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Asociación de maestras Rosa Sensato

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La Asociación de Maestras Rosa Sensato es una asociación catalana de maestros y educadores que afanan en la calidad de la enseñanza y de la educación en general. Es una asociación de base, no lucrativa y no gubernamental.

Nació el año 1965 como Escuela de Maestras Rosa Sensato, pero no fue hasta el año 1980 que se organizó bajo la denominación actual, impulsada por Marta Mata.

Tiene ofertas de formación para los maestros (son especialmente famosas las escuelas de verano), acoge varios grupos de trabajo, organiza jornadas y debates, y tiene dos publicaciones de reconocido prestigio: Perspectiva Escolar y Infancia. Es el movimiento de renovación pedagógica de la ciudad de Barcelona y como tal, trabaja en la red estatal de los MRP.

Contenido

Historia

El año 1965, de manera clandestina, se inició en Barcelona la Escuela de Maestras Rosa Sensato, escuela pensada para enseñar a otros maestros más jóvenes ya en ejercicio que quisieran mejorar su trabajo, reflexionando conjuntamente sobre él. Los responsables de la iniciativa son Marta Mata con otros maestros de varias escuelas, maestras con unos diez años de experiencia renovadora en pequeñas escuelas que iban contracorriente, y con el apoyo de algunos de los padres de alumnos y otras personas interesadas. Todo esto, con la ayuda de quienes ya tenían más experiencia, entre ellos algunos de los maestros que habían creado y participado del movimiento pedagógico de antes de la guerra civil española: A. Ferrer, A. Galí, A. Martorell y P. Vila.

Papel en el panorama educativo

La historia de la educación en Cataluña reconoce la trascendencia que tuvo la fundación de esta institución. Rosa Sensato, como se conoce de manera coloquial, inició una acción decidida de formación del profesorado con el convencimiento que la formación de los maestros era el tema clave para propiciar un cambio en profundidad. Pero también hay que destacar el interés por la recuperación de la memoria histórica después de los trasbals de la guerra y la puesto-guerra, la dignificación de la profesión de los maestros, la defiende de la escuela pública, democrática y catalana y, en otra dimensión, la política educativa.

El modelo a seguir fue el existente en Cataluña durante el primer tercio del siglo XX: la escuela de verano. En aquella época la escuela de verano había sido el instrumento más eficaz para la renovación de la escuela catalana en general y la dignificación de la escuela pública, como punta de lanza de esta renovación. El 1965, desde la oposición y la clandestinidad, antes que nada fue una vía de presa de conciencia de la situación, de las posibilidades existentes y de los límites internos y externos, todo enfocado hace falta a la mejora de la escuela.

La Escuela de Maestras Rosa Sensato se propuso dignificar una profesión que pide una amplia y profunda preparación. Fue un momento histórico muy trascendente por la educación, para Cataluña y para el estado español. La suplencia de Rosa Sensato en la formación del profesorado se ejerció también en la formación de formadores. La institución promocionó y ayudar aquellas personas que destacaban por la calidad de su práctica o por el interés de sus reflexiones; los reunió en seminarios, y los dio la responsabilidad de algunos temas que después se concretaban en cursos y materiales didácticos.

La tarea de formación de formadores para atender las necesidades en todos los campos de la educación se demuestra en el hecho que el noventa por ciento de los participantes a la primera escuela de verano fueron pronto profesores o aceptaron tareas de coordinación y de organización. Esta política de formación hizo que salieran muchas personas preparadas para poder gestionar y dirigir nuevas escuelas y para hacer tareas de gestión y ocupar lugares de responsabilidad en tiempo de la transición y, después, en tiempo de democracia.

Hay que destacar el carácter de la formación que se impartía. No se basaba tanto en la relación profesor-alumno, como en la invitación a un trabajo conjunto de renovación. La escuela de verano y el núcleo de los cursos de invierno permitieran la proliferación de escuelas muy diversas y en barrios y poblaciones muy diversas, autocoordinant-se y dotándose de unos principios de cambio y de continuidad, en lo la antigua corriente de la escuela nueva o activa, de la valoración del grupo-clase, del equipo de maestros, de la importancia de la colaboración efectiva entre padres y escuela.

Los Cursos de Tarde

El octubre del 1965, con la ambición de recuperar el que se había perdido, la Escuela de Maestras Rosa Sensato se propuso hacer, en los nuevo meses escolares, el Cursos de tarde. Esta formación era equivalente a la de los tres cursos de los Estudios Normales de la Mancomunidad de Cataluña.

El plan de estudios se fundamentaba en la estrechada relación entre teoría y práctica, y en la reflexión sobre la práctica escolar hecho al aula. El objetivo de este análisis era hacer aflorar las aportaciones de los mismos maestros como profesionales reflexivos y críticos para ajustar su práctica, completarla, corregirla o cambiarla por convicción y con conocimiento de causa.

