El atentado del Hipercor fue el atentado que la organización armada ETA hizo en el centro comercial Hipercor situado a la Avenida Meridiana de Barcelona el 19 de junio de 1987 , provocando la muerte a 15 personas y 38 heridos.[1]
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El atentado consistió en la explosión de un coche bombea en el segundo sótano del centro comercial. El coche, un Ford Escort robado, contendía entre 20 y 25 kg de amonal[2], 100 litros de gasolina ,[3] escames de jabón y pegamento adhesivo [4][5] y tenía un temporizador.
Miembros de la organización armada hicieron dos llamadas a las tres de la tarde avisando del atentado: una a la Guardia Urbana y la otra al diario Hoy. Dijeron que el atentado sería entre las 16:30h y las 16:40h. Al no encontrar nada después de una inspección ocular, la policía lo consideró una falsa alarma.
A las 16:12 h de la tarde explotó el coche[1], que creó una bola de fuego que llegó a la sección de alimentación del centro, donde se produjo la mayoría de las víctimas.
El atentado realizado la tarde de un viernes a las puertas del verano junto a una arteria circulatoria de Barcelona causó un colapso circulatorio en plena operación salida. La columna de humo era visible desde diferentes puntos de la ciudad.
Aquel domingo el rey Joan Carles Y visitó la Ciutat Condal para dar el pésame a los familiares de las víctimas.[2]
Los autor materiales de la acción armada fueron Rafael Caride Simón y Santiago Arrospide, alias Santi Potros, miembros del Comando Barcelona. El responsable intelectual fue considerado el colectivo dirigente de la banda Artapalo, representando una de sus épocas más sanguinarias y de gran actividad. Así como el atentado con un mayor número de víctimas de la historia de asesinatos de la banda armada.
Los acusados fueron condenados a 790 años y 7 meses de prisión a Caride Simón y Santi Potros. Al primero le fue imposta la condena para ejecutar el atentado, mientras que al segundo, para ordenarlo. La Audiencia Nacional condenó a los autores a pagar 150.000 euros a los familiares de cada uno de los muertos y entre 300 y 90.000 a los heridos.
También se condenó Domingo Troitiño y Josefina Ernaga.
Además, el Sido Espanyol fue condenado como responsable civil subsidiario por la actuación de las fuerzas de seguridad. El hecho que esta demanda prosperara revirtió en que se indemnizara a doce de los treze demandantes.