el 19 de enero de 1819 .
| Precedido por: Ferran VI | Príncipe de Asturias 1759–1788 | Sucedido por: Ferran VII |
| Precedido por: Carles III | Rey de España 1788–1808 | Sucedido por: Josep Y Bonaparte |