Más adelante, cuando se consiguió una escuela de maestras renovada ya ubicada en una universidad pública (Escuela de Maestras Sant Cugat) se cerraron los cursos de tarde y se concentró la tarea formadora alrededor de cursos y de las escuelas de verano.

Las Escuelas de Verano

El primer curso de Rosa Sensato hizo posible la recuperación de la escuela de verano (julio del 1966) y durante quince días se reprodujo el modelo de las escuelas de verano de la Mancomunidad de los años 1914-1923 que duraban un mes. Esta primera escuela de verano puso en contacto a muchos maestros de Cataluña, Valencia y Baleares.

De Rosa Sensato tomaron modelo los nuevos movimientos de renovación pedagógica comarcales y en Rosa Sensato se inspiraron muchos movimientos de renovación de todo el estado. Entre 1966 y 1975 proliferaron Escuelas de Verano, Escolas de Verão, Udaldi Eskolak, Escueles de Branu; y otras escuelas de verano. Todo esto sirvió para descubrir y conectar entre sí, además de muchos maestros dispersos, los primeros grupos renovadores como el Grupo de Maestros Valencianos, el movimiento de la ikastola en el País Vasco, la organización de maestras Acción Educativa y algunas escuelas de Madrid como el Colegio Estudio, o la primera escuela gallega, Rosalía de Castro.

Hablar de escuelas de verano no es hablar de ninguna superestructura, sino de un conjunto de grupos de trabajo que aportaban su experiencia renovadora de maneras muy diversas: seminarios, cursillos, ponencias, mesas redondas, etc. Sencillamente un encuentro entre maestros y concepciones y prácticas pedagógicas diferentes. Y se trataban temas como el valor educativo de la lengua viva, la actividad en la escuela, la expresión como medio de educación, la importancia de los más pequeños, la matemática nueva, el folclore y la lengua escritas, el trabajo en equipo, la gramática estructural y la generativa, la sociología, la biblioteca escolar, etc.

En otro ámbito de actuaciones, el año 1974, el colectivo de Rosa Sensato impulsó la creación de la revista Perspectiva escolar [1] una revista de prestigio que todavía se continúa publicando en la actualidad.

Redefinición del futuro de la escuela (1975)

El 1975 la información de la escuela de verano se daba a doble página en la prensa. Se intuía el final de la dictadura y, por este motivo, el verano del 1975 estuvo pleno de la esperanza de un cambio que ya no podía tardar a llegar. El colectivo de educadores que se reunieron en diferentes poblaciones aquel verano, discutiendo su visión de la escuela pública y propugnando alternativas para recuperarla, intentaban recuperar y definir la futura política educativa. Era necesario definir la nueva escuela en el marco de este cambio.

En esta 10en escuela de verano se realizó la declaración Por una Nueva Escuela Pública. Con estos y otros documentos posteriores acaba una etapa y empieza otra de implantación de la escuela pública. La restauración de la democracia y la normalización de muchos aspectos de la sociedad catalana y española marcarían positivamente el panorama educativo en general, y el de Rosa Sensato en concreto.

Cómo dijo Marta Mata (1999): [hace falta citación]

« "Se buscaron modelos de formación de maestras en Francia, de segunda lengua en Inglaterra, modelo de escuela cuna en Hungría; se buscaron contactos con los discípulos de Piaget en Francia y Suiza, con los profesores exiliados de Chile, con los ayuntamientos cobrizos en Italia; y también a la URSS, la China, Cuba, y en los Estados Unidos, siguiendo las huellas de Dewey en Chicago y Nueva York. Todo aquello no podía quedar en un movimiento de maestros, en una suma de escuelas. Porque aquel movimiento tenía un objetivo implícito de recuperar no sólo la calidad pedagógica, sino la entidad del sistema educativo para el país, de conseguir la escuela pública catalana, como se había hecho con su modelo el primer tercio de siglo".  »

En otoño de 2009 la entidad recibió el reconocimiento de la Generalitat como entidad "destacada en la suya defiende de la infancia".

Referencias

  1. Perspectiva escolar

Bibliografía

  • BENEJAM, P. (1999): "Presentación de Marta Mata". A Doctor Honoris causa Marta Mata. Bellaterra. Servicio de Publicaciones de la UAB.
  • MATA, M. (1997): La educación pública. Barcelona: Destino.
  • MATA, M. (1999): Doctor Honoris causa Marta Mata. Bellaterra. Servicio de Publicaciones de la UAB.

Enlaces externos

(y) 41° 22′ 34.04″ N, 2° 10′ 31.55″ E / 41.3761222, 2.1754306 Plantilla:Hace falta jodo