Benet de Sala y de Caramany, O.S.B., (Girona, 16 de abril de 1646 – Roma, 2 de julio de 1715 ) fue un monje, obispo y cardenal catalán.
A los doce años ingresó al monasterio de Montserrat , y más tarde se trasladó a la ciudad de Salamanca , en el Colegio de San Vicente de la cual, regentado por la Congregación Benedictina de Valladolid a la que Montserrat pertenecía, se licenció en teología el 1675. Tres años después se doctoró en teología y en derecho canónico.
El 1681 fue nombrado definidor general y visitador de los monasterios de suya Congregación situados al territorios de la Corona de Aragón, y en el año siguiente la eligiren abate de Montserrat. Aun así el 1684 el rey Carles II lo obligó a pasar a la Congregación Claustral Tarraconense y lo nombró abad de Sant Pere de la Portella (Berguedà) y de Santo Pau del Camp, (Barcelona), y cuatro años después de Santa Maria de Gerri de la Sal (Pallars Sobirà).
Le fue propuesto el cargo de abad de Santa Maria de Ripoll, pero él declinó el ofrecimiento porque 24 de noviembre de 1698 el papa Innocenci XII lo nombró obispo de Barcelona . Fue consagrado a la catedral de Tarragona el 15 de marzo de 1699 de manso de l‘arzobispo metropolitano Josep Llinàs y Aznar.
Cuando en el año 1700 subió al trono el rey Felip V de España, Benet de Sala lo reconoció, pero pronto cambió su fidelidad por la del archiduque Carles, que hizo explícita en el año 1706. Felip V le ordenó que se trasladara inmediatamente en Madrid, y el 4 de agosto de aquel año, cuando Sala ya se encontraba cerca de la capital, fue secuestrado por un pelotón de la caballería francesa que lo condujo inmediatamente en Bayona y más tarde en Burdeos. El 7 de mayo de 1707 consiguió escabullirse del reino Francia para llegar al territorio pontificio de Aviñón.
El 15 de mayo de 1711 el Archiduque lo nombró inquisidor general de España y en el año siguiente lo presentó al papa Climent XI para la sede primada y metropolitana de Tarragona, vacante desde la muerte del arzobispo Llinàs (1710), pero Sala declinó la promoción y devolvió en la ciudad de Barcelona. El papa lo creó cardenal in pectore (1712), nombramiento que no fue hecho público hasta el consistorio del 30 de enero de 1713 , un golpe firmado el tratado de Utrecht.
Después de la derrota de la 11 de septiembre de 1714, Benet de Sala y de Caramany, se dirigió a Roma para recibir el capel de cardenal y la asignación de un título o de una diaconia, pero no se pudo entrevistar con el papa debido a su precario estado de salud. Murió poco después, y fue sebollit a la basílica benedictina de Santo Pau Extramuros, a Roma.
Felip V, que habia decretado que Benet de Sala no fuera reconocido como cardenal en todos sus reinos, prohibió expresamente que a la catedral de Barcelonali le fueran rendidas las honras fúnebres que le correspondían.