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La calle de Ferran es una calle del barrio Gótico de Barcelona , paralelo al mar, que ha acontecido una de las vías más emblemáticas de la ciudad. Desde 1910, enlaza la Rambla con la plaza Santo Jaume fruto de un proyecto del Ayuntamiento de Barcelona durante la legislatura de 1820-23 proyectado por el arquitecto Josep Mas y Villa que pretendía unir la Rambla con el Parque de la Ciutadella.[1]
Inicialmente, la calle fue bautizado como Calle de Ferran VII, que era el rey que reinaba en aquella época, aun así, a partir de en el año 1910 fue rebautizado con el nombre de Calle Ferran.[1]