La Biblioteca de Cataluña, fue creada en el año 1907 como biblioteca del Instituto de Estudios Catalanes. Fue abierta al público el 1914, en tiempo de la Mancomunidad de Cataluña en su sede al Palau de la Generalitat.
En el año 1931 pasó a ocupar buena parte de los edificios del antiguo Hospital de la Santa Cruz de Barcelona, un conjunto del siglo XV, propiedad del Ayuntamiento de Barcelona. Actualmente, la Biblioteca ocupa una superficie total de 8.820 m², y tiene un fondo aproximado de tres millones de ejemplares, y apart de la sede central tiene otros locales externos, en Barcelona mismo y en l'Hospitalet de Llobregat.
Acoge fondo de Enric Prat de la Riba, Marià Aguiló, Jacinto Verdaguer, Isidre Bonsoms, Joaquim Furnó, etc., etc.
Mesa de contenidos |
En el año 1907 el presidente de la Diputación de Cataluña Enric Prat de la Riba funda el Instituto de Estudios Catalanes desde donde se crea la Biblioteca del Instituto de Estudios Catalanes.
Los primeros años se dedican a 'crear' la biblioteca, dado que, a diferencia de las bibliotecas nacionales del resto de Europa, que son la transformación de bibliotecas reales, de monasterios o de colecciones privadas, en el caso de Cataluña se trata de una biblioteca creada desde cero por el pueblo culto, la burguesía.[1]
En el año 1914 Mancomunidad de Cataluña otorga en la Biblioteca el carácter de servicio cultural público y abre el acceso al público. En aquellos momentos, la sede de la biblioteca era al Palacio de la Diputación (después de la Generalitat)
En el año 1917 se crean las secciones de Reserva Impresa y Colecciones Especiales, y de Música , que favorecen la incorporación y la catalogación de importantes piezas y colecciones patrimoniales.
En el año 1923 se constituye la sección de Estampas, Grabados y Mapas, que reúne el material gráfico, y donde se custodia la colección de matrices de grabado más numerosa del estado español.
El Ayuntamiento de Barcelona aprueba la cesión del antiguo Hospital de la Santa Cruz de Barcelona como sede de la Biblioteca en el año 1931, todavía con el Conde de Güell de alcalde, pero no es hasta acabada la Guerra Civil Española (1936-39), en el año 1940, que la institución, ahora rebautizada por el régimen franquista como Biblioteca Central -nombre que ya le había dado la Dictadura de Primo de Rivera (1923-30)-, se traslada a la nueva sede.
El director fundador fue Jordi Rubió y Balaguer, que fue desposeído de su cargo al advenimiento del franquismo. Después la dirigieron, entre otras, Felip Mateu y Llopis, Rosalia Guilleumas, Anscari M. Mundó o Manuel Jorba, y entre sus conservadores más destacados ha habido Pere Bohigas y Balaguer, Higini Anglès y Amadeu J. Soberanas.
En el año 1981 la Biblioteca de Cataluña acontece biblioteca nacional de Cataluña, según la Ley de Bibliotecas aprobada por el Parlamento, y asume la recepción, la conservación y la difusión del Depósito Legal de Cataluña.
Desde el 1994 se estructuró en cuatro grandes Unidades, la Bibliográfica, la Gráfica, la Hemeroteca y la Fonoteca.
La Biblioteca reformó en el año 1998 las naves góticas y amplió sus espacios, gracias a la construcción del nuevo edificio de servicios.
Recientemente, (2000) ha iniciado la digitalización de sus fondos en una apuesta por el acceso por medio de las tecnologías de la información.
(y)