Avantguardisme
El avantguardisme es la tendencia, en una obra de arte cualquiera, o de un artista, a introducir elementos innovadores respecto de las formas tradicionales o convencionales. También se entiende como excesiva preocupación para desplegar recursos que rompan o distorsionen los sistemas más aceptados de representación o expresión, al teatro, pintura, literatura, cine, etc.
Tiene en general un uso peyorativo, a pesar de que también se utiliza para designar los movimientos artísticos renovadores, y en general dogmáticos, que se produjeron en Europa durante las primeras décadas del siglo XX, y que son agrupados bajo los nombres genéricos de vanguardia o vanguardias.
Contexto histórico
En el momento en qué surgieron las vanguardias artísticas,
Europa vivía una profunda crisis, que desencadenó en la Primera Guerra Mundial, y entonces, en la evidencia de los límites del sistema capitalista. Si bien hasta el 1914 los socialistas son los únicos que hablan de "el hundimiento del capitalismo", como señala Arnold Hauser, también otros sectores habían percibido antes los límites de un modelo de vida que privilegiaba el dinero, la producción y los valores de cambio ante el hombre.
El resultado de esto fue la pobreza y el encasillamiento artístico contra los que reaccionaron ya al 1905, Pablo Picasso y Georges Braque con sus exposiciones cubistas, y el futurismo que, al 1909, lanza su primer manifiesto de apuesta al futuro y rechazo a todo el anterior, deslumbrado por los adelantos de la modernidad científica y tecnológica: Se conocida la frase de Marinetti: "Un automóvil de carrera se más bello que la Victoria de Samotràcia".
Así se dan los primeros pasos de la vanguardia, aunque el momento de explosión definitiva coincide, lógicamente, con
la Primera Guerra Mundial, con la conciencia del absurdo sacrificio que suponía, y con la prometida de una vida diferente alentada por el triunfo de la revolución socialista en Rusia.
Corrían los días de 1916 cuando a Zurich (territorio neutral durante la guerra), Tristan Tzara un poeta y filósofo rumano, prófugo de sus obligaciones militares, decidió fundar el "Cabaret Voltaire". Esta acta de fundación del
dadaisme, explosión nihilista que proponía el rechazo total:
- "El sistema DD os hará libres, rompedlo todo. Sois los amos de todo aquello que rompéis. Las leyes, las morales, las estéticas, se han hecho porque respetáis las cosas frágiles. Aquello que es frágil está destinado a ser roto. Probáis vuestra fuerza un solo golpe: os desafío a que después continuáis. Aquello que no rompéis os romperá, será vuestro amo."
- (Louis Aragon, poeta francés).
Este deseo de destrucción de todo el establecido trajo a los dadaistes, para ser coherentes, a rechazarse a sí mismos: la propia destrucción.
Algunos de los partidarios de Dadà , dirigidos por André Breton, pensaron que las circunstancias exigían no sólo la anarquía y la destrucción sino también la propuesta; es así que se apartan de Tzara (cosa que dio punto final al movimiento
dadaísta) e inician la aventura surrealista.
La furia Dadà había sido el paso primero e indispensable, pero había llegado a sus límites. Bretón y los surrealistas (se a decir: superrealistes) unen la sentencia de Arthur Rimbaud (que con Charles Baudelaire, Conde de Lautréamont, Alfred Jarry, Van Gogh y otros artistas del siglo XIX serán reconocidos por los surrealistas como sus "padres"): "se tiene que cambiar la vida", con aquella de Karl Marx: "se tiene que transformar el mundo".
Surge así el surrealismo al servicio de la revolución que pretendía recuperar aquello que al hombre de la sociedad, sus acondicionamientos y represiones lo habían hecho ocultar: su esencia más pura, su Yo básico y auténtico.
A través de la recuperación del inconsciente, de los sueños (son los días de Sigmund Freud y de los orígenes de la psicoanálisis), de dejarle el paso libre a las pasiones y los deseos, de la escritura automática (que más tarde cuestionarían como técnica), del humor negro, intentan marchar hacia una sociedad nueva en la que el hombre pueda vivir en plenitud (la utopía surrealista). En este pleno ejercicio de la libertad que significó la actitud surrealista, tres palabras se unen en un solo significado: amor, poesía y libertad .
El avantguardisme y sus "ismes"
Dentro de la corriente vanguardista los -ismes surgieron contra una corriente envejecida y propusieron innovaciones radicales de contenido, lenguaje y actitud vital. Entre ellos se encuentran:
- Expresionismo: Nació en Alemania, en contra del naturalismo, y fue dirigido por el poeta Georg Trakl al 1920. Entre sus principios se señalan: la reconstrucción de la realidad, la relación de la expresión literaria con las artes plásticas y la música , y la expresión de la angustia del mundo y de la vida a través de novelas y dramas donde se habla de las limitaciones sociales impuestas a la libertad del hombre.
- Cubismo: Nació en Francia, y fue encabezado por Guillaume Apollinaire. Sus principales características consisten en: la asociación de elementos imposibles de concretar, desdoblamiento del autor, disposición gráfica de las palabras, sustitución de lo sentimental con el humor y la alegría, y el retrato de la realidad a través de varios enfoques.
- Futurismo: Surge a Milà , Italia por parte de Filippo Tommaso Marinetti. Este movimiento rompía con la sintaxis, el ritmo y los signos convencionales de puntuación. Consideraba como elementos principales de la poesía, el valor, la audacia y la revolución, puesto que pregonaba el movimiento agresivo, el insomnio febril, el pasado gimnástico, el salto peligroso y la bofetada. Tenía como postulados: la exaltación de lo sensual, lo nacional y guerrero, la adoración de la máquina, el retrato de la realidad en movimiento, lo objetivo de lo literario y la disposición especial de lo escrito, con el fin de darle una expresión plástica. Es de los pocos movimientos en que el manifiesto programático (de Marinetti, que era escritor, el 1909) precede a la expresión plástica.
- Dadaisme: Apareció a Zurich , Suiza, entre el 1916 y el 1922, con Tristan Tzara como fundador. Fue una oposición al pasado violento de la guerra mundial. El poema dadaísta acostumbra a ser una sucesión de palabras y sueños, lo que hace difícil encontrarle la lógica . Se distingue por: la inclinación hacia lo dudoso, terrorismo, muerto y nihilismo , lo fantasiós, busca renovar la expresión mediante el uso de materiales inusuales o manejando planes de pensamiento antes no mezclables, y tiene una tónica general de rebeldia o destrucción.
- Surrealismo: Surgió en Francia con André Breton, quién siguiendo a Sigmund Freud se interesó para descubrir los mecanismos del inconsciente y sobrepasar lo real por medio de lo imaginario y lo irracional. Se caracteriza por: pretender crear un hombre nuevo, recurrir a la crueldad y el humor negro con el fin de destruir todos los matissos sentimentaloides y porque a pesar de ser constructium los aspectos de la conducta moral humana y las manifestaciones no son de su interés.
- Estridentisme: Surgió en México, y nace de la mezcla de varios "ismes" nacidos en vanguardia europea. Se dio entre el 1922 y el 1927, y se caracterizó por la modernidad, el cosmopolitismo y el urbpa, así como por el inconformismo, el humor negro, el esnobismo, el irreverente y el rechazo a todo el pasado. Su representante fue Manuel Maples Arce.
- Impresionismo: Reacciona contra los excesos del realismo, concentrando su interés en el proceso mental desarrollado al interior de un personaje cuando se enfrenta a alguna situación. Se caracteriza por: trasladar a la obra la verdadera existencia radicada en los procesos mentales, la intuición y la desvinculación de un personaje, así como el manejo de personajes a través de las asociaciones psicológicas.
- Cosmopolitismo: Surge al 1940 con el fin de mostrar la problemática urbana. Se variante, puesto que el paisaje cambia según la geografía y la economía de cada ciudad. Es filosófico, moral y psicológico , puesto que trabaja con la incertidumbre y tensión de los habitantes de las grandes metrópolis. Su máximo representante fue Jorge Luis Borges.
- Neorrealisme: Se relaciona con el existencialismo, exagera el problema de la angustia, puesto que transforma el escritor de males irreversibles, que parecen no tener solución.
- Superrealisme: Movimiento que se apoyó en los trabajos de Sigmund Freud. Consiste en la captación de la coincidencia-realidad surgida en un personaje, cuando vive un hecho que le provoca recuerdos recónditos. Su representante fue Miguel Ángel Asturias